plaza Les Glories

Se encuentra en la confluencia de la Avenida Diagonal, la Gran Vía de las Cortes Catalanas y la Avenida Meridiana, siendo los ejes más importantes de la ciudad. Cuando Ildefonso Cerdá, proyecto su plan del ensanche, concibió la plaza como el centro de la ciudad que proyectaba en el que convergerían las tres grandes vías.

Proyecto de 1951

Cuando hoy nos acercamos a la plaza de las Glorias, ninguna persona de cincuenta años pensaría que todo lo que contemplan sus ojos y que ven como algo normal hace 60 años no existía. La plaza de las Glorias, en 1956 “no existía”, los que en aquel entonces nos movíamos por ella, nos encontrábamos con una serie de campos, una vía de tren y unas barreras que se bajaban cuando se acercaban los trenes que iban y venían de la estación de Francia, la Meridiana estaba urbanizada justo hasta la calle Consejo de Ciento y después campos hasta llegar a la Gran Vía, con unos cuantos postes que ofrecían una escasa luz por la noche.

Como no había televisión y en la radio (no todos los días daban programas buenos: “El buque Fantasma” “Ustedes son Formidables de Alberto Oliveras, “Las llaves de la caja fuerte” de Juan de Toro, “Matilde, Perico y Periquín”, “El buque fantasma” y “Cabalgata fin de semana ”de Bobby Deglané, locutor chileno que fue uno de los más populares de la época), mis padres que se aburrían en casa, se habían aficionado a ir los jueves por la noche a la lucha libre que hacían en la Monumental y todas las semanas íbamos caminando desde la calle Nación por la Meridiana y pasábamos por ella.

la plaza en los años cincuenta.

En el año 1950, la plaza de las Glorias no era ni siquiera una plaza. Era un descampado con vías de tren a cielo abierto. Los periódicos de la época mencionaban lo peligrosos que resultaban los pasos a nivel que existían. Tenemos que pensar que no había una circulación estable por la zona, el transporte público de superficie no existía el metro, solo llegaba a Marina, cuya estación se había inaugurado en 1933.

Las estaciones de Glorias y Clot no entraron en servicio hasta 1951 y si bien la del Clot estaba en la Meridiana, la de las Glorias estaba en un descampado que no hacía mucha gracia entrar o salir por las noches. Siendo como pensaba Cerdà (la principal plaza que tendría que tener Barcelona) y el punto de fusión de las tres grandes avenidas, el lugar estuvo abandonado por la desidia de los gobernantes de aquella época en solucionar el soterramiento de las vías del tren y hacer una plaza aceptable. Lo que Cerdà había pensado como el centro neurálgico de la ciudad solo era el extrarradio en manos de los políticos.

1950 tras la reforma.

En los años 60 se hizo la primera urbanización para solucionar el tráfico que debía dirigirse hacia la parte norte de la ciudad. Para ello se hizo un paso elevado que salvaba la línea del tren pero que trajo muchos problemas desde su inauguración. El paso elevado empezaba a la altura de la calle Lepanto en la Gran Vía con una pendiente que subía hasta pasadas las vías del tren y entonces hacía un giro brusco a la izquierda, bajando seguidamente en un cuarto de circunferencia hasta la Meridiana. El elemento era conflictivo en la unión del arco y la recta y era raro el día en que no había accidentes, esto fue una indignación de la gente. Tenemos que tener en cuenta que en el año 1962, la Gran Vía de Barcelona solo estaba abierta hasta la calle de San Juan de Malta.

La Diagonal no estaba urbanizada y solo la Meridiana cumplía una parte del cometido del movimiento circulatorio, lo que demostraba que la parte norte de la ciudad no tenía resuelto el problema de circulación. La segunda reforma tuvo lugar en los 70.

Plaza de las glorias. Apertura del paso elevado al transito 29 6 1972

Después de muchos proyectos y discusiones se decidió aceptar un proyecto en el que entró en funcionamiento un escalón mecánico, algo que veíamos en las películas americanas y que era la panacea para todos los problemas. La idea se realizó y solo fue del agrado de todos el día de la inauguración, ya que si para los automovilistas no iba mal del todo, los peatones de seguida se cansaron de subir y bajar las rampas y escaleras para trasladarse de un lado a otro.

LA BARCELONA OLIMPICA

Con la adjudicación de las Olimpiadas, las autoridades tuvieron que planificar una solución drástica de la zona con la planificación de edificar las casas de la Villa Olímpica en el Pueblo Nuevo. No deberían solucionar el problema del transporte de los atletas sino el de la cantidad de coches que cada día entraban y salían de la ciudad y podrían ocasionar un caos circulatorio.

Para la solución del problema se realizaron las dos Rondas (Litoral y Dalt), se urbanizó la Diagonal desde las Glorias a Diagonal Mar y se realizaron los dos nudos que deberían distribuir el flujo de los coches en la zona norte de la ciudad: “La Trinidad” y “Las Glorias”. Se desmontó el escalón mecánico y se formó el elemento que formaría el nudo de Glorias, el cual se inauguró poco antes de las Olimpiadas. Por fin el tema del tráfico quedó resuelto, pero no pasó mucho tiempo en el que las asociaciones de vecinos de la zona se quejaran. Con la edificación del anillo se había hecho en la parte baja del cuerpo central la edificación del conjunto en su parte baja, el cual era utilizado por el Ayuntamiento como lugar en donde iban los coches que se había llevado la grúa. Esto quitaba a la plaza una visión amena de la misma y aunque habían puesto en el centro de la plaza una entrada de metro y unos jardines…

1992

La visión de la plaza era nula y solo era utilizada por los coches que la utilizaban para dejar el anillo elevado de circulación. Esto y los continuos problemas de tráfico que se sucedían diariamente ya que a la circulación saturada ya que convergían coches particulares, autobuses públicos, el TRAM “tranvía”, se unía el de los coches que abandonaban el anillo para desviarse por la zona, lo que provocaba unos colapsos de circulación diarios.

Se tomó la decisión de derribar la parte edificada del anillo y utilizar ese espacio para la circulación de autobuses, taxis y circulación de urgencias lo que mejoró la zona.

Como decía la plaza parece un lugar maldito en el que cada cierto tiempo se debe de hacer una remodelación. Se veía con malos ojos el paso elevado que sacaba visibilidad a la plaza y se pretendía de una vez por todas dar una imagen diferente de la Plaza. Se hicieron varios proyectos y como siempre uno ha sido el ganador. Se dice que el final de su realización será en el 2018. Por lo pronto algo se ha conseguido.

La empresa responsable del proyecto “Canòpia Urbana”, una UTE, Agence Ter & Ana Coello de Llobet tiene ahora en sus manos que las generaciones venideras puedan borrar de su diccionario la palabra “Maldita” a la plaza de las Glorias.

Por lo pronto Los Encantes Viejos, “Feria de Bellcaire” que existen desde 1928 y que estaban ubicados en un solar de la plaza confluencia con la calle Cartagena se han trasladado a un local nuevo próximo a la plaza. Se ha edificado el Museo de Diseño de Barcelona “Museu del Disseny de Barcelona” DHUB y se ha derribado el anillo y la circulación está a ras de suelo.

PLAZA DE LES GLORIES

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