Refectorium restaurant, Barcelona

UN RESTAURANTE «TEMÁTICO» EN LA RAMBLA DEL CENTRO

Situado en el número 36 de la primitiva Rambla del Centro (más conocida como de Capuchinos) y con la unificación de todas las Ramblas en 1955 simplemente Las Ramblas, pese a su corta vida fue uno de los restaurantes con una historia en la vida de la antigua ciudad.

Había sido construido en el sótano de un antiguo almacén de una empresa comercial con un aspecto medieval, algo novedoso en un tiempo en que se buscaba que este tipo de establecimientos tuvieran una presentación mucho más vistosa.

El local en su porche de entrada tenía una puerta de hierro en el interior en la decoración resaltaban, los muebles antiguos, que estaban adornados con tapices, ánforas y figuras de hierro forjado, que daban un aspecto señorial al local más propio de un museo que de un restaurante.

Esto fue motivo de que su director Miquel Regàs, en las posteriores entrevistas que tuvo que ofrecer a los medios de comunicación con motivo del éxito del local, resaltara que la gran acogida por parte de los clientes que llenaban cada día el establecimiento, no fuera solo por la magnífica decoración del local, sino también por el servicio y la calidad de los productos ofrecidos a los comensales.

1917 SE INAUGURA EL LOCAL

Fue inaugurado el sábado 13 de enero de 1917. Pese al escueto anuncio de La Vanguardia en su página 2,  al acto de inauguración asistió toda la alta sociedad de la ciudad dada el «correveydile» que se había producido con motivo del evento.

El Refectorium, entrada

Fue tan rápida la fama alcanzada por el restaurante que apenas unos meses después el 22 de junio de 1917, se celebró en el restaurante una cena homenaje a el doctor Manuel Prats Freixinet, con motivo de haber sido nombrado, médico numerario del Hospital de la Santa Cruz. A la cena asistieron cerca de cien profesionales del ramo de la medicina.

El acto del homenaje fue presentado por el decano del cuerpo médico municipal, doctor Espadaler, el cual tomo la palabra para ofrecer et banquete al homenajeado y al mismo tiempo advertir a los asistentes, que siguiendo con una costumbre higiénica instaurada con motivo de las últimas epidemias que asolaban a la ciudad, se habla acordado por parte de los organizadores del homenaje, suprimir los brindis.

1923 LO VISITO EINSTEIN

Durante la estancia en Barcelona del científico Albert Einstein en 1923, para impartir 3 conferencias y celebrar un encuentro con el Sindicato Único de distribución. Se le agasajó el 25 de febrero con una cena en el restaurante Refectorium, del que quedó impresionado no solo por la decoración del local sino por el servicio del mismo. Después de su fallecimiento al hojear sus descendientes el diario personal solo encontraron dos líneas en las que comentaba su viaje a Barcelona, que se reducían a cuatro nombres personales y la mención de un establecimiento, “el Refectorium”, un restaurante que se encontraba en la Rambla del Centro.

menu servido para la cena con Einstein

Se contaba en la prensa de aquellos días, que con motivo del acto celebrado en la sede del Sindicato Único, tomo la palabra Ángel Pestaña Núñez, anarcosindicalista y secretario nacional de la CNT fundador del Partido Sindicalista y diputado en Cortes Generales por la provincia de Cádiz exponiendo el problema en que se encontraba el trabajador actual.

Einstein respondió con estas palabras a palabra Ángel Pestaña, “Yo también soy un revolucionario, pero en el terreno científico”.

Este éxito de asistencia de comensales conocidos e importantes a sus mesas supuso también algunos problemas en el día a día del local, ya que debido al nivel de asistencia de personajes importantes hiciera que una parte del público tuviera la necesidad de verlos de cerca a la entrada o salida de los ágapes.

Está asistencia desmesurada de público por conocer a los clientes importantes hizo que en más de una ocasión su director tuviera que solicitar la ayuda de la fuerza pública para poner orden en la entrada del restaurante y hacer circular a la gran cantidades de mirones que se agolpaba a la puerta del establecimiento para dejar pasar a los clientes.

Siguiendo su popularidad empezó a ofrecer: conciertos y exposiciones de arte.

1925 CIERRA EL REFECTORIUM

En su última etapa ofreció también espectáculos de cabaret. Su cierre definitivo por quiebra se produjo a mediados de 1925. El 21 de febrero de 1925, La página 7 de La Vanguardia publicaba un anuncio de dos líneas en la que anunciaba la venta de muebles y enseres por desalojo forzoso.

Durante su etapa en funcionamiento el Refectorium tuvo como vecino en el número 34 el famoso Cabaret Music-hall Excelsior inaugurado en 1915 y construido sobre el antiguo local del Salón de Proyecciones. Fue fundado por un grupo de entusiastas del billar para celebrar sus partidas privadas. Cerró sus puertas como Music-hall Excelsior en 1947. Su local fue ocupado por “El Gato Negro” un dancing bar.


EL RESTAURANTE REFRECTORIUM

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