palacio de las misiones

El edificio del Palacio de las Misiones se construyó con motivo de las obras realizadas tras la concesión a Barcelona de la Exposición Internacional de 1929. Fue proyectado por el arquitecto Antoni Darder i Marsà y se hallaba situado detrás del Palacio Nacional y al Palacete Albéniz. Aunque no destacaba por su interés artístico, se convirtió en uno de los edificios más emblemáticos de la exposición debido a su interés cultural y religioso.

Antoni Darder, catedrático de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, había proyectado para la Exposición el Pabellón de España, destinado a la representación del Gobierno, y el Pabellón de la Compañía General de Tabacos de Filipinas.

EL EDIFICIO

El edificio tenía una superficie de 5.000 metros cuadrados y forma rectangular, acabando con una cúpula octogonal inspirada en el renacimiento italiano. La fachada principal tenía arcos de medio punto con ventanas estrechas de inspiración románica.

Constaba de planta baja, con una galería circular superior y otras laterales correspondientes a las salas inferiores, con una capacidad de 110 stands que fueron ocupados por las diferentes delegaciones de congregaciones que existían en el mundo en aquel momento.

El pabellón estaba distribuido para que al entrar al edificio encontraras, en el centro del hall, una escultura de Jesús con la Cruz. A la derecha había una sala de actos espaciosa y a la izquierda la sala de Santa Teresita, en la que se recogían y exponían los donativos para las misiones. En los laterales unas vitrinas exponían piezas aportadas por las diferentes congregaciones procedentes de todos aquellos países donde habían llegado los misioneros españoles.

FUE INAUGURADO EN 1929

El acto de inauguración tuvo lugar el 29 de junio de 1929. Una muchedumbre llenaba no solo los alrededores del Palacio sino también las avenidas que confluían a él. Se habían colocado sillas destinadas a los invitados que fueron ocupadas mucho antes de la hora señalada para la ceremonia, constituyendo un acto de expresión de la religiosidad de aquella época.

La ceremonia de inauguración del Palacio de las Misiones fue presidida por el infante Don Fernando y se llevó a cabo el 29 de junio de 1929. Fue recibido a los acordes de la Marcha Real interpretada por una banda militar.

En el vestíbulo le esperaban los obispos de Barcelona, doctor Miralles, de la Seo de Urgel, doctor Guitart, Gerona, doctor Vila, de León (Méjico), doctor Valverde, el arzobispo de Verápoly (India), fray Pérez Cecilia y el vicario apostólico de Casamere (Colombia), fray Santos Ballesteros.

También se hallaban el arzobispo de Nueva Pamplona, doctor Ruiz; el prefecto apostólico del Caquetá, fray Fidel de Montclar; en representación de los prelados de Menorca, Orihuela y Cartagena y los canónigos doctores Sampol, Almarcha y Navarro, el capitán general de Catalunya, el gobernador civil, el alcalde Darío Rumeu i Freixa, Barón de Viver, el presidente del Comité organizador Manuel de Álvarez-Cuevas i Olivella y representaciones de entidades sociales, económicas y de congregaciones religiosas.

DE SALA DE CONCIERTOS A CENTRO DE DETENCIÓN

Finalizada la Exposición Universal, el Palacio de Misiones fue utilizado como sala de conciertos con actuaciones de destacados artistas internacionales. El 12 de diciembre de 1939 dio su primer concierto (con tan solo seis años) la célebre pianista Alicia de Larrocha.

Durante la Guerra Civil entre 1937 y 1939, el edificio fue ocupado por el SIM (Servicio de Información Militar) una especie de policía que buscaba a personas simpatizantes o trabajadores para las fuerzas rebeldes llevándolos al pabellón quedando detenidos.

El jueves 2 de febrero de 1939, La Vanguardia publicó en su página 8 las declaraciones de personas detenidas por el SIM por ser simpatizantes de los golpistas. También se podía ver una copia del telegrama que Negrín mandó a Azaña sobre el desastre de Seròs.

El 18 de septiembre de 1939, el alcalde Miguel Mateu Pla y el director de prisiones Isidro Castillón firmaron la cesión del palacio de Misiones a propiedad municipal como anexo a la cárcel Modelo que estaba saturada. El palacio dejó de ser una sala de conciertos y se convirtió en una prisión donde se amontonaban las personas simpatizantes o colaboradoras de la causa republicana que habían sido detenidas por los franquistas tras ocupar Barcelona.

El sábado 30 de diciembre de 1944, Miguel Mateu hizo una donación de un millón de pesetas a Auxilio Social para que adquiriera y habilitara el Palacio de Misiones y para que dejara de ser una cárcel y se convirtiera en un establecimiento de recogida de mendigos. En 1945 el ayuntamiento destinó un crédito de 209.448 pesetas para continuar la restauración del Palacio que fue inaugurada el 11 de marzo de 1945 para mejorar el albergue a los mendigos.

En 1958, con motivo de un tremendo temporal desatado en el mar, las barracas del Somorrostro se vieron terriblemente afectadas y las autoridades mandaron desalojarlas a los bomberos y trasladar a todos los vecinos al Palacio de Misiones.

El 2 de octubre de 1962, las esposas del capitán general de la IV Región, del gobernador civil de la provincia y del alcalde de la ciudad se trasladaron al Palacio de las Misiones para hacer entrega de una serie de donativos a la esposa del ministro de Hacienda destinados a los damnificados de las barriadas de La Catalana y La Verneda que se habían visto afectadas por las inundaciones de finales de septiembre.

Tres meses después el edificio se vio afectado por las nevadas navideñas que lo habían dejado incomunicado, por lo que hizo falta que los bomberos tuvieran que llevar provisiones a las numerosas personas refugiadas.

A finales de 1964, se emprendió un plan para erradicar el chabolismo de la ciudad con la construcción de pisos protegidos, lo que motivó que algunos de los habitantes de las barracas de los barrios que se pretendía hacer desaparecer fueran albergados provisionalmente en el Estadio de Montjuich, Palacio de las Naciones, Palacio de las Misiones y pabellón de Bélgica.

LA DEMOLICION DEL ANTIGUO PALACIO DE LAS MISIONES

El 11 de agosto de 1967, La Vanguardia publicaba una fotografía en la que se comentaba que la demolición del Palacio había comenzado para convertirlo en jardín público. Aunque todavía tardó un tiempo en ser derribado, en 1970 fue inaugurado como jardines de Joan Maragall para dar más perspectiva al recinto del Palacete Albéniz. El proyecto fue realizado por Joaquim Maria i Casamor, arquitecto jefe del departamento de Parques y Jardines de Barcelona.


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EL PALACIO DE LAS MISIONES

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