cine Cortes, Barcelona

El desaparecido Cortes Cinema se levantó en la esquina de la calle Lepanto con la antigua calle Cortes 794 (actual Gran Vía), situado frente a la entrada posterior de la plaza de toros Monumental cerrada actualmente)y como vecino a la parroquia de la Virgen del Rosario.

1932 UN CINE DEL FORT PIENC

Fue uno de los pocos cines que tuvo el barrio de Fort Pienc, cuando la fiebre de apertura de abrir locales cinematográficos imperaba en la ciudad, muchos historiadores lo aducen a los terrenos de la desaparecida estación del Nortes y a la cantidad de vías de tren y los grandes descampados que rodeaban la actual Plaza de las Glorias que entonces era una zona deshabitada de edificios habitables.

Fue construido en los esperanzadores tiempos de la Segunda República, que según decían aquellos políticos, cambiaría para bien el curso de la historia y se urbanizaría aquella zona según intuía Cerda, convirtiéndola en la Plaza Central de la ciudad.

14-10-1932 La Vanguardia

Su propietaria Carmen Gómariz aprovecho un solar sin edificar para construir un cine que hiciera la competencia al cine Granvía, abierto dos años antes a sólo cien metros en la esquina de la calle con la calle Cortes / Gran Vía con Marina, ya que reuniría conjuntamente la afición al cine de los vecinos de la zona, un poco alejada y desértica, del extremo del barrio de Fort Pienc y a los feligreses que los domingos asistían a misa y comprobaban las películas que podrían visionar.

El nuevo local sin ofrecer un aspecto fuera de lo normal, presentaba una fachada digna y un interior confortable con una platea y un pequeño anfiteatro, ambos espacios presentaban un solo grupo central de butacas con sendos pasillos laterales para la ubicación de los espectadores.

cine Cortes antes de la reforma

Carmen Gómariz no era una propietaria novata ya que era empresaria de los cines California, Comedia (el de final de Paseo de Gracia).

Apareció por primera vez en la Vanguardia el viernes 14 de octubre de 1932 programando: “Mar de Fondo” sonora interpretada por Georfíe O’Brien y Marión Lessing, “Esclavas de la moda” sonora en español, por Carmen Larraboiti, “Adiós mascota” por Lilian Harvey y “Vendaval” por Tom Mix.

En la pantalla del Cine Gran-Vía, se proyectaron filmes como “La fascinación del bárbaro”, de Rowland V. Lee con George Bancroft y Mary Astor; “La ley del harén”, con José Mojica o “La dama del boulevard” (Nana), de Dorothy Arzner, con Ana Sten, que marcaron el paso del cine mudo al sonoro.

Desde su inauguración hasta el principio de la guerra civil en 1936 sigue apareciendo en la Cartelera de La Vanguardia, desapareciendo con el inicio de la guerra. Parece lógico que dada la situación en la que se encontraba el local no fuera uno de los locales colectivizados por la CNT/FAI.

1939-1947  SEDE DEL AUXILIO SOCIAL

Con la finalización de la guerra el local sufre un cambio radical, ya que el local es confiscado por el gobierno del General Franco para que la sección de Auxilio Social, lo transforme en un comedor para las personas con problemas de supervivencia.

Esta labor la ejerce durante casi una década ya que el gobierno de la dictadura en 1947 y cumplida la misión para la que había sido requisado lo devuelve en unas condiciones inimaginables a su propietaria.

1947 EL CINE FUE REFORMADO

Después de una remodelación impresionante reaparece nuevamente para los espectadores el viernes 10 de octubre de 1947. Pese a la gran remodelación interior exteriormente su fachada permaneció casi como la primitiva.

el cine Cortes reformado

La Vanguardia en su página 9 dedicada al mundo del espectáculo presentaba el anuncio del local del nuevo Cinema «GRAN-VIA», aquel día era el anuncio más importante de todas las empresas anunciantes de la página, apropiándose del antiguo cine de la calle Marina ya desaparecido.

Se estrenaron las películas: “Una Mujer Internacional” interpretada por liona. Massey Gteorge Bren y BasU Rathbone y “Señorita profesora” con Jenny Jugo.

Con esta película se abría un nuevo local de proyecciones cinematográficas el Cine Gran-Vía, decorado con muy fino gusto y dotado de los últimos adelantos en la materia, La Empresa obsequió con un refrigerio a los invitados a la inauguración.

Al día siguiente La Vanguardia hacia un comentario de la inauguración del local, comentando el argumento de la película Una mujer Internacional conjuntamente con un apartado en que resaltaba:

Fue un tiempo en que Carmen Gómariz, todavía tenía fe en la labor de empresaria cinematográfica estrenando la vigilia de aquellas navidades el 23 de diciembre “También somos seres Humanos”, la trama de un corresponsal de guerra interpretada por Robert Mitchum que obtuvo un gran éxito. Era una época que en los anuncios aparecían como Avenida de José Antonio 794, se había alargado la Gran Vía hasta la Plaça Cerda.

A mediados de 1948 hastiada por la lucha, Carmen Gómariz hizo desaparecer sus cines de las carteleras y cuando vuelven a aparecer lo hacen a través del nuevo administrador Luis Cabezas Puzo, el viernes 17 de septiembre de 1948 como cine Tranvía y programando: “La última emboscada” y “Los tres mosquiteros”, pero sus anuncios no aparecen de forma continuada.

vestíbulo y acceso al anfiteatro.

1966 CIERRE DEL CINE

Posteriormente fueron los Hermanos Gratacós Comas, los que cogieron la gerencia del cine hasta su cierre definitivo, que tuvo lugar el 8 de mayo de 1966, con la proyección de “Un millón de dólares” y “La boda”.


 

CINE CORTES – CINE GRAN-VIA

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