El Barco - La Barcelona de antes

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El Barco

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Calle Eduard Tubau 2, estaba situado en la esquina con la calle la Selva, próxima al cementerio de San Andrés. El cine fue una de las salas históricas del barrio de Porta (cerca de la plaza de Llucmajor), en el distrito de Nou Barris, inicialmente el solar propiedad de Antonio Estrada y Paula Pinazo, tenía instalada una pista de baile al aire libre, con el tiempo se construyó un edificio en una parte del solar para poder ofrecer sesiones de baile los fines de semana y días de fiesta en invierno y días de fiesta.
En los primeros años después de finalizada la guerra, los barrios apartados del centro resultaban aburridos y los matrimonios, no tenían lugares donde poder distraerse si no era escuchando la radio. Por tal motivo  Antonio y Paula decidieron aprovechar el solar y edificar un cine en el que además se pudieran ofrecer sesiones de variedades.
El 5 de enero de 1942, presentaron un proyecto y memoria en el Colegio de Arquitectos de Barcelona, solicitando  la autorización para la construcción de un cine, en la parte del solar, que coincidía con la calle Tubau.
Su construcción, aprovechando la esquina de la calle de Eduard Tubau y La selva, tenía una fachada que daba la impresión de una proa de barco que conjuntamente con la decoración marinera, hizo que los vecinos incluso antes de inaugurarse lo conocieran como el Barco. La propietaria del recinto, Paula Pinazo, optara por nombrarle  oficialmente como cine “El Barco”.
El edificio del cine, sobresalía en altura sobre el de la sala de baile, estaba construido como la mayoría de cines de barrio con un interior sobrio con butacas de madera, A final de la sala un pequeño bar que era regentado por el Sr. Juanito, acogía en sus inicios a las familias que se llevaban la cena al cine para poder estar calientes las noches de invierno, sin tener que encender las estufas de sus casas.
El cine desde sus inicios instauro los programas de variedades, en el que actuaban artistas incipientes que en algunos casos terminaron triunfando y ser famosos, Uno de ellos Manolo Escobar, que residía en la población de Badalona era uno de los más habituales, que departía en muchas ocasiones a la salida del espectáculo con los propios vecinos.
El Barco no tuvo como local de espectáculos una vida fácil en su principio, ya que se cuenta que cada poco tiempo cambiaba de propietario y no fue hasta 1958, que con la dirección de Joan Pagès y Jaume Fontanils, consiguieron estabilizar la programación y traer artistas con más renombre.
Su programación era conocida a través de los carteles de mano, que se repartían por las tiendas del barrio o en la propia taquilla del cine (que durante unos años fue atendida por Rosa). Nunca apareció en las carteleras de los periódicos, la única vez que su nombre salió en la Vanguardia fue el domingo 6 de junio de 1956, en la que en la página de anuncias en una oferta de venta se indicaba “Frente al cine Barco”.
Paula Barceló, en su día comentaba que su madre había estado de joven en casa de los dueños del local, hasta el momento de su boda con el chofer privado de los Sres. Paula y Antonio, los cuales no solos les buscaron el piso sino que fueron los padrinos de ella.
El cine Barco cerró sus puertas el 19 de marzo de 1969.
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