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Los principios de la Via Layetana Revisada el 12-07-2017

Calles
Después de la inauguración de las obras del 10 de marzo de 1908, las obras de la Reforma siguieron teniendo serios problemas a causa de la construcción del subsuelo de la misma. De los seis túneles presentados en el último proyecto, los dos túneles centrales, se empezaron a construir por iniciativa municipal, el 30 de julio de 1911, pero sin tener claro su uso y sin que existiera una compañía que asegurará su utilización. El ayuntamiento aprovechando la inercia de la apertura, quería abrir al mismo tiempo que los cuatro túneles de servicios, dos túneles que posibilitaran la realización de un transporte público subterráneo.
La oposición del consistorio viendo el coste desmesurado de la obra, no dejó de interpelar al gobierno municipal, hasta que consiguió que se paralizaran parcialmente las obras (marzo de 1912). La prueba la tenemos en el artículo de la Vanguardia del 6 de marzo de 1912, sobre la conveniencia de la  suspensión de los túneles de la Reforma. El Ayuntamiento para desencallar la construcción de los túneles y mantener su decisión, presentó en octubre de 1913 un plan de explotación de los mismos y decidió solicitar al Estado la concesión de un ferrocarril metropolitano. De acuerdo con ese plan, ya no sería sólo el municipio quien construiría los túneles y las estaciones, sino que sería el propio estado quien entraría en su explotación.
A la hora de la verdad, los túneles resultaron pequeños y cuando los quisieron dar la altura necesaria se produjeron grandes filtraciones de agua. Esto supuso muchas complicaciones y retrasos en las obras. Por este motivo, la prolongación de la línea II hasta Correos, que estaba previsto también con la ampliación de 1926, no se inauguró hasta el 20 de febrero de 1934, y con una vía única que luego se desdoblaría en la década de 1940.
Gran Metro. La Compañía del Gran Metro, se creó en 1921, tenía como primer objetivo unir la antigua villa de Gracia que se había anexionado a Barcelona (el 20 de abril de 1897)  y el centro de la ciudad, constaría de dos ramales uno desde Plaza Cataluña a Plaza Lesseps que fue inaugurada en 1921 y otra desde Aragón a Jaime I inaugurada en 1926, la estación de Aragón pertenece a la actual “Paseo de Gracia”. Fue la primera estación con trasbordo  de la ciudad. La Vía Layetana en principio tuvo 3 estaciones, 2 en funcionamiento, (Urquinaona y Jaime I) y otra “Banco” que nunca llego a entrar en servicio.   
La estación “Beatas” o “Banco”, es una estación fantasma entre las estaciones de Urquinaona y Jaume I. Construida  en el subsuelo de la plaza Antoni Maura, entre la Catedral y el mercado de Santa Caterina. Fue construida en 1911, como estación de Beatas por su proximidad con la Catedral y la antigua calle de las Beatas. Pero los trenes nunca pararon en ella, porque una vez construida decidieron que se encontraba demasiado cerca de las paradas de Urquinaona y Jaume I. Posteriormente con la construcción del Banco de España, quince años después, con el nombre de “Banco” intentaron  nuevamente utilizarla para facilitar las operaciones con el banco, pero comprobaron que sus dimensiones ya no eran adecuadas. Actualmente la estación está tapiada y sus accesos bloqueados.
Estación Jaime I, situada bajo la Plaza de Jaime I, fue inaugurada el 19 de diciembre de 1926, como final del ramal del Gran Metro, para construirla  se aprovecharon los túneles subterráneos que se habían hecho en 1913, cuando aún no se había proyectado el trazado del metro, disponía de una pieza curiosa, un aparato ozonizador que estaba ubicado en el andén y que era capaz de purificar 6.000 metros cúbicos de aire por hora.
Estación de Urquinaona, De las dos nuevas estaciones que en principio estuvieron en servicio en este ramal, la estación de Urquinaona estaba dotada con un ascensor, Fue la tercera estación de la línea que contaba con este servicio, debido a la profundidad que existía desde el exterior hasta los andenes, las otras dos estaciones con ascensor fueron las de Lesseps y Fontana. El ascensor, (que compartía espacio con el edículo propio, con el despacho de billetes y con las escaleras fijas), estaba maniobrado por un empleado y era de pago. Se debía pagar el importe del servicio al adquirir el billete en la taquilla.
La estación de Urquinaona y la de Lesseps, fueron dos edificaciones, que pese a las reformas que por lógica se tuvieron que hacer con el tiempo, jamás se hubiera permitido que desaparecieran, nunca el impresentable alcalde José María de Porcioles Colomer principal culpable del genocidio artístico que sufrió la ciudad, tenía que haber permitido su desaparición. El edificio fue perdiendo los elementos decorativos, de manera que cuando se derribó en 1972 había perdido totalmente su encanto original. Su eliminación supuso también la del ascensor.
En los años 1970 se decidió segregar de la antigua línea III el ramal entre Aragón y Correos, prologándolas por ambos extremos, convirtiéndola  en la  nueva línea amarilla “Línea IV”,  con un recorrido que va desde  La Paz “La Pau” y Trinidad Nueva “Trinitat Nova” con 22 estaciones un recorrido de 17,3 km y una duración aproximada de 36 minutos.  
Estación de Correos, se encuentra entre las estaciones de Jaume I y Barceloneta, la estación se inauguró el 20 de febrero de 1934, cuando se amplió la línea del Gran Metro desde Jaime I, pasando a ser su cabecera de línea (dicho tramo pertenece ahora a la línea 4). El 20 de marzo de 1972 dejó de dar servicio por las obras de la prolongación de la línea hasta la estación de la Barceloneta que fue inaugurado en 1976. Desde el metro y si estas atento en el recorrido entra las estaciones (Jaime I – Barceloneta) todavía se pueden ver los anuncios de la época y propaganda electoral de las elecciones de 1971.
Plazas que se encuentran en su recorrido de mar a montaña:
Antoni López. Con el edificio de Correos, fue anteriormente fue la Plaza de San Sebastián, en la que estuvo construido desde 1719, el convento y Iglesia de San Sebastián, fe derribado en 1909, para la apertura de la Vía Layetana. Estación de Correos del Gran Metro, se inauguró el 20 de febrero de 1934 como cabecera de línea cuando se amplió el Gran Metro en el tramo con Aragón. El 20 de marzo de 1972 quedo fuera de servicio por las obras de la prolongación de la línea hasta Barceloneta (tramo inaugurado en 1976), con motivo de la conversión de la línea 4 “amarilla”, Trinitat Nova- La Pau.
Plaza del Àngel. Confluencia Princesa y Jaume I, antigua puerta de la muralla de Barcino. En sus principios, la plaza fue conocida como plaza del Mercadal, porque en ella se celebraba uno de los mercados que se celebraban a las afueras de la ciudad frente a las distintas puertas de entrada, después con la construcción de la segunda muralla, el espacio que quedo, paso a denominarse plaza del Trigo “Plaça del Blat” en ella se comenzaron a hacer las transacciones de trigo que se celebraban en la ciudad. En el centro de la plaza, estaba colocada una vieja piedra grabada, que conocemos gracias a la reproducción que aparece en el libro de la ciudad, “la Vía Laietana” de Francisco Carreras i Candi.
Su nombre actual se atribuye a una leyenda sobre la primera patrona que tuvo la ciudad que fue Santa Eulalia. En el año 878, se encontró el cuerpo de la Santa que estaba enterrado en la iglesia de Santa María del Mar y se decidió trasladarlo a una cripta subterránea que se encuentra en la Catedral, para realizarlo se propuso celebrar una procesión para trasladar sus restos.
La Leyenda dice que el día del traslado el día 10 de julio de 1339, en el que participaban aparte del pueblo y los clérigos todas las autoridades, sucedió un caso que marco el cambio de nombre, cuando llegaron al “Portal Mayor” (hoy plaza del Ángel), la urna que contenía los restos de la Santa se hizo tan pesada que era imposible que los porteadores pudieran dar un paso. El pueblo que observaba los hechos se puso de rodillas pidiendo una ayuda divina y en aquel momento apareció el ángel San Miguel señalando con el dedo a un canónigo que iba en la procesión, que avergonzado confeso que se había quedado con un dedo del pie de la Santa que se había roto con los movimientos y que se lo había quedado como reliquia, lo colocó de nuevo junto al pie en el féretro y el cortejo, volvió otra vez a ser ligero como al principio.
A partir de ese momento la plaza fue conocida como la Plaza del Ángel, como recuerdo del hecho. En 1606 se levantó un obelisco en el centro de la plaza, colocando una imagen encima. En 1821 el obelisco fue derribado por el ayuntamiento revolucionario y el ángel se trasladó a la fachada de la casa nº 2-3 de la plaza (Casa Calicó), donde todavía puede verse, si bien la actual imagen es una copia del original.
Plaza Ramón Berenguer. Con motivo del derribo de los edificios para de la apertura de la Vía Layetana, Josep Puig i Cadafalch, aprovecho  al derribar los edificios existentes, que quedaban al descubierto (bien conservadas) tres de las siete torres originales de aquella zona de la muralla de Barcino, la muralla tenía 74 torres, de unos 16 metros de altura.
En el siglo XIV, cuando se construyó la capilla real de Santa Ágata, (mandada construir por el rey Jaime II de Aragón y su esposa Blanca de Nápoles como dependencia del Palacio Real). Las tres torres de la muralla fueron tomadas como cimientos de la citada capilla. Puig i Cadafalch, conservo las torres y realizo la actual plaza con un jardín, para que se pudieran mostrar algunas piezas importantes de algunos edificios derribados.
En la actual Plaza, luce una estatua de Ramón Berenguer a caballo, la obra original fue realizada en yeso por Josep Llimona, que en la Exposición Universal de Barcelona de 1888, obtuvo con ella la medalla de oro. La estatua fue exhibida en el desaparecido Palau de Bellas Artes “Belles Arts” que había junto al parque de la Ciudadela. Durante la guerra civil el palacio fue destruido por los bombardeos de la aviación italiana, la estatua (excepto la cola) se salvó de su destrucción y se decidió colocarla en la plaza, se encargó a Federic Mares (próximo al nuevo régimen) que realizara una reproducción de la misma en bronce, la cual fue inaugurada en 1950, fue muy criticada porque Mares que realizo una copia  exacta de la estatua realizo una cola excesivamente  grande de la cola del caballo, lo que provoco un aluvión de críticas.
Plaza Antoni Maura y Avenida de la Catedral, Esta plaza que se encuentra en el centro de la avenida de la Catedral, pudo estar hoy enclavada en la proyectada  “Vía C” del primitivo Plan Cerdà y el posterior Plan Baixeras, que nunca llego a realizarse y supongo que nunca se realizara. Lo único que queda de él es el derribo y desaparición de la calle Corribia frente a la Catedral,  la desaparición de la manzana de casas que había delante del mercado de Santa Catalina en la que se ha construido un parkimg subterráneo. Posiblemente con el tráfico que soporta la plaza, no tardará mucho en que desaparezcan las rotondas, que más que ayudar entorpece el tráfico.
Plaza Junqueras, desaparecida, el tráfico que soporta, ya que en ese tramo la Via Laietana se convierte en una sola dirección y el tráfico de subida se desvía por la calle Junqueras, consiguió que desapareciera como plaza y se adhiriera a la Vía Laietana.
Monumento a Francesc Cambó i Batlle, inaugurado el 30 de abril de 1997 en la vía Laietana, esquina con la calle Jonqueres, frente a los edificios de La Caixa. Realizado por el escultor y arquitecto madrileño Víctor Ochoa, en bronce instalada sobre .un pedestal de granito, de formas piramidal.
Francesc Cambó i Batlle: fue cofundador y líder de la Liga Regionalista, político, abogado, financiero y mecenas fue  ministro de Hacienda y de Fomento durante el reinado de Alfonso XIII.
Cambio de nombre. Al poco tiempo de empezar la Guerra Civil, el anarquista José Buenaventura Durruti Dumange, (activista de la CNT en Barcelona desde su llegada a la ciudad en 1922), se traslada a Madrid para realizar una entrevista para un noticiario filmado del PCU, dos horas después, muere en la calle Isaac Peral, en plena Batalla de la Ciudad Universitaria, muere de un disparo en el pecho, el 19 de noviembre de 1936, el entierro se celebra en Barcelona en la Vía Layetana en un acto impresionante. El gobierno de la Generalitat y la CNT, como homenaje a su lucha por las libertades, proponen ese día cambiar el nombre de la calle y renómbrala como la Gran  Vía Durruti.
Con la finalización de la guerra, el gobierno franquista, no solo cambio el nombre de la Vía Durruti, volviéndola a llamar Vía Layetana, sino que elimino también el nombre de Pau Claris que era el que tenía la continuación de la Vía Layetana desde la Plaza Urquinaona hasta la calle Córcega, unificando el nombre a lo largo de todo el recorrido.
Borraba así de un plumazo el nombre del anarquista Durruti y después el del presidente de la Generalidad durante la Guerra de los Segadores “President de la Generalitat durant la Guerra dels Segadors”, entre los años 1640 y 1652, que motivo la firma del Tratado de los Pirineos “La Pau dels Pirineus” entre la monarquía hispana y el rey de Francia, pasando el condado del Rosellón y la mitad de la Cerdaña, al reino francés, (parte integrante hasta aquel momento, del principado de Cataluña), repartiendo el territorio del principado entre la monarquía hispánica y soberanía francesa.
Pau Claris, murió el 27 de febrero de 1641 asesinado,  según una carta del 3 de marzo de 1641, localizada en el ministerio de asuntos exteriores francés, firmada por el mariscal Roger de Bossost  remitida a Bernard du Plessis Besançon, enviado del cardenal Richeliu como negociador francés para la negociación del tratado. Sus restos, fueron enterrados en la capilla del Santo Cristo  “Sant Crist”, en la Iglesia de San Juan de Jerusalén, (derribada con motivo de la Reforma, situada en la Riera de San Juan), con tal motivo sus restos desaparecieron´
El 20 de diciembre de 1979, el Ayuntamiento decidió recuperar su nombre, volviendo a quedar la Vía Layetana de Plaza Urquinaona a la Plaza de Antonio López y la Calle Pau Claris de Plaza Urquinaona a la calle Corcega.
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