Torre Castañer Revisada el 1 de junio del 2019 - La Barcelona de antes

Vaya al Contenido

Torre Castañer Revisada el 1 de junio del 2019

Edi Particulares III
La torre Castañer era propiedad de Joaquim Castañer i Molet, financiero que junto a Manuel Girona fue uno de los quince promotores que en 1845 fundaron el Banco de Barcelona. Compró un terreno, en el que se encontraban las fincas de Can Canal y de Francisco Pedralbes, en esta última, se encontraba un caserón lujosamente amueblado, pintando mediante la técnica del trampantojo (pinturas murales diseñadas con una perspectiva que al ser contempladas desde un punto, hacen creer que el fondo se proyecta más allá de la pared).
Castañer estaba casado con María Consuelo Moragas i de Quintana, los cuales vivían en un edificio construido en un solar adquirido en 1805, que estaría situada en la actualidad en las actuales  calles de Sant Pere més Alt, d'Amadeu Vives, d'Ortigosa i el Passatge de Sert, la mansión en estilo neoclásico, estaba enteramente construida de piedra y realzada con un pensil (iluminación) interior. Su construcción fue interrumpida durante la guerra de la Independencia y no se retomó hasta 1818.
La nueva propiedad se convirtió  en Torre Castañer, situada en el Paseo de la Bonanova, frente a la Finca del Pinar. Castañer falleció en 1858 y su mujer que se había casado nuevamente con José Rufino Vidal i Nadal, pasó la propiedad a sus herederos Joaquín Jover y Consuelo Vidal Moragas, en 1888. Fue la boda de su hija Consuelo con Eusebio Güell López (segundo vizconde de Güell), la que la propiedad pasara a manos de los Güell.
Con motivo de la celebración de la Exposición Universal de 1888, SM la reina regente, tenía previsto en pasar una temporada en nuestra ciudad con las infantas Mercedes y María Teresa, y el futuro rey Alfonso XIII. El Palacio Real (nombre que dio a la actual Plaza Real), que fue destruido por un incendio en 1875, por lo que quedaba inservible para acoger a la reina y sus hijos, esta eventualidad fue subsanada rápidamente por el gobierno municipal que acondiciono en el propio ayuntamiento, unas habitaciones para poder pernoctar, pero el problema existiría  cuando la reina regente se viera obligada a cumplir con su agenda.
El ayuntamiento y la familia Jover y Vidal, propietaria de la Torre Castañer, decidieron construir en un tiempo record un pabellón de juegos de 50 metros cuadrados en estilo neo mozárabe, en un extremo del jardín, lugar perfecto para acogerlos durante el día para poder facilitar la agenda de la reina y que sus altezas tuvieran un lugar al aire libre, donde poder jugar y corretear a sus anchas, lejos del centro de la ciudad,
El 17 de mayo de 1888 llegaban en tren la familia real, para poder asistir a la inauguración de la Exposición Universal. Finalizados los actos de representación de su majestad,  el 7 de junio, la familia real partió hacia Madrid y como establece la tradición, en la puerta de entrada de la finca, se colocaron unas cadenas en paralelo en la verja para dejar constancia que aquella finca había acogido a un rey.
En agradecimiento por la atención recibida por la familia Jover y Vidal,  La reina María Cristina les otorgo el marquesado de Gelida. El pabellón una vez finalizada la exposición, paso a ser usado por el servicio de la torre, almacén y trastero, lo que provoco un deterioro ostensible y no fue hasta el 2012 que fue rehabilitado por 02 Basso Arquitectes, después de llegar a un acuerdo con los propietarios de Torre Castañer, para restaurar el pabellón y convertirlo en su despacho
En 1938 ante el peligro de que Valencia quedase aislada por las fuerzas franquistas, la familia Machado se trasladó a Barcelona, donde tras hospedarse de una manera efímera en el Hotel Majestic, ocuparon la finca de Torre Castañer. Machado queda impresionado por el lujo de la finca y la falta de carbón para las estufas y de su imprescindible tabaco, ni apenas alimentos que llevarse a la boca.
El 22 de enero de 1939, ante la inminente ocupación de la ciudad por las fuerzas franquistas, el poeta y su familia salió de Barcelona en un vehículo de la Dirección de Sanidad conseguido por el doctor José Puche Álvarez; les acompañaban, el filósofo Joaquín Xirau, el filólogo Tomás Navarro, el humanista Carlos Riba, el novelista Corpus Barga y una caravana de españoles que huían de España.
Machado y su familia pasó su última noche en España en el municipio de Viladasens, en la comarca del Gironès, en la provincia de Gerona, a la mañana siguiente, se trasladó en tren hasta la población de Collioure (Francia), donde encontró cobijo la tarde del 28 de enero, en el Hotel Bougnol-Quintana. Antonio Machado murió el 22 de febrero de 1939, a la edad de sesenta y tres años, a las tres y media de la tarde, un mes después de su llegada a Barcelona.
En 1961 la torre fue completamente restaurada por Francesc Mitjans i Miró, arquitecto que en 1957 realizo la construcción del Camp Nou, el estadio del Futbol Club Barcelona.
Regreso al contenido