Iglesia de Santa Madrona de Montjüic - Església de Santa Madrona de Montjüic - La Barcelona de antes

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Iglesia de Santa Madrona de Montjüic - Església de Santa Madrona de Montjüic

Edi. Religiosos
La Antigua Iglesia de Santa Madrona de Montjüic, fue obra del arquitecto Adrián Casademunt, fue inaugurada en 1888, por la Reina Regente María Cristina acompañada por su hijo el futura rey Alfonso XIII, el cual solo tenia dos años.
Pero su historia empieza mucho tiempo antes, en 1563, cuando la iglesia fue ofrecida a los padres capuchinos, los cuales en principio no la aceptaron por considerarla muy pequeña para su labor. En 1619 se volvieron los frailes menores capuchinos, que edificaron una nueva iglesia donde se veneraban las reliquias de Santa Madrona. En 1642 el convento quedó muy deteriorado como resultado de una batalla. En 1651 fue ocupado militarmente y al año siguiente se fortificó. En 1661 se iniciaron las obras de reconstrucción de la iglesia, que se inaguró en 1664. En 1697, cuando el ejército francés sitió la ciudad, los capuchinos como precaución, las reliquias de Santa Madrona se llevaron a la catedral.
De nuevo sufrió los efectos bélicos con la Guerra de Sucesión (1705-1714), el 1706 el convento fue ocupado por el ejército y el lugar sirvió de base para el ataque a Montjuïc. Por su situación, Santa Madrona era un lugar estratégico. Desde el convento se podía atacar la ciudad. En 1713 los capuchinos lo evacuaron y el lugar sirvió para la defensa de Barcelona. Cuando el lugar cayó, los atacantes lo destruyeron a cañonazos. A pesar de los intentos, nunca se autorizó su reconstrucción, ya que los edificios levantados fuera de la muralla dificultaban la defensa de la ciudad.
Después de 1714, los capuchinos no veian viable su estancia en el lugar por los continuos ataques que recibían y que se asemajaba el sitio más a un cuartel que a un lugar de culto, por lo que consiguierón que Felipe V autorizo a los capuchinos en 1717 la compra de unos solares, en el antiguo Huerto del Vidrio “Hort del Vidre” que estaban ubicados cerca de las Ramblas en la calle Fernando, lugar en que hoy se encuentra ubicada la Plaza Real, en 1718 se colocó la primera piedra y se inauguró la iglesia en 1723, acto seguido se trasladaron las reliquias de la Santa.
La iglesia del convento se encontraba en el actual cruce de la Rambla y la calle Fernando y se situaba perpendicular a la primera. El claustro y dependencias conventuales estaban cerca de la iglesia (lado mar) y seguidamente venía del huerto. En 1822 el lugar fue expropiado y pasó a manos del Ayuntamiento, que lo derribó completamente en 1823. 
En 1824 se tomó la determinación de reedificar de nuevo el convento al mismo tiempo que se urbanizaba el entorno. Los capuchinos vendieron una parte de los terrenos para hacer frente a los gastos de la nueva construcción. La nueva iglesia estaba situada perpendicularmente a la calle Fernando. 
En 1835 con motivo de los motines anticlericales contra las órdenes religiosas, el convento se utilizo de escuela y la iglesia se utilizo de teatro, esto evito que fuera devastada, una vez acabadas las revueltas se desmantelo y en su solar se construyo la Plaza Real.
Una vez acabado su periplo en la calle Fernando, nuevamente se pensó en reconstruirla nuevamente en la calle Tapioles, la cual como dije al principio se inauguró en 1888, acto que resulto un acontecimiento para el barrio del Pueblo Seco “Pobla Sec”, con la visita de la reina regente Maria Cristina.
Originalmente la iglesia no tenía campanario, por lo que a principios del siglo XX se decidio construirlo sobre el pórtico de entrada con una altura total de cincuenta metros, lo que permitia que fuera visto desde muchos puntos del barrio.
En 1909, como tantos otros conventos y iglesias, sufrió los ataques de los anarquistas, la iglesia fue en parte reconstruida pero su fachada quedo dañada y aun hoy ha sido reparada
En 1936 con motivo de la guerra civil, el campanario fue descabezado ya que su cúpula de piezas de cerámica obscura le hacía de un objetivo fácil para los bombardeos. Las obras de demolición del campanario respetaron el resto del edificio que fue confiscado y convertido en garaje. Los revolucionarios prepararon en el interior de la Iglesia un hueco, que permitía reparar las averías de los camiones.
Una persona residente del barrio comentaba hace tiempo que su abuela y su madre que vivian en el barrio en la mañana del 19 de julio de 1936 desde su galería observaron un cruce de disparos desde el campanario de la iglesia y anarquistas de estaban ubicados en la calle Rosal. 
 
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