Plaza de toros El Torín Revisada el 10 de septiembre del 2019 - La Barcelona de antes

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Plaza de toros El Torín Revisada el 10 de septiembre del 2019

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La primera noticia que se tiene de una fiesta taurina, data del siglo XIV, que se celebra en honor de Joan I de Aragón (conocido como el Cazador), que se celebró en la Plaza del Rey. La segunda se celebró en el antiguo paseo del borne el 3 de marzo de 1559, para festejar el anuncio de la tercera boda de Felipe II, con Isabel de Valois, celebrada por poderes con el Duque de Alba en Paris el 22 de junio de 1559, que reestableció la paz entre España y Francia y consumada en Guadalajara el 31 de enero de 1560, con el encuentro de ambos, ella tenía 14 y él 33 años.
Edificada a las afueras de la ciudad, fue la primera plaza de toros construida en Barcelona. Su construcción se realizó en los terrenos del Horta d’en Bacardi  (más o menos en el lugar que hoy ocupa el Campo de futbol de los empleados de Gas Natural en el paseo exterior de la Ronda del Litoral).
La Casa de la Caridad (acogiéndose a una Real Cedula de 3 de marzo de1827, firmada por Fernando VII, se puso en contacto con el notario Manuel Planas, para firmar el 22 de mayo de 1834, un acuerdo con los señores Coll, Deocón, Sagristá y Vilaregut, para autorizarles que en su nombre, pudiesen organizar corridas de toros, para ello debían construir una plaza en la que poderse celebrar dichos festejos.
Dichos señores contactaron con Josep Fontserè i Domènech arquitecto de la Academia de San Fernando y posterior arquitecto municipal de Barcelona, para que realizase un proyecto, para construir la primera plaza de toros fija que tendría la ciudad de Barcelona. Anteriormente se habían celebrados corridas de toros en la ciudad, pero siempre de una manera provisional o para celebrar acontecimientos extraordinarios.
Aunque el decreto de Fernando II, sobre la autorización de la celebración de las corridas de toros quedaba supeditada a que estuvieran auspiciadas bajo la Casa de Caridad de cada provincia, con la condición de que los beneficios generados fuesen destinados a la ayuda de dichas entidades benéficas, en la actualidad la única (que yo conozca), que conservan este estatus es la Plaza de toros de Pamplona. Las Casas de Caridad, cedían sus derechos a empresarios particulares para que llevaran la explotación, a cambio de unas cantidades estipuladas por su explotación durante un tiempo determinado por desempeñar la representación de los mismos.
La inauguración oficial de la plaza, tuvo lugar el día 26 de julio de 1834, aunque la primera corrida tuvo lugar un día antes (día de Santiago apóstol), con toros de la ganadería navarra de Javier de Guendulain, con los toreros Juan Hidalgo y Manuel Romero Carreto y la participación del prestigioso picador Francisco Sevilla, en aquellos tiempos los picadores montaban caballos sin peto de protección y Sevilla, había adquirido una técnica por la que no dejaba acercar los toros al caballo...
El 25 de julio de 1835, (un año después de su inauguración), durante la celebración de una corrida de toros, en la que actuaban Manuel Romero y Rafael Pérez de Guzmán, con toros de la ganadería de Zalduendo, que resultaron demasiado mansos, para el lucimiento de los toreros. La mansedumbre provocó que a partir del quinto toro, los espectadores empezaran a lanzar todo tipo de objetos sobre la arena.
El estado de crispación de los ciudadanos por los acontecimientos políticos y el estado de excitación de los asistentes, fue el detonante que aprovecharon personas ajenas a la tauromaquia, para unirse a ellos que degeneró en una protesta anticlerical, en su descontrolado camino hacía las Ramblas.
Los primeros conventos en recibir la turba fueron los Agustinos y los Franciscanos, posteriormente se incendiaron los conventos de los dominicos de Santa Caterina, el de los Trinitarios Descalzos, el de San José y el de los Carmelitas. El balance de muertos durante toda la noche fue de diez frailes muertos.
Al día siguiente de los graves sucesos acontecidos el día anterior, la autoridad gubernativa, una vez estudiados los sucesos que se produjeron el día anterior en la plaza de toros  y los resultados resultantes de la continuación del abandono de la misma, decreto el cierre por tiempo indefinido de la misma.
En 1841 de manera excepcional, se reabrió de manera excepcional la plaza, para celebrar algunas corridas de toros a beneficio del Séptimo Batallón de la Milicia Nacional, pero no fue el 29 de junio de 1850 que se permitió la reapertura oficial de la plaza, bajo la dirección del empresario Vicente Galino, con toros de varias ganaderías aragonesas y navarras lidiados por los toreros José Redondo “el Chiclanero” y Julián Casas “el Salmanquino”.
El 12 de junio de 1864, Pere Aixelà Torner “Peroy” se convirtió en el primer torero catalán en tomar la “alternativa”, fue padrino del acto Julián Casas (el Salamanquino) y testigo José Antonio Suarez.
Al Torin le cabe el honor de haber sido la primera plaza de toros en el que sonó la música durante la faena de muleta. Sucedió el 13 de mayo de 1877, toreaban los diestros: Rafael Molina “Lagartijo” y Manuel Molina, durante la faena de muleta de Lagartijo un aficionado entusiasmado, se dirigió al director de la banda de música maestro Sempere y le grito “Música”.  Desde esa fecha en todas las plazas de toros a excepción de la plaza de toros de las Ventas de Madrid, cuando hay una faena importante suena la música.
La gran afición despertada en Barcelona por la fiesta de los toros obligo a la empresa en embarcarse en continuas remodelaciones, que tuvieron su epilogo  con ocasión de la celebración de la Exposición Universal de 1888, sustituyendo una parte de madera por revestimientos de obra, la colocación de columnas para dar mayor seguridad a las bóvedas y la sustitución de las barandillas de madera por otras de hierro en las gradas y andanadas, llegando a conseguir una capacidad de 12.000 espectadores. Los organizadores de las obras de la exposición, construyeron un puente desde el interior del recinto de la exposición sobre las vías de la línea ferroviaria para facilitar a los visitantes la asistencia a las corridas durante el periodo de la exposición.
Cuando ya se hablaba de la construcción de la plaza de toros las Arenas, paso a ser administrada por el escritor taurino Marià Armengol Roca, el cual creo nuevos alicientes para atraer al público al Torin, primero creó una cuadrilla de adolescentes, conocidos como “los  toreros catalanes”, encabezada por Josep Huget “Patata” y Joan Buzón “Mellaito”, que debutaron en 1893. Ese mismo año el 12 de noviembre presento la elevación de globos aerostáticos, cuya inauguración tuvo lugar el domingo 12 de noviembre, con el Capitán Budoy y su nuevo Globo Cataluña con una capacidad de  800 metros cúbicos.
En 1895 presentó una cuadrilla femenina conocida por Las Noyes “Las Chicas”, que  el mismo Armengol se encargó de entrenar y que fueron presentadas el 10 de marzo, junto con los toreros catalanes El Patata y el Mellaito, que debutaron en el Torin obteniendo un notable éxito de público. El grupo lo formaban como matadoras Dolores Pretel “Lolita” y Ángela Pagès “Angelita” y como subalternas las hermanas Justa y Encarnación Simó, Julia Carrasco, María Pagès “hermana de Angelita”, María Munubeu y Isabel Jerro.
Un hecho anecdótico sucedió un mes más tarde, para el 14 de abril a las 4 de la tarde, se anunciaba una espectacular corrida con toros de Ripamilán, para los toreros  El Gallo, Fuentes y la presentación del torero francés Félix Robert, conocido como Mr. Robert, el cual lidiaría los toros tercero y sexto, conjuntamente con su troupe-cuadrilla: Paul Nassiet, saltador sin garrocha y banderillero, Augusto Nassiet, saltador sin garrocha, Juan Bautista Boniface quebrador a pie firme y Juan Bautista Mouchez, quebrador a pie firme.
La fiesta fue un éxito de público y todo transcurría más o menos con normalidad hasta la salida del tercer toro de nombre Molinero, Jean Marie empuñó una garrocha dando un salto con gran limpieza. Boniface hizo un quiebro a cuerpo limpio y cuando todos esperaban el siguiente número el toro empezó una carrera saltando la barrera y de un salto llego hasta el tendido. El tumulto que se organizo fue impresionante y una pareja de la guardia civil viendo la gravedad del caso hizo fuego sobre el animal, el cual seguía armando guerra, la poca puntería el número de la guardia civil había herido en el pecho a un mozo de arrastre y fueron varias las personas que intervinieron en la muerte del toro. Una vez finalizado el incidente la corrida continúo hasta el final.
La inauguración el 29 de junio de 1900, de la plaza de toros de Las Arenas, hizo languidecer el Torin, ya que solo se celebraban  de forma esporádica algunas novilladas.
El último festejo se celebró el 23 de septiembre de 1923. En 1954 los terrenos fueron adquiridos por la compañía “Catalana de Gas”, que lo reconvirtió en un campo de fútbol para sus trabajadores, y en la actualidad ha pasado a ser un edificio de Cristal digno de ser admirado, que se puede contemplar al pasar por la Ronda del Litoral.
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