Paseo de Gracia revisión 20 de marzo del 2017 - La Barcelona de antes

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Paseo de Gracia revisión 20 de marzo del 2017

Paseos
Aunque el Paseo de Gracia que conocemos se inicia en la Plaza Cataluña, con la Ronda de San Pedro y acaba en los Jardines de Gracia “Jardinets de Gràcia”, conocidos también como Jardines de Salvador Espriu, que conectan con la calle Mayor de Gracia “Gran de Gràcia”, no era así en sus principios.
Para poder conocerla mejor, deberíamos retroceder al siglo XIV. Pedro el Ceremonioso, conocedor de los problemas de la ciudad amurallada, dicto un decreto en 1370 en el que prohibía la construcción de edificios religiosos dentro de la ciudad amurallada.  El camino de tierra que llevaba a la villa de Gracia y que partía del Portal del Ángel, tenía el nombre de Camino de Jesús, hasta la altura aproximada de la actual Casa Batlló, de allí hacia la Villa de Gracia recibía el nombre Camino de Gracia y era la frontera entre las dos localidades. En 1429 frente donde está ahora la Casa Batlló, se edificó un convento franciscano Santa María de Jesús.
El convento fue destruido en 1813 por las tropas napoleónicas, entre 1820 y 1823, el ayuntamiento decidió arreglar el camino pero no fue hasta agosto de 1824 que el capitán general de Cataluña, Francisco Bernaldo de Quirós, “Marqués de Campo Sagrado”, se decidió poner en marcha el proyecto. Era la ruta (que los barceloneses tomaban para ir desde ciudad a la Villa de Gracia), con huertos en ambos lados, era un camino de carro intransitable especialmente en la época de invierno, ya que el agua de las lluvias que descendía por las rieras, cruzaba el camino por varios sitios, haciendo impracticable el tránsito por él.
Se proyectó que tuviera una anchura de 42 metros y se decidió el reforzamiento del firme, para evitar los continuos baches del camino, un año después se instaló la iluminación de gas, que facilitaba el tránsito en las horas nocturnas. El paseo fue inaugurado oficialmente en 1827 momento que  empezó la carrera por parte de los hombres de negocios para instalar sus propiedades en la zona.
El coste del proyecto resultaba oneroso para las arcas municipales por lo que el rey aprobó un impuesto de 20 reales de vellón sobre cada cerdo que se sacrificaba en la ciudad. El éxito fue espectacular, ya que los trabajos que en principio habían sido programados para cinco años, se realizaron tan solo en tres.
Los primeros que vieron que el lugar era el futuro inmediato, fueron los promotores del ocio que se hicieron pronto con terrenos en el que instalar complejos lúdicos a imagen de los que se habían montado en las principales capitales europeas. Primero fue “El Criadero” abierto de 1840 a 1859, en este lugar (que hoy conoceríamos como vivero) se plantaban aquellos árboles que debían ser plantados dentro de la ciudad. Después en 1848 inauguraron los “Jardines Tívoli” propiedad de Bernardo Agustín de Las Casas, que estaban situados en una zona delimitada por las calles de Consejo de Ciento y Valencia y la Rambla Catalunya. El lugar estaba dividido en dos zonas separadas por un recinto de madera que a partir de 1851, se empezaron a realizar pequeños espectáculos. La construcción de madera tenía dos motivos, el primero que el ejército no permitía construcciones permanentes en la zona por razones de seguridad militar y la otra que la Riera d'en Malla, cuando se registraban tormentas fuertes bajaba por el curso de la actual Rambla Cataluña y se llevaba todo aquello que encontraba por delante.
El 12 de abril de 1853 fueron inaugurados, Los Campos Elíseos “Els Camps Elisis”, diseñados por  Josep Oriol Mestres i Esplugas, ocupaban unas seis hectáreas y  estuvieron abiertos veinte años, fueron sin duda, los más populares, contaron con un parque de atracciones, que fue el primero que se construyó en la ciudad.
El recinto abarcaba, unas ocho manzanas y estaba ubicado en lo que hoy sería el espacio que ocupan las actuales calles de Aragón a Rosellón y del Paseo de Gracia a Roger de Lauria. El recinto tenía exuberantes jardines que estaban rodeados  de caminos, con plazas y glorietas, donde había cafés, salas de baile, y restaurantes. Pabellones de tiro, de billar francés, tiro con ballesta y juegos infantiles, columpios, caballitos, toboganes… Una feria continúa. Un pequeño zoo, en el que se exhibían aves exóticas. En la plaza central tenían lugar los espectáculos, conciertos, bandas de música. En la temporada de verano que empezaba en el mes de junio con las fiestas de San Juan y acababa el mes de septiembre después de las fiestas de La Mercè. El jardín durante ese tiempo era de pago, también existía para los asiduos un abono anual. Además las atracciones se pagaban aparte.
Jardines de Euterpe. Josep Anselm Clavé que dirigía los conciertos de la Sociedad Coral La Fraternidad, en los Jardines de la Ninfa. Fundo la empresa  en unos terrenos que estaban entre las calles Gran Vía, Valencia y Rambla de Catalunya, Paseo de Gracia, con entrada por la Rambla de Cataluña, como los demás jardines en sus instalaciones se podría encontrar: café, salón de baile, local para conciertos y zonas de paseo y atracciones. Se inauguró el 5 de junio de 1857. Cerraron el 20 de octubre de 1961, ya que los propietarios del terreno no quisieron renovar el contrato, debido a la fiebre urbanística que por aquel entonces vivía la zona.
Los “Jardines del Criadero”, que servían de vivero municipal, con una superficie de 1,2 hectáreas y un frente de unos 80 m. se encontraban entre la Gran Vía y Diputación, tenían en su parte central una fuente conocida como el canario “Canarí”, que en 1863, paso a convertirse en el “Jardín de las Delicias”. Después llegarían también el “Jardín de la Ninfa” y el Prado Catalán inaugurado el día de Sant Jordi de 1863, que funcionó hasta el 1883. En su interior se encontraban jardines, surtidores y cascadas de agua, un café y un teatro donde se representaban piezas dramáticas y zarzuelas. Estaba situado en la manzana delimitada por la Gran Vía, Pau Claris, Paseo de Gracia y Caspe.
La proximidad del Prado Catalán a la ciudad le hizo ser una seria competencia para los otros jardines que estaban más alejados y por lo tanto eran de más difícil acceso. Esto motivo que se tomara en 1864 la decisión de ampliar el jardín con otro teatro nuevo. El principal para las representaciones de más calidad y otro especialmente para funcionar especialmente en el verano, en el que se representaban obras mucho más populares.
Isabel II, hija de Fernando VII, sería la encargada de colocar la primera piedra del proyecto urbanístico ideado por el ingeniero Ildefons Cerdà. El 4 de octubre de 1860, dio el pistoletazo de salida con la colocación de la primera piedra de la casa de Manuel Gibert i Sans, (presidente del Gran Teatro del Liceo), en los terrenos que hoy ocupan Las fuentes de la Plaza de Catalunya.
La ciudad que había estado encorsetada dentro de las murallas, se convertía en reto para arquitectos constructores y era el punto de partida del futuro Paseo de Gracia.
Los aristócratas y burgueses, que ya conocían el lugar por la actividad lúdica de la zona, empezaron a construir sus palacetes, los comerciantes fueron los siguientes en empezar el traslado de sus negocios. Los comercios más exclusivos se trasladaron desde la calle de Ferran y la Rambla hasta el nuevo paseo, en un intento por seguir los pasos de su potencial clientela.
En 1885, parte del solar del Prado Catalán, fue ocupado por el nuevo Teatro Novedades. El primitivo, que hasta julio de 1884, estuvo situado en el chaflán de la Ronda de San Pedro con el Paseo de Gracia, donde hoy se encuentra situado la casa Pascual Pons. Era de madera, con capacidad para 1.200 personas y había sido inaugurado en 1869 con el nombre de “Salón de Novedades”, en el que se representaban obras de teatro, zarzuela y ópera. Se construyó a continuación del Café Novedades que se había inaugurado en 1884 y ocupaba la esquina de Paseo de Gracia con Caspe.
El paseo fue cogiendo forma con las construcciones de pequeños palacetes unifamiliares, con verja y jardín, que se construían a lo largo del paseo. La casa Ricart, proyectada en 1862 por el Felipe Ubach, fue una de las primeras casas construidas en el paseo de Gracia, La primera de una lista de chalets que dotaron esta vía de una aroma aristocrática que enseguida se desvaneció. Estaba situada en el interior de la actual número 20. Cuando el precio del palmo cuadrado empezó a subir como la espuma, muchos propietarios decidieron derribar los palacetes y levantar en su lugar un edificio de pisos, en el que ellos se reservaban el principal, y el resto lo dedicaban a alquilarlos, aprovechando los bajos, como locales comerciales.
No podemos perder de vista, por ejemplo, que Roser Segimon compra a Ferrer-Vidal una de estos chalets con jardín en el número 92 del paseo de Gracia y la derriba para que su marido, Pedro Milà, pueda cumplir la promesa hecha a Antoni Gaudí, a quien conoce durante una visita a las obras de la casa Batlló, que está reformando y de lo que queda inmediatamente fascinado hasta el punto de proponerle en firme que la próxima casa la construiría para él. La administración  se veía superada por las obras necesarias. En La Vanguardia del día 2 mayo de 1882 se pedía al ayuntamiento que se estableciera el riego del paseo de Gracia para evitar el polvo que levantaban los carruajes.
Sin embargo pese a todos los esfuerzo no fue hasta el 1904 que el paseo empezó a consolidarse como centro residencial. Arquitectos modernistas de la talla Gaudí, Puig i Cadafalch, Domènech i Montaner o Sagnier, dignificaron con sus proyectos el entramado se había construido hasta aquel momento en la zona. Al propio tiempo el ayuntamiento había encargado en el 1906 al  arquitecto Pere Falqués el diseñó de los famosos bancos faroles “bancs-fanals” de trencadís para distribuirlos a lo largo del paseo, como elementos de iluminación y decorativos.
La fuerza del modernismo que llegaba de una forma impresionante, sirvió para que tanto arquitectos como la clase pudiente de la ciudad eligieran el paseo para demostrar su poder económico. Aunque no todas han llegado a nuestros días todavía se conserva la mayoría, lo que hace que sea uno de los lugares más visitados de la ciudad y una de las calles más solicitadas por las grandes marcas.
Durante la mitad del siglo XX era una de los paseos con mayor número de galerías de Arte por metro cuadrado están han sido algunas de las muchas que ayudaron a promocionar la pintura: La Pinacoteca, Sala Busquets, Galería Reig, Sala Viçon, Galerías Españolas, Syra, Galerías Arcos, Sala Barcino, Sala Fortuny.
Al Paseo le cruzan una serie de calles que tienen una connotación política y que desde la mar de una forma consecutiva suben hasta el lado montaña.
Caspe, en recuerdo al Compromiso de Caspe, única calle que nace en el mismo paseo es la primera en el lado derecho.
En recuerdo a los estamentos políticos de gobierno:
Gran Vía de las Cortes Catalanas “Gran Vía de las Corts Catalanes”.
Calle Diputación “Carrer Diputació”.
Calle Consejo de Ciento “Carrer Conseil de Cent”.
En recuerdo a los Reinos que vivieron en común antes de la formación de España:
Aragón, Valencia, Mallorca, Provenza, Rosellón, Córcega.
En el lado izquierdo entre Rosellón y Provenza se encuentra el Pasaje Encarnación que une el Paseo de Gracia con la Rambla Cataluña.
Cuando Cerdá proyecto el ensanche nunca tuvo la idea de construir dos plazas que tenemos en nuestros días, la Plaza Catalunya y la Plaza de Juan Carlos I. En el cruce que existía en el incipiente Paseo de Gracia y la Avenida del General Argüelles, los peatones  tenían serios problemas a la hora de cruzar de un lado a otro, los carruajes y los coches complicaban aún más esta situación, el ayuntamiento propuso la creación de unas pequeñas isletas en la que los peatones podían protegerse y no tener la necesidad de pasar corriendo. Por la forma en que se construyeron las isletas daban una imagen parecida al cinco de oros de la baraja española  este hecho propicio que la imaginación popular la nombrase como El Cinco de Oros “Cinc d’Oros”, las isletas tenían en el centro unas farolas artísticas realizadas por Pere Falqués, el tiempo y crecimiento de la circulación, obligaron a eliminar las isletas , lo que obligo a formar una pequeña plaza central para facilitar los giros, la nueva plaza con el paso de los años no solo fue cambiando de nombre sino que también lo hacía de monumento central, según la egolatría del gobernante de turno.
En la plaza central el ayuntamiento pensó en colocar un monumento, en forma de fuente o escultura, dedicado al político Francisco Pi y Margall muerte en 1901. En 1908, se decidió construir un proyecto de Miquel Blay, para la plaza, pero pese a celebrarse dos tentativas y ceremonias de colocación de la primera piedra, la obra no se realizaría. Pese a las buenas intenciones del consistorio, el proyecto nunca llego a realizarse. Con la llegada de  la Segunda República cambiaron las cosas y fue cuando se decidió dar el homenaje que se merecía el hombre que había tenido un peso importante dentro de la primera experiencia republicana española.
En 1931, se colocó un busto en el centro de la plaza  del Cinco de Oros, dedicado a Francisco Pi y Margall, un año después se convocó un concurso, para levantar un monumento a la República, al mismo tiempo que se colocaría un medallón en la base del monumento dedicado al relevante político.
Aunque la inauguración estaba prevista para primeros de 1935, los acontecimientos y manifestaciones hicieron posponer la fecha de la inauguración. Un año después el 12 de abril de 1936 fue inaugurado oficialmente el monumento a la república y la alegoría a Pi Margall. Al acto estaba prevista la asistencia del Presidente de la Generalitat Lluís Companys i Jover.
El 27 de enero de 1940 un año después de la finalización de la guerra y después de haber defenestrado el monumento a la Republica, se celebra un desfile militar con la inauguración del monumento a la Victoria realizada por el alcalde de Barcelona Miguel Mateu Pla “Miquel Mateu i Pla”. Desde la finalización de la guerra hasta 1945, adicto al régimen fue embajador en Paris,Presidente de la Caja de Pensiones “La Caixa”, Presidente de Fomento del Trabajo Nacional, Consejero  Nacional de Falange Española y Procurador en Cortes, desde 1943 a 1972. (Hijo de Damián Mateu  Bisa, fundador de la fábrica de automóviles Hispano-Suiza, sobrino del cardenal Enrique Plá y Deniel, Arzobispo de Toledo y Primado de España). Conocido popularmente como Mateu dels Ferros “Mateu de los Hierros”, presidido por los generales Orgaz y Solchaga.
Cruzando la Avenida del General Argüelles hoy “Avenida Diagonal”, nos encontramos el paseo central ocupado por unos jardines que se llamaron Los Jardincillos de Gracia “Els Jardinets de Gràcia”, realizados con motivo de la Exposición Internacional de 1929 por Nicolau Maria Rubió i Tudurí. Se colocó para adornarlos la Fuente de la Aurora, grupo escultórico obra de Joan Borrell i Nicolau. La fuente fue colocada de espalda al barrio de Gracia, cosa que no gusto a los habitantes de la antigua villa de Gracia, que provocaron que en 1931, la fuente fuera desmontada y sus figuras trasladadas a otros lugares o guardadas en un almacén municipal.
En 1991 los jardines a fueron dedicados a Salvador Espriu, como recuerdo del poeta vivió en el número 118 frente a los jardines. Se rediseñaron y posteriormente, se han ido colocando varias obras de arte público.
Desde su principio el Paseo de Gracia ha albergado una serie de edificios que con el tiempo, por diversas circunstancias han desaparecido. Otros aunque siguen en pie, han sufrido modificaciones importantes y otros siguen igual a pesar de los años hoy todavía los podemos contemplar, son los siguientes.
Nº 1 Café Restaurante Colon,  durante los años 1897-1902. Gran Hotel Colón, inaugurado el 20 de octubre de 1902, en 1916 fue reformado profundamente y reinaugurado en 1918 con una altura de 7 plantas y 200 habitaciones con baño. En la Cúpula del hotel tuvo lugar el 14 de noviembre de 1924,  la inauguración de la primera emisora de España EAJ1 Radio Barcelona. Tuvo bastante relevancia durante la guerra civil, ya que se atrincheraron los militares que estaban a favor del Golpe de Estado. Luego el hotel fue requisado por PSUC y la UGT, tomándolo como Cuartel General de operaciones. En 1943, empezó su derribo, en su lugar se construyó el edificio del Banco Español de Crédito luego “Banesto”. En el ático del edificio estuvo hasta su traslado la emisora de Radio Nacional de España, con los locutores Federico Gallo y Jorge Arandes y los célebres Dalmau y Viñas.
Nº 2-4. Casa Pascual Pons, viéndola da la impresión de que es una sola casa, pero encierra dos edificios diferentes, con una altura de 4 plantas que fue proyectado en 1890 por Enric Sagnier i Villavecchia, para dos familias de la alta sociedad barcelonesa, que estaban formadas por Sebastián Pascual y Alejandro Pons. El edificio tiene una estética neogótica. Las esquinas se articulan con dos torres, una semicircular y otra poligonal, de cubiertas puntiagudas y pináculos en la cornisa. Los elementos ornamentales, tanto la barandilla del primer piso como las ventanas están trabajados en piedra. En 1918 las dos familias decidieron realizar unos cambios en la planta baja para dedicarlos a locales comerciales. El tiempo deterioro la fachada del edificio, por lo que en 1984, se decide una rehabilitación del edificio, momento en el que se toma la decisión de eliminar el comercio de la fachada del chaflán de esquina de plaza de Catalunya.  
Nº 3 Casa Francisco Simón, construida en 1912, por Josep Domènech Estapà, en el solar que ocupaba el antiguo Café Restaurante “La Alhambra”. Pese a varias restauraciones, no obstante ha llegado a nuestros días sin la mutilación del coronamiento de la fachada.
Josep Domènech Estapà, fue un arquitecto que trabajo con varios de los mejores arquitectos de la época, en construcciones y reformas de celebres edificios: 1881 iglesia de San Andrés de Palomar, con Pere Falqués i Urpí. 1883 Academia de Ciencias, en el edificio del Teatro Poliorama. 1887-1908,  Palacio de Justicia con Enric Sagnier i Villavecchia. 1904-1909, Museo de la Ciencia de Barcelona y actual CosmoCaixa. 1906 edificio del Observatorio Fabra.
Nº. 6 – 14. Casa Rocamora, es el edificio privado más grande del Paseo de Gracia. Fue construida entre los años 1914 – 1917, por los hermanos Joaquim y Bonaventura Bassegoda. El edificio en realidad son varios edificios unidos con la misma estética, tiene varios portales de entrada, que están unificados por una fachada común, que ocupa prácticamente todo un lado de manzana que le da una imagen compacta.
Su propietario Antoni Rocamora i Pujolà, fue el mayor fabricante de jabones del estado. El negocio lo había empezado su padre Marcos Rocamora Laporta, que disponía en 1845 de un pequeño taller de producción de jabones  que en 1861 lo ampliara y que en 1865 inició las exportaciones a Cuba y Puerto Rica. Antoni Rocamora el mayor de los hermanos, el heredero “El Hereu”, vieja costumbre catalana quedó solo al frente del negocio, en el que colaboran los hermanos y amplía las exportaciones y se convierte en el mayor fabricante de jabones del estado con una producción del 97%.
Rocamora que tenía una visión para los negocios, adquirió el solar del Paseo de Gracia, que estaba en unos terrenos agrícolas que hasta entonces eran utilizados como zonas de ocio, almacenes o pequeños huertos y que habían pasado a convertirse en terrenos edificables vio la posibilidad de construir un edificio, para situar a su familia en la planta principal y alquilar el resto del edificio y los bajos comerciales.  
La Casa Rocamora es una excepción en las construcciones modernistas, los hermanos Bassegoda partieron de la idea, de construir una único inmueble en el solar, puesto que lo corriente era que un solar quedase compartimentado por diferentes edificios o palacetes y no unificar todas las casas en un único volumen adquiriendo una uniformidad absoluta a nivel exterior.
Nº 11 1860-1945 Casa Palau Sama. En 1946 empezó a edificarse el Banco Vitalicio, construido por el arquitecto Lluis Bonet i Garí el edificio quedo acabado en 1949. El 2 de marzo de 1946 sin estar acabado se inauguraron en la planta baja las célebres Galerías Condal, que aparte de diferentes establecimientos albergo el Cine Condal que se inauguró en  1946 y que cerró sus puertas en 1990. El edificio quedo inaugurado en 1950. Con la compra del grupo Generali, las galerías y el paseo interior de entrada a las tres escaleras han cerrado, la fuente del distribuidor ha desaparecido y las tres escaleras tienen entradas diferentes.  
Fuente Monumental instalada en el cruce de la Gran Vía con el Paseo de Gracia, Fue proyectada por Josep Soteras i Mauri, con motivo de la celebración del XXXV Congreso Eucarístico Internacional de 1952. Su ejecución respondía más a la ornamentación de una rotonda para regular el tráfico que a un monumento de las fuentes de estas características. Tiene una taza de 13,5 metros de diámetro, con dieciocho surtidores rodeando a uno central con un chorro que alcanza 17 metros de altura, la taza está rodeada por un talud de césped que alberga las luces que hacen juego con el agua.
Nº 13 Palacio Marcet, el primer edificio construido en su solar perteneció a Lorenzo Oller el cual adquirido el terreno en el principio del Paseo de Gracia en 1869. En 1887 Federic Marcet i Vidal, directivo de la empresa de ferrocarril Caminos de Hierro de Barcelona a Francia por Figueras, de la que era su cuñado Claudio Planas el presidente, compro el antiguo edificio con el propósito de levantar uno nuevo a su gusto, contacto con el arquitecto Tiberi Sabater i Carné para que le realizase un proyecto  que mejorase el antiguo edificio.
El resultado fue un espectacular en el que resaltaba la elegante escalera de entrada, el salón principal y la terraza que daba al jardín, el cual tenía una puerta de entrada por la Gran Vía para la entrada de carruajes. La obra quedo terminada en 1890, no obstante Marcet, no vivió mucho tiempo en él, ya que fue su hermana y su cuñado que era familia de Santiago Rusiñol, los que terminaron ocupando el palacete. Es uno de los pocos palacetes urbanos que aunque con diferente servicio (actual Cine Comedia) se conserva en el centro de la ciudad.
En 1934 Federico Marcet decidió vender el Palacete para que fuera adaptado como teatro con el nombre de “Teatro de la Comedia”. En el transcurso de los años, el local ha sufrido varias transformaciones convirtiéndolo bien en cine o teatro, pero ahora mismo aunque con cambios importantes el Palacete Marcet, sigue en pie para deleite de los que quieran evocar el pasado.
Nº 16 Uno de los primeros edificios que se construyó en el incipiente Paseo de Gracia fue la Casa Enrique Losada, que empezó su construcción en la década de 1870, ocupaba el chaflán que formaba con la Gran Vía justo con el antiguo al Café Novedades. La construcción constaba de semisótano, entresuelo y tres pisos más la azotea.
En la parte central de la fachada de la esquina se levantaba una torreta con dos pisos más, estaba coronado, por una especie de cúpula. En 1952 el solar fue adquirido por el Banco Rural y Mediterráneo, durante los años sesenta y setenta, acogió la Terraza Martini en su último piso, era el lugar de encuentro de eventos importantes de la sociedad barcelonesa, yo por mi trabajo había asistido a dos de dichos actos que eran dirigidos por el barman Manuel Villalante. Posteriormente en 1992 los bajos fueron ocupados por la empresa británica Virgin, la empresa ocupo los tres primeros pisos con su Virgin Megastore,  no obstante las pérdidas acumuladas, le hicieron bajar las puertas definitivamente en agosto de 1998 ahogado por las deudas. Posteriormente la empresa de moda Zara ocupa dicho espacio.
Nº 19 Casa Vidal Ribas. Como la mayoría de los primitivos edificios del paseo, fue edificado como  palacete en 1863, fue proyectado por el arquitecto Jeroni Granell i Mundet, con líneas neoclásicas, como domicilio familiar, edificio a cuatro vientos que disponía de   planta baja y dos alturas y un amplio jardín en la parte trasera. En 1932  la planta principal del edificio fue ocupado por la Liga Regionalista, de Prat de la Riba, hasta final de la guerra.   
El Palacete fue derribada a comienzos de los años 1960, con motivo del cambio de mentalidad  sufrido por los gobiernos municipales, que consistía  en ceder a la presión de los arquitectos para poder construir edificios modernos con mayor capacidad de viviendas y desdeñar las obras realizadas a finales del siglo XIX y principios del Siglo XX. En el solar se construyó el edificio del Banco Exterior de España, que daba una visión mucho más moderna del lugar al propio tiempo que una mayor capacidad, fue inaugurado el 11 de diciembre de 1963. El 26 de noviembre de 1991, el Consejo de Administración de la Bolsa de Barcelona aprobó el traslado al edificio, al edificio del Banco, donde después de los trabajos de restauración necesarios funciona actualmente.
Nº 20 Casa Ricart, palacete que estuvo edificado desde 1862 a 1883, pertenecía a  Frederic Ricart i Gibert, formaba parte del grupo de chalets de finales del siglo XIX, rodeados por jardín con la verja a pie de calle, con su correspondiente portería. En julio de 1861 recibió el permiso para poder edificar en el solar que había comprado al propietario de los jardines “El Criadero”, situado más o menos en la actual manzana limitada por el Paseo de Gracia, Gran Vía, Pau Claris y Diputación.
En aquel entonces dentro del perímetro en el que el Gobierno Civil solo le permite edificar el solar; siempre que cumpla las siguientes condiciones de construcción, debe de tener un terreno libre de construcciones, destinado a huerto o jardín que debe de ser como mínimo igual a la parte edificada, la cual no puede superar en ningún caso los 16 metros de altura.
Nº 21. La Unión y El Fénix Español. Edificio construido en 1927 por el arquitecto y catedrático de la Escuela de Arquitectura de Barcelona, Eusebi Bona i Puig,  para la compañía de seguros. La compañía fue fundada en 1879 por la fusión de las aseguradoras "La Unión" fundada en 1856 y "El Fénix Español", fundada en 1864.. En 1988, paso a ser controlada por el Banco Español de Crédito (Banesto), hasta diciembre de 1993 en el que fue intervenido el banco de Mario Conde, a principio de 1994 fue adsorbido  por la multinacional francesa AGF, pasando a denominarse AGF-Unión Fénix. La desaparición de la empresa como nombre tuvo lugar en 1998 cuando Allianz, compro AGF y fusiono todas las sociedades con un solo nombre.
Hoy de “La Unión y El Fénix”, solo queda el magnífico edificio construido en la esquina del Paseo de Gracia esquina a Diputación con el emblema de la compañía, la escultura con el ave fénix y el joven Ganimedes, sobre una cúpula majestuosa, realizada en 1911, por el escultor francés Charles René de Saint-Marceaux. Destaca por su fachada de forma redondeada abierta en el chaflán, distinta al resto de los edificios de la zona. Esto responde a la voluntad de monumentalizar el edificio acorde con la voluntad de la burguesía de la época. La composición vertical del edificio, con siete cuerpos, los dos laterales ligeramente salientes. La planta baja organizada a base de grandes arcos con la puerta de acceso en el centro y el resto, junto al entresuelo, destinado a comercios.
Nº 27. Casa Malagrida, aunque desconocida para muchos, es la única que podría hacer la competencia a la Manzana de la discordia o a la Casa Milà “La Pedrera”. La mando construir por Manuel Malagrida i Fontanet, empresario tabaquero que hizo fortuna en Argentina fundando varias fábricas de tabaco, entre ellas “El Telégrafo y “La Invencible”.
Regreso de Argentina y compro el solar del Paseo de Gracia y contrata al arquitecto Joaquim Codina i Matalí, para que le construya una casa que pueda competir con las que en aquellos momentos se construían o ya existían en el paseo, el edificio es inaugurado en 1908. El edificio también es conocido como Palau Codina, en honor al gran trabajo hecho por el arquitecto,
La fachada tiene una gran balconada en el piso principal, con una balconada central y dos tribunas. Tiene cuatro alturas y es coronado con una esbelta cúpula. La decoración escultórica de la facha combina elementos florales y vegetales junto con imágenes simbólicas representativas de la vida de Malagrida. Las esculturas símbolos del viejo y del nuevo continente: el cóndor andino y el águila pirenaica se destacan sobre otras realizadas por  Pere Ricart, escultor de teatro Coliseo.
Se da la circunstancia que en 1927, la cúpula del edificio necesito de una restauración y el contratista que efectuó la obra empleo para repasarla u un aprendiz que por entonces tenía 14 años y que después de mayor fue un gran artista  Antoni Clavé i Sanmartí.
Nº 33. Casa Rodolf Juncadella, obra de Enric Sagnier Villavecchia, del 1913 al 1916 haciendo esquina con Consejo de Ciento, para la  Escuela de las Damas Negras, sede de la "Sociedad la Educación Femenina". Con la adquisición del edificio por la compañía de Seguros “Union de Assurances de Paris”. Al edificio le sumaron dos pisos uno con vanos de medio punto con ornamentación de cerámica en las enjutas y el otro configurando una galería abierta, con gruesas columnas acabadas de estuco. La planta baja también se modificó con abertura de columnas de mármol simétricas, la obra fue finalizada por su hijo Josep María Sagnier.
Entre los muchos inquilinos que tuvo el local, es de destacar La Bombonería Viena, que fue propiedad de Pedro Basauri Paguaga, “Pedrucho”, nacido en Éibar y que a los dos años vino a vivir con sus padres a Barcelona, en 1915 se consagró como torero en la plaza de toros de “Las Arenas”. Después de muchas actividades entre ellas la de actor de cine, se decidió a dedicarse al negocio del chocolate.
Nº 35. Casa Lleó Morera. Francesca Morera i Ortiz, que había adquirido la antigua Casa Rocamora del año 1864, que albergaba la Sociedad de Fomento del Ensanche, encargo a Lluís Domènech i Montaner en 1902 el proyecto de reforma de la citada casa. En 1904 Francesca muere y es su hijo Albert Lleó i Morera, el que continua adelante con el proyecto, el cual finalizo el 10 de marzo de 1905. El edificio gano el primer premio del Concurso anual de edificios artísticos convocado por el Ayuntamiento de Barcelona. Coronada por un templete ornamental esta obra modernista floral sufrió importantes daños durante la guerra civil española y posteriormente al realizar unas obras para instalar en los bajos establecimientos comerciales. Posteriormente se han realizado en ella importantes reformas hasta llegar a su estado actual. Aunque se ha recuperado su aspecto inicial, se han perdido las magníficas esculturas de Eusebi Arnau que adornaban los ventanales de la planta baja. En el edificio siguen existiendo viviendas de vecinos, por lo que no se puede visitar.
Nº 37 Casa Ramón Mulleras, tiene sus principios como tantas otras en los comienzos del Paseo de Gracia, era propiedad de Ramón Casas y construida por Pau Martorell en 1868.  Fue adquirida por Ramón Mulleras Pons y completamente reformada en 1906 por Enric Sagnier i Villavecchia. Forma parte del cuadrado de O y ro “El quadrat d’Or”. Respecto a las otras casas del tramo que también fueron reformadas, ésta es la más tardía, ya que entre otras cosas se nota la ausencia de elementos decorativos en el vestíbulo.
La fachada tiene como elemento más destacado la tribuna central, que sirve de balcón del piso superior. El balcón corrido el tercer piso y el friso horizontal de debajo, dividen la fachada en dos tramos y refuerzan la horizontalidad. El balcón corrido el tercer piso y el friso horizontal de su debajo, dividen la fachada en dos tramos y refuerzan la horizontalidad.
Nº 38-40 Círculo Ecuestre, se construyó en 1929, en los antiguos edificios propiedad de Francisco C. Maristany y Garriga y de sus primas Soler y Rovirosa, Fue uno de los edificios más señoriales de la ciudad. En 1936, el edificio fue ocupado primero por la UGT y después por el PSUC, que lo convirtió en el Casal Carles Marx. Terminada la guerra civil, el edificio fue ocupado por Falange Española Tradicional, esto impidió que el Círculo no lo pudiera recuperar hasta 1947, la falta de dinero para su restauración para reformarlo. El edificio fue derribado y en su lugar se construyó la sede del Banco Hispanoamericano,  en 2011 el edificio volvió a ser remodelado abriendo el Hotel Mandarín.
Nº 39. Casa Josefina Bonet. Como otras casas del Paseo de Casa, antes de su construcción el solar estaba ocupado por la Casa Torruella, construida en 1887 por Jaume Brossa, en 1914, Josefina Bonet compra el edificio y contrata al arquitecto Marcelino Coquillat  Llofriu “Marcel-lià Coquillat i Llofriu”.
La fachada actual es el resultado del trabajo realizado por Marcel-lià, en la que solo destacan las ventanas italianizadas de los dos primeros pisos y del elemento del coronamiento superior. Sin duda alguna el edificio es uno de los dos patitos feos que ocupan dicha manzana.
Nº 41. La Casa Amatller. Fue el primer edificio modernista que se edificó en la llamada manzana de la discordia, colindante a la Casa Batlló y a la cercana al edificio Lleó Morera. Fue encargada por el empresario chocolatero, coleccionista de arte y fotógrafo Antoni Amatller Costa, al arquitecto Josep Puig i Cadafalch, La casa tiene dos puertas asimétricas en la fachada una más estrecha para la entrada de personas y otra mucho más ancha, que era utilizada como entrada de carruajes. Destaca el balcón de hierro forjado, fabricado con una particular elegancia.
En el año 1941, Teresa Amatller, hija de Antoni Amatller, creó, con el consejo y asesoramiento de Josep Gudiol Ricart, la Fundación Instituto Amatller de Arte Hispánico, con la doble finalidad de conservar la Casa Amatller y sus colecciones, y de propulsar la investigación de la historia del arte hispánico.
Nº 43. Casa Batlló. Uno de los edificios  de la manzana de la discordia, construido por Gaudí por encargo de Josep Batlló i Casanovas, que en 1903 decidió  comprar el antiguo edificio  construido en 1875 por el arquitecto Emili Sala. Gaudí en vez de derribarlo re realizo una reforma integral centrada sobre todo en la fachada, el piso principal, el patio de luces y la azotea, para ello levanto un quinto piso (desván) en el que instalo los servicios de trasteros y lavaderos del edificio.
La fachada posterior que da a un patio interior  tiene una forma ondulante acorde con la parte delantera y recubierta de “cerámica rota”, el célebre “Trencadís”. El piso principal, tiene un patio que sobresale del cuerpo del edificio.  En la azotea se encuentra un segundo desván más pequeño, alojado en el lomo del dragón, estaba el depósito de agua utilizado en aquel tiempo.
Declarada Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional en 1969. Forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, dentro del Lugar «Obras de Antoni Gaudí», desde el 2005.
Nº 66. Casa Vda. de Marfá, Edificio modernista construido entre 1901- 1905 por el arquitecto Manuel Comas i Thos. De estilo medieval combinado con elementos modernistas. La fachada con tendencia del gótico civil, expresada en las tribunas del piso principal. La planta superior recrea una galería medieval, con una serie de arquillos de medio punto sobre columnas, cubierta con un alero bastante pronunciado. Las esquinas de chaflán están resueltas por medio de dos esbeltas torres terminadas en un agudo frontispicio con tejado a dos aguas.
El acceso principal ocupa una parte del chaflán. La puerta está formada por tres grandes arcos de medio punto y columnas. Los arcos se cierran con tres grandes puertas de madera tallada. En el vestíbulo se repiten las grandes arcadas que dan paso a dos escaleras, la de vecinos y la del principal. Esta última, de aspecto monumental, se cubre con una espléndida claraboya triangular de cristales policromados.
La entrada para carruajes es una de las más bonitas de las casas burguesas que en aquella época existían en la zona, su aspecto elegante se puede observar en nuestros días, ya que está siempre abierta. Actualmente es la sede de la Escuela Superior de Relaciones Públicas y Marqueting “Formatic Barna” y de la Escuela de Comunicación, Turismo y Empresa.
Nº 68-70. Hotel Majestic, aunque para muchos historiadores la historia del hotel empezó, en 1917 como “Majestic  Hotel Inglaterra”, su verdadera historia empieza unos años antes.
En 1875, Manuel Baixeras edifico una casa para viviendas en la esquina del Portal del Ángel con Fontanella (hoy edificio de Telefónica), no existía la Plaza Cataluña. La Urbanización de la nueva plaza Cataluña, hizo que cambiara la idea y en su lugar en 1893 después de una remodelación, lo convirtiera en el Gran Hotel Inglaterra, la masificación de hoteles en la plaza y el auge que estaba tomando el nuevo Paseo de Gracia, hizo replantearse su continuidad en la plaza y busco en el nuevo paseo sus futuras perspectivas de negocio, se interesó en el solar del nº 68-70 que estaba situado en la de la esquina del emblemático paseocon la Calle Valencia y en 1918, inauguro el nuevo Majestic Hotel Inglaterra.
Con motivo de la Exposición Internacional de Barcelona de 1929, la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena, estuvo hospedada en sus habitaciones durante los días de la visita a la ciudad.
Con ocasión del estreno en 1935, de la obra “Doña Rosita la soltera”, en el Teatre Principal Palace de Barcelona, que supuso un gran revuelo en la ciudad, ya que eran muchos lo que no veían con buenos ojos que Margarita Xirgu fuera a interpretar las obras de Lorca, provocaron algunos desencuentros entre los intelectuales de la ciudad. Durante los cuatro meses que duraron los ensayos, Lorca estuvo residiendo en una habitación del Hotel Majestic, invitado por la compañía de teatro en el que tenía que estrenar “Doña Rosita la soltera”. El resultado de los estrenos fue un éxito clamoroso, por lo que todos aquellos intelectuales que estaban a favor de Lorca, le dedicasen el 23 de diciembre, una cena de despidida  en el propio hotel como homenaje y desagravio a la que asistieron más de 100 comensales, la cual tenía el fabuloso precio en aquellos tiempos de 17,50 pesetas cada uno. Entre los asistentes estaban, Puig i Ferrater, Carlos Soldevila, Josep María de Segarra y Joaquim Ventalló, Lorca correspondió con un sentido y agradecido discurso.
Finalizada la guerra civil en 1940, el hotel sufrió una restructuración con la ampliación del edificio vecino aumentando su capacidad, se aprovechó el momento de la inauguración, para cambiar su primitivo nombre quedando solamente como “Hotel Majestic”, con el que se conoce en nuestros días. Pronto el hotel adquirió nuevamente un prestigio que hizo que por sus habitaciones pasaran personajes de gran actualidad: Ernest Hemingway, Pablo Picasso, Joan Miró, Antonio Machado en sus últimos días en España antes de exiliarse a Collioure, Francia. Pero no solo lo utilizaron artistas y escritores. Después de  la restauración de la democracia y una vez aprobada la autonomía, la formación política  “Convergencia Democrática de Cataluña” que presidía Jordi Pujol, lo usaba como cuartel general en las noches de elecciones.
Nº 75 Casa Enric Batlló i Batlló, en la intercesión con la calle Mallorca, fue edificado por Josep Vilaseca i Casanovas, entre 1895 y 1896, todavía con la aureola de la construcción del Arco de Triunfo construido para la Exposición Universal de 1888. Aprovecho el éxito conseguido en su construcción, para reutilizar los diversos materiales: el ladrillo visto, la piedra, la cerámica y el hierro forjado que constituyen el acierto de la fachada, con la intervención de excelentes artistas como Sancristófol en las forjas y los hijos de Jaume Pujol i Bausis en la cerámica. Hoy después de una completa restauración interior esta convertido en el Hotel Condes de Barcelona.
Nº 80. Casa Julià Chaflán con Mallorca, don Camilo Juliá hizo construir un edificio a Rafael Gustavino Moreno, un edificio que aunque de unas líneas muy sobrias, en un periodo en el que junto al modernismo, domino el estilo neogriego, de líneas súper sencillas, con un el concepto grandioso y sumamente armónico sobre proporcionas. En la fachada de la Casa Julià, debemos resaltar la bella disposición de la puerta de entrada, del balcón principal, de las tribunas de los ángulos y de las ventanas del friso.
Rafael Gustavino Moreno, fue un gran arquitecto valenciano, inventor de  inventor de construcción de bóvedas, que aunque algunas de ellas desarrollo en España no fueron patentadas hasta que se trasladó a Norteamérica. A su ingenio se debe la bóveda que realizo en el teatro de la Massa de Vilasar de Dalt y la cúpula estación Central de Nueva York. En España tuvo problemas económicos y conyugales. Su mujer y tres de sus hijos marcharon a Argentina y el y su hijo pequeño se trasladaron a Nueva York en donde desarrollo la mayor parte de su carrera, con sus bóvedas revolucionarias con los métodos traídos desde España a finales del siglo XIX y patentadas por él en los Estados Unidos. A su muerte 1908 el New York Times lo distinguiera con el título del “Arquitecto de Nueva York”. Fue enterrado en la cripta de San Lorenzo en Ashville, Carolina del Norte, cuya cúpula fue un diseño personal.
El edificio fue comprado por Louis Vuitton para rehabilitarlo añadirle dos pisos y hacer en el su edificio comercial emblemático. Para ello busco a Federico Correa, como responsable de la construcción de la casa después de demolerla, para añadir dos plantas más a la edificación, Correa puso como única condición la de conservar el edificio y añadirle los dos pisos, para preservar la obra de Rafael Guastavino.
Nº 83. Casa de la Viuda Almirall, mandada construir por Josefa Trius i Rodo esposa de Ramón Almirall destacado empresario del ramo textil, en 1900 al arquitecto Josep  Doménech i Estapà. Constaba de entresuelo  y cuatro alturas y terminaba con dos vistosos elementos en forma de pico que coronaban cada extremo de la fachada. A la muerte  en 1918 de Josefa Trius  viuda Almirall, el piso principal fue ocupado por el doctor Cusí i Vidal, especialista en otorrino-laringología.
Con la llegada al ayuntamiento en 1957 de José María de Porcioles, nefasto alcalde para la conservación del patrimonio artístico de los edificios antiguos de la ciudad,  El Paseo de Gracia fue uno de los más damnificados debido a la voracidad de las grandes empresas y al beneplácito de Porcioles, el edificio fue derribado por Europa S.A. Compañía Española de Capitalización, en su lugar se construyó un bodrio de edificio inspirado por el arquitecto Leopoldo Gil Nebot, especialista en arquitectura hospitalaria.
Acogió en sus bajos: la sucursal aérea alemana Lufthansa,  la cafetería Tropeziens, Atlas Expreso y Hotemar. En año 2009 el edificio fue reformado por el arquitecto japonés Toyo Ito, convirtiéndolo en un edificio de apartamentos de lujo, con una fachada llamativa fachada vanguardista de líneas onduladas
Nº 92. Casa Milà llamada popularmente “La Pedrera”, fue construida en el solar que ocupaba el chalet de José Ferrer-Vidal y Soler, hermano de Luis Ferrer-Vidal y Soler, fundador de la “Caixa de Pensions de Barcelona”, actualmente “La Caixa”, que estaba construido en la frontera entre La ciudad de Barcelona y la Villa de Gracia, hasta su anexión en 1897, el edificio fue comprado ante notario el 9 de junio de 1905 por el matrimonio Pere Milà i Camps y Roser Segimon i Artells, , para construir su residencia oficial.
Pere Milà, que había quedado prendado de la construcción de la Casa Batlló en 1903, se puso en contacto con Antoni  Gaudí i Cornet, para que le construyera una casa que superara con creces a la primera. El comienzo de la obra se produjo en 1906 y no quedo terminada hasta 19102.
Durante la construcción tuvieron muchos problemas con el ayuntamiento debido a que la altura del edificio superaba la permitida, por la legislación vigente.
Gaudí abandonó la dirección de la obra en 1909 por divergencias con Pere Milà respecto a la decoración interior. La relación entre ambas partes se enfrió y Gaudí tuvo que llevar a juicio al Sr. Milà para cobrar sus honorarios los cuales donó a los jesuitas. Para hacer frente al pago, el señor Milà tuvo que hipotecar la casa.
Nº 94. Casa Codina al igual que la Casa Ramón Casas, fue construida 1898 por Antoni Rovira i Rabassa y hace de unión entre la Pedrera y la casa Ramón Casas, ha sido adquirida por la firma de joyería Rabat, la cual después de una restauración importante la ha convertido en una flagship store.
Ocupa nada más y nada menos que 2500 m2 repartidos en 6 plantas, desde donde se puede observar la parte trasera de la Pedrera. Esteve Rabat junto a su esposa Cuca, fallecida hace tres años, forjaron desde su primer negocio en Badalona una firma catalana de joyería, ahora con la nueva construcción ha conseguido realizar una obra que ha visto reafirmado su imperio en una   ubicación excepcional en el Paseo de Gracia.
Nº 96. Casa Ramón Casas, también conocida como Casa Casas-Carbó, es un edificio modernista construido en 1898 por Antoni Rovira i Rabassa para el pintor Ramón Casas, que perteneciente a la alta burguesía catalana, la fachada estaba realizada en piedra labrada con adornos en todos los balcones, en la primera planta que tenía un balcón corrido en el que fijó su residencia el pintor y en el resto de balcones del edificio, así como el remate superior de la fachada. La puerta de dos hojas de entrada al edificio, era de madera y forja con adornos de metalistería dorada, efectuada por Josep Orriols y los hermanos Flinch.
Anteriormente en el solar estuvo edificado el Palacete Masot. El Ramón Casas (padre), un indiano de Torredembarra que había hecho fortuna en Cuba, y de Elisa Carbó, descendiente de una familia de industriales textiles, propietarios de una fábrica en Sant Benet de Bages. La família que había decidido construir la casa para su nueva residencia, se encontró que al morir el padre solo la pudieron habitar la madre y el hijo, en el jardín interior que habían construido como zona de descanso, Ramón Casas instalo su taller de pintura.
Durante muchos años los bajos comerciales fueron ocupados por diversas empresas entre ellas la empresa Vinçon pionera en el mundo del diseño que cerró sus puertas el 30 de junio de 2015. Por su edificio han pasado infinidad de empresas: Asunción Bastida, Instituto de Estudios Norteamericanos, Jahr empresas de electrodomésticas y automovilismo. En 1977 con motivo de lasd primeras elecciones democráticas después de la dictadura, fue la sede principal en Barcelona de la UCD de Adolfo Suarez.
Nº107. Palau Robert.  Edificio situado en el Paseo de Gracia, esquina con la Avenida Diagonal. Robert Robert y Surís “Marques de Robert” adquirió el edificio existente, para construir su residencia privada. Encargo el proyecto al arquitecto francés Henri Grandpierre, y la construcción del mismo a arquitecto Joan Martorell el cual lo realizo entre 1898 y 1903.
Muere en 1924 y en 1936  el siguiente Marqués de Robert, encarga al  arquitecto Francesc de Paula Nebot, un nuevo proyecto para convertir el edificio en hotel, teatro, salón de fiestas, cabaré y frontón. El inicio de la Guerra Civil paraliza el proyecto y en el mes de noviembre el primer consejero de la Generalitat Josep Tarradellas i Joan, convierte el edificio en la Consejería de Cultura de la Generalitat de Catalunya.
Finalizada la guerra la familia Robert retoma de nuevo el proyecto, pero no llega a realizarlo. Años después el edificio es adquirido por Julio Muñoz Ramonet, problemático empresario dueño entre otros de los Almacenes El Siglo y El Águila que lo utilizo como centro de actividades financieras. En 1981 fue adquirido por la Generalitat para utilizarlo como Centro de Información de Catalunya, el cual fue inaugurado el 18 de noviembre de 1997 como Palacio Robert “Palau Robert”.
Nº 113. Casa Bonaventura Ferrer, esta casa tiene la particularidad, que debido a su profundidad, también tiene una fachada  trasera que da a la Riera de San Miguel nº 6, el nombre de esta calle proviene de una antigua riera que bajaba hacia el mar y desembocaba en la Riera d’en Malla.
El edificio fue proyectado por Pere Falqués en 1905. Su propietario dejo el edificio en herencia a la iglesia de Pompeya. El Deutsche Bank que había adquirido el edificio que estaba encajonado entre la torre y los cines Casablanca, para la ampliación de sus oficinas, al comprobar que la casa había sido catalogada en 1979, se echó atrás en el proyecto de indemnizar y desahuciar a los inquilinos históricos. Cuando el último vecino abandonó el edificio en 1997, inició un proceso de reforma y rehabilitación que   permitió redescubrir las impresionantes cristaleras y techos de los tres pisos superiores y la exuberancia, de un modernismo calificado de barroco, de los bajos y la planta principal, realmente espectacular.
Nº 132. Casa Fuster, Mariano Fuster i Fuster, empresario mallorquín, compró el solar que quedo después del derribo de la Fábrica de chocolates Juncosa que existía en aquel lugar para poder hacer una casa que fuera la envidia de todos. Se puso en contacto con uno de los arquitectos con más fama y prestigio de aquellos tiempos, Lluis Domènech y Montaner, último trabajo que realizo el arquitecto para particulares. En 1911 fue considerada la casa más cara de la ciudad por el material utilizado en su construcción.
Debido al gasto tan elevado la familia dejó de vivir en ella, alquilando la casa a principios de los años 20. Los avatares de la historia y las personas influyentes de la época querían permitirse el lujo de residir en ella. La Alemania de Hitler ocupo una de sus plantas para instalar su consulado en la ciudad. Mussolini instalo durante un tiempo el Instituto Italiano. El mismo piso, en otoño de 1936, albergo la sede central de las juventudes del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) que se lo incautó al citado instituto después de que se rompieran relaciones con el régimen de Mussolini. Allí se organizó también el denominado comité de defensa de la revolución que impulsaron la Juventud Comunista Ibérica, la CNT, la FAI y las Juventudes Libertarias durante las jornadas de Mayo de 1937. A dicha reunión asistió Willy Brandt otra de las personalidades que desfilaron por la Casa Fuster mucho antes de que ocupara la cancillería de la República Federal de Alemania. En 1939, acabada la guerra civil, se instaló en la casa la Falange Española y también el Auxilio Social.
A partir de entonces se realiza obras en la zona. Se inaugura El Café Vienés, pequeños negocios: un estanco, un barbero y un colmado. En los  años 50 se construye la sala de baile “El Danubio Azul”, hoy la  Sala Doménico i Montaner. De todos los ilustres inquilinos que estuvieron residiendo en la casa se encuentra el poeta Salvador Espriu, que junto a su amigo y camarada Manuel de Pedrolo Molina se pasaban en el Café Vienes las horas hablando de sus inquietudes.
En 1960 la empresa hidroeléctrica ENHER, compró el edificio, con intención de derribarlo y construir un edificio de oficinas que sería bautizado como “Torre Barcelona”. Los vecinos del barrio opusieron abiertamente entre los que figuraba Oriol Bohigas, al que se unen la revista “Destino” y el “Diario Barcelona”, emprenden una campaña exhaustiva para encontrar la paralización del proyecto, teniendo en cuenta que desde 1957 en que había sido nombrado alcalde, José María de Porcioles Colomer, el alcalde más nefasto que tuvo la ciudad y el principal culpable de la desaparición de muchos edificios modernistas durante su mandato.
En 1999 La compañía “Hoteles Center” adquiere el edificio, para construir un nuevo y elegante hotel. Tras cuatro años de unas obras de readaptación de espacios y de una rehabilitación de las zonas de interés artístico abre sus puertas como “Hotel Casa Fuster” en el 2004, como hotel de cinco estrellas.

 
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