Palau Vedruna Hotel Claris Revisado 19 de octubre del 2018 - La Barcelona de antes

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Palau Vedruna Hotel Claris Revisado 19 de octubre del 2018

Edi Particulares III
El antiguo Palau Vedruna, propiedad de los condes de Vedruna, estaba  situado en la calle Pau Claris 150, esquina con calle Valencia, fue construido en 1883, el palacio con tres fachadas la del chaflán la más impactante y la de mayor proyección y las dos laterales  (por Pau Claris con fachada más larga y la calle Valencia completaban el edificio. Tenía un espacio al final de la construcción de ambos lados que llevaba al jardín y que le separaba de la posible construcción de los edificios contiguos
El edificio estaba construido en piedra en un estilo ecléctico, con planta baja y dos alturas. La planta baja con aberturas arquitrabe,  con frontones sobre entablamentos y pilastras. La Planta principal con un balcón corrido también en piedra con salidas con adornos superiores en forma triangular, dando un mayor empaque a la salida central de mayor anchura que el resto, el primer piso era ocupado por ventanas con una terminación triangular superior de menor importancia.
El remate superior del edificio también de piedra es una barandilla con unos adornos elementos escultóricos heráldicos, en los continuos cambios de dirección de la fachada, destacando el del centro del chaflán con dos leones alados que flanquean un plafón triangular con un escudo rematando el conjunto en la esquina del triángulo la cabeza de león.
A final de la década de los 80, Jordi Clos propietario del edificio (director general de la cadena Derby) se pone en contacto con los arquitectos Bohigas, Martorell, Mackay, para que en dicho local se construyera un hotel moderno (Hotel Claris), con la única condición de que se respetara la fachada del palacio y que estuviera finalizado con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992
Con un coste de 3.000 millones de pesetas en marzo de 1992 se inaugura el hotel con 124 habitaciones: cuatro suites. 12 suites júnior, dos grandes dúplex y 16 dúplex, algunas de ellas con sauna privada, una terraza-jardín. En la decoración realizada, combina el diseño moderno con piezas del siglo XVIII. En la primera planta (antigua planta principal), alberga una sala-museo de egiptología propiedad de Jordi Clos.
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