Palacio Robert - Palau Robert Revisado el 6 de julio del 2018 - La Barcelona de antes

Vaya al Contenido

Palacio Robert - Palau Robert Revisado el 6 de julio del 2018

Edi. Oficiales
El Palau Robert, actual sede oficial de la oficina de Turismo en Barcelona de la Generalitat de Catalunya, se encuentra situado en el 107, del Paseo de Gracia, esquina con la Avenida Diagonal y la calle Córcega. Fue en su día residencia privada de Robert Robert i Suris, el cual había adquirido en su día unos palacetes que habían sido construidos en el lugar que hoy se encuentra.
Hombre influyente, era un conocido financiero  y asesor de las más importantes empresas de la época. Fue elegido presidente de la Cámara de Comercio el año 1913 y del Banco Hispano Colonial. Se dedicó como casi todos los hombres importantes de la época a la política militando en el partido conservador. Su implicación en la vida pública le valió varias distinciones: en 1888 el Papa León XIII le concedió el marquesado de Robert, en 1891 la regente María Cristina le nombró conde de Serra y Sant Iscle, en 1907 le concedieron el título de conde de Torroella de Montgrí con Grandeza de España y por último en 1912 recibió la Gran Cruz del Mérito Militar.
Edificio, de estilo neoclásico, fue proyectado por el arquitecto francés Henry Grandpierre, que había participado en la realización de la Exposición Universal de París de 1900, las obras del palacio Robert, fueron dirigidas por el arquitecto Joan Martorell i Montells, que duraron cinco años, dieron comienzo en 1898 y finalizaron hasta 1903. Siendo conjuntamente con la Casa Milà y los edificios que se construyeron en la llamada “Manzana de la Discordia”, los primeros edificios que  empezaron a dar categoría al emergente paseo, que había nacido en un camino que en el siglo XIX, servía para unir la antigua ciudad de Barcelona todavía amurallada con el municipio cercano de la Villa de Gracia.
Muere Robert i Suris en 1924 y el siguiente Marqués de Robert, encarga al  arquitecto Francesc de Paula Nebot, un nuevo proyecto para convertir el edificio en hotel, teatro, salón de fiestas, cabaret y frontón, que pasaría a denominarse “The Lido”, pero las épocas tumultuosas del periodo de la república, y el posterior golpe de estado, hicieron que el proyecto fuera desestimado por falta de inversiones.
En el mes de noviembre  de 1936,  unos meses después del comienzo de la Guerra Civil, el primer consejero de la Generalitat Josep Tarradellas i Joan, convierte el edificio en la Consejería de Cultura de la Generalitat de Catalunya, en la que también se ubicó la sede de la  Agrupación de Escritores Catalanes. Durante el tiempo que duro de la contienda, también desempeño la función de la oficina de envíos para los combatientes del bando republicano.  En 1939 una vez de finalizada la guerra, quedo convertido durante unos meses (por las nuevas autoridades),  en la oficina de recaudación de donativos para el gobierno de Franco.
Al principio de los cuarenta, los familiares  de Robert i Suris, recuperaron la propiedad del palacete y acto seguido, se lo vendieron a Julio Muñoz Ramonet, que junto a su hermano Álvaro, construyeron un imperio comercial, de más de veinte empresas, en el que se enriquecieron de una forma fraudulenta, efectuando todo tipo de trapicheos.
Muñoz Ramonet, fijo la sede central de sus actividades financieras en el Palau Robert, Su boda con Carmen, hija de un director del Banco Central, le había abierto las puertas a conseguir un crédito bancario fácil y rápido. Lo que le permitió montar una serie de empresas sin ningún rigor financiero. Después de la compra de la Casa Robert, adquirió los grandes almacenes El Siglo y El Águila, de la calle Pelayo (¡casualidad! ambos negocios acabaron destruidos por el fuego). Fundó la "Inmobiliaria el Águila", la Compañía Internacional de Seguros, Comar Sociedad Anónima (que fue uno de los negocios que más destaparon sus negligencias), la Sociedad Anónima Muñoz de Navegación y Comercio Exterior, la Compañía Internacional del Corcho. Sus empresas llegaron a tener, unos 45.000 trabajadores. Pronto sus continuos desfases comerciales, le hicieron entrar en conflicto con el Banco Central que finalmente, termino embargándole, haciéndose con la propiedad del solar y el edificio.
Durante los años siguientes por el edificio pasaron varias empresas comerciales, que no llegaron a encontrar el resultado apetecido en sus negocios. El 11 de mayo de 1981 ya establecida la democracia, La Generalitat de Catalunya adquirió el edificio, realizando una profunda restructuración, para convertirlo en el Centro de Información Turística de Catalunya que abrió sus puertas oficialmente el 18 de noviembre de 1997.
El año 2003, nuevamente se realizaron unas obras de remodelación de las antiguas cocheras y el jardín. Las viejas dependencias destinadas a guardar los vehículos de los diferentes propietarios, fueron rehabilitadas por Sílvia Farriol, que las convirtió en dos salas polivalentes de exposiciones. Al mismo tiempo se derribó el muro que protegía el jardín de la calle Córcega, sustituyéndole por una reja que le ha dado más vistosidad y colorido. Bet Figueras se ocupó del ajardinamiento del recinto y Miguel Milá del mobiliario.   
Regreso al contenido