Palacio de Misiones Revisado el 4 de julio del 2019 - La Barcelona de antes

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Palacio de Misiones Revisado el 4 de julio del 2019

Edi. Oficiales
Se hallaba situado detrás del Palacio Nacional y al Palacete Albéniz; se construyó con motivo de las obras realizadas tras haber concedido la realización de la Exposición Internacional de 1929, a la ciudad de Barcelona, siendo uno de los edificios más emblemáticos de la misma, más por su interés cultural y religioso, que por su interés artístico. El palacio fue proyectado por el arquitecto Antoni Darder i Marsà.
El edificio tenía  una superficie de 5.000 metros cuadrados y era de forma rectangular con una cúpula octogonal de inspiración del renacimiento italiano, estaba destinado a exponer los tesoros propiedad de la obra misional, que habían sido adquiridos por la iglesia católica. La fachada principal con arcos de medio punto tenía ventanas estrechas y alargadas de inspiración románica.  Constaba de planta baja, con una galería circular superior y otras laterales correspondientes a las salas inferiores, acogía  110 stands, que estaban ocupados por las diferentes congregaciones que en aquellos momentos existían en el mundo.
Entrando en el edificio, a la derecha se hallaba una sala de actos espaciosa y a la izquierda la sala de Santa Teresita, en la que se recogían y exponían los donativos para las misiones. En el centro del hall, se contemplaba una escultura de Jesús con la Cruz. En los laterales había unas vitrinas, en las que se exponían una gran cantidad de piezas, aportadas por las diferentes congregaciones procedentes de todos aquellos países donde habían llegado los misioneros españoles.
El acto de inauguración tuvo lugar el 29 de junio de 1929, constituyendo un acto de expresión, de la religiosidad de aquella época. Una muchedumbre llenaba no solo los alrededores del Palacio, sino las Avenidas que confluían a él, se habían colocado sillas destinadas a los invitados, que fueron ocupadas mucho antes de la hora señalada para la ceremonia.
La ceremonia fue presidida por el infante Don Fernando, que fue recibido a los acordes de la Marcha Real, interpretada por una banda militar. En el vestíbulo le esperaban el obispo de Barcelona, doctor Miralles; el de Urgel, doctor Guitart; el de Gerona, doctor Vila; el de León (Méjico), doctor Valverde; el arzobispo de Verápoly (India), fray Pérez Cecilia, y el vicario apostólico de Casamere (Colombia), fray Santos Ballesteros. También se hallaban el arzobispo de Nueva Pamplona, doctor Ruiz; el prefecto apostólico del Caquetá, fray Fidel de Montclar, en representación de los prelados de Menorca, Orihuela y Cartagena, los canónigos doctores Sampol, Almarcha y Navarro.
Entre las personalidades que asistieron al acto, se encontraban: el capitán general de Catalunya, el gobernador civil, el alcalde Darío Rumeu i Freixa, Barón de Viver, el presidente del Comité organizador, Manuel de Álvarez-Cuevas i Olivella, representaciones de entidades sociales, económicas y de congregaciones religiosas.
Finalizada la Exposición Universal, el Palacio de Misiones fue utilizado como sala de conciertos, con actuaciones de destacados artistas internacionales. El 12 de diciembre de 1939, dio su primer concierto (con tan solo cinco años) la célebre pianista Alicia de Larrocha.
Durante la guerra civil entre 1937 y 1939, el edificio fue ocupado por el SIM (Servicio de Información Militar de España), una especie de policía, que buscaba a personas simpatizantes de los o que creían que trabajaban para ellos y los llevaba  a dicho edificio. La Vanguardia  del jueves, 2 de febrero de 1939, en su página 8, daba a conocer las declaraciones de personas por el trato recibido por ser simpatizantes de los golpistas. En esa misma página puede verse una copia del telegrama mandado por Negrín a Azaña, sobre el desastre de Seròs.
El 18 de septiembre de 1939, el alcalde Miguel Mateu Pla y el director de prisiones Isidro  Castillón, la cesión del palacio de propiedad municipal, como anexo a la cárcel Modelo que estaba saturada.
El sábado 30 de diciembre de 1944, Miguel Mateu, hizo una donación de 1.000.000 de pesetas a Auxilio Social para que adquiriera y habilite el Palacio de Misiones, para que deje de ser cárcel y se convierta en un establecimiento de recogida de mendigos. En 1945 el ayuntamiento destino un crédito de 209.448 pesetas para continuar la restauración del Palacio de las Misiones, que se inaugura el 11 de marzo de 1945, que ya estaba destinado a albergar a mendigos.
Finalizada la Guerra Civil su función cambio radicalmente de ideología, convirtiéndose en una prisión en la que se amontonaban aquellas personas simpatizantes o colaboradores a la causa republicana que había sido detenidos por los franquistas tras ocupar Barcelona. Posteriormente, en 1953 se consolidó como un centro de clasificación de indigentes, que servía de cobijo a todo tipo de personas sin techo ni recursos que llegaban a la ciudad en busca de trabajo.
En 1958, con motivo de un tremendo temporal desatado en el mar, las barracas del Somorrostro se vieron terriblemente afectadas, por lo que las autoridades mandaron desalojarlas a los bomberos y trasladar a todos los vecinos al Palacio de Misiones.
El 2 de octubre de 1962, las esposas del capitán general de la IV Región, del gobernador civil de la provincia y de] alcalde de la ciudad, se trasladaron al Palacio de las Misiones para hacer entrega de una serie de donativos a la esposa del ministro de Hacienda, destinadas a los damnificados de las barriadas de La Catalana y La Verneda que se habían visto afectadas por las inundaciones de finales de septiembre. Tres meses después el edificio se vio afectado por las nevadas de navideñas que lo habían dejado incomunicado, por lo que hizo falta que los bomberos tuvieran que llevar provisiones a las  numerosas personas refugiadas
A finales de 1964, se emprendió un plan para erradicar el chabolismo de la ciudad, con la construcción de pisos protegidos, lo que motivo que algunos de los habitantes de las barracas en los barrios que se pretendían hacer desaparecer, fueran durante el tiempo que faltaba para la entrega de su piso fueran albergados provisionalmente en el Estadio de Montjuich, Palacio de las Naciones, Palacio de las Misiones y pabellón de Bélgica.
El 11 de agosto de 1967, La Vanguardia publicaba una fotografía en la que se comentaba que la demolición del Palacio había comenzado, para convertirlo en jardín público, aunque todavía tardo un tiempo en ser derribado,  en 1970 fue inaugurado como jardines de Joan Maragall, para dar más perspectiva al recinto del Palacete Albéniz. El proyecto fue realizado por Joaquim Maria i Casamor, arquitecto jefe del departamento de Parques y Jardines de Barcelona.
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