Avenida Meridiana - Avinguda Meridiana - La Barcelona de antes

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Avenida Meridiana - Avinguda Meridiana

Avenidas
La Avenida Meridiana, es una de las principales calles de Barcelona, puerta de entrada y salida para aquellos que vayan hacia el norte oriental de Catalunya, a Europa atreves de la Junquera (hoy en día) de una manera más fácil a través de autopistas y anteriormente por carreteras que llamamos secundarias.
Si prolongásemos la Meridiana hacía el sur y prolongamos la Avenida del Paralelo hacía el este, nos encontraríamos que la intercesión de ambas se produciría  en el antiguo Faro del  puerto, en el muelle España, justo donde se encuentra la Torre del Reloj (el cual fue instalado en el siglo XVIII).
Aprovechando los trazados existentes del camino real de Sants y San Andrés, Cerdá estructuró, ya en los primeros planos de 1855, dos grandes avenidas perpendiculares  que formaban 45 grados con la cuadrícula del Ensanche “Eixample”;  el Paralelo (este-oeste) y la Meridiana (norte-sur). El nombre de esta avenida se debe a coincidencia  con el meridiano Dunquerque-Barcelona.
Aunque procuro en toda la web comentar hechos documentados a través de diferentes puntos de información, para poder ajustarme a lo que yo creo que es lo más real, con la Meridiana será algo especial.
Nací en Barcelona en mayo de 1942, en la casa Lactancia de Barcelona situada, en la Gran Vía, 475-477 y nada más salir, mis padres me llevaron a vivir a una travesía de la Meridiana, la calle antes de la guerra, se llamaba “Internacional” y como es lógico una vez acabada esta y por estar está vinculada a edificios y actos políticos antes y durante la guerra, como represalia la cambiaron el nombre, ahora se llamaba calle “Nación”, (eso que ahora no sería un problema), en aquellos tiempos si lo era,  los taxistas de la época (con unas guías que  no se actualizaban como ahora), cuando cogíamos uno (Pocos por supuesto), desconocían la calle y mis padres les tenían que indicar que era paralela a Montaña para que se situaran y entonces todos decían lo mismo “Ah, la calle Internacional”.
Por esta razón yo viví la Meridiana, (cuando esta no era la Meridiana que todos conocemos ahora). El tren circulaba por encima, (todavía no había sido soterrado) y la Meridiana no era nada más que un gran camino sin urbanizar, con muchos descampados, no circulaban por ella ni metros ni tranvías, El metro solo llegaba Marina y si querías coger un tranvía para ir al centro debías de desplazarte (a la calle Rogent-Mallorca que era el final de varias líneas que te llevaban, a la Plaza Catalunya, Paralelo, etc.) a cogerlo, otra posibilidad era subir al Paseo Maragall con la Clínica Victoria después 18 de Julio porque por allí pasaban los tranvías que iban desde la plaza Ibiza o Avenida de Borbón hacía el centro de la ciudad y allí podías ir hacía ambas direcciones. Jugábamos en las calles, la mayoría todavía eran de tierra incluida la Meridiana otras ya estaban adoquinadas y no tenían ni un solo coche aparcado ya cuando a veces se acercaba alguno, alguien gritaba “Que viene un coche”, y todos nos subíamos a la acera para dejarlo pasar. Los domingos la Meridiana era un espectáculo, aprovechando que a la altura de la Sagrera, al lado de la iglesia había un campo de futbol, las familias iban caminando con la merienda para ver el partido y de paso merendar.
En 1948 por fin el ferrocarril dejo de existir en la avenida se había proyectado un túnel desde la Plaza de las Glorias hasta Fabra y Puig y la Meridiana quedaba libre de railes de tren, (aunque luego vendrían los del tranvía). En 1955 se inauguró la estación (Entonces Apeadero) de superficie de San Andrés (Hoy San Andrés Arenal) y ese mismo año se aprobó por el Gobierno Central y el Ayuntamiento, la supresión de los pasos a nivel que habían desde Fabra y Puig y la salida de Barcelona.
Aunque la Meridiana, era una realidad en cuanto a espacio, nada más lejos de la realidad, cuando venía en mes de noviembre se celebraba la “Fiesta Mayor del Clot” con la calzada central de la misma (de tierra todavía) se cortaba al poco tráfico que había y se llenaba desde la Calle Valencia hasta Consejo de Ciento, de paradas de atracciones, Tiro, Tómbolas, churrerías y otros tipo de atracciones, la fiesta duraba quince días y todos los días estaba a reventar. En el cruce con la calle Rogent (lado montaña), aprovechaban aquellos días un trio de cantantes que también estaban todos los sábados por la mañana para cantar las canciones de la época y de paso vender unos cancioneros con las letras de las canciones, otro de los que se ponían al lado, era un señor le llamaban “Charlatan” que llevaba un ungüento de serpiente que servía para todo y un tercero que decían que era valenciano y que era un espectáculo verlo, te vendía una manta que según el valía el doble de lo que te cobraba y todavía te regalaba una serie de artículos que hacía que a la gente se le abrieran los ojos y que muchos picasen.
El 12 de Abril de 1945 se inauguró el servicio del tranvía de la línea 51. Realizando el recorrido de Plaza de Cataluña a San Andrés, con un recorrido total de ida y vuelta de trece kilómetros, cuyo viaje en los dos trayectos duraba unos  treinta minutos y que era de gran utilidad para los vecinos de la populosa barriada del Clot.
En 1951 Barcelona sufrió un aumento en el precio de los tranvías, se pasó, sin previo aviso a aumentarlos de 50 a 70 céntimos, la medida causo un descontento general y se convocó una huelga, que consistía en no coger ningún tipo de tranvía para que lo volvieran a bajar, la gente iba a trabajar con la comida y los tranvías iban vacíos, los piquetes que en aquel tiempo ya existían, arrancaban los bordillos de la acera y los atravesaban en medio de los raíles para que no pudieran circular, era un espectáculo ver en la Meridiana la “Odisea” del conductor y cobrador, bajándose cada pocos metros para ir quitándolos para poder seguir con el recorrido. Los estudiantes que se sumaron a la huelga, bajaban por las Ramblas cantado con una botella de “Agua del Carmen” y una vela en la mano, todo indicando que el gobernador civil “Eduardo Baeza Alegría”, tenía por aquel entonces un afer con la vedette “Carmen de Lirio”, la gente desconocía la verdad del asunto, pero lo comentaba por toda la ciudad.
Como la gente no subía al tranvía y la huelga no se solucionaba, las autoridades de entonces decidieron que para que la gente empezara a subir al tranvía lo mejor era demostrar que la gente había decidido subir y no estaba de acuerdo con la huelga, por ello y durante unos días, en los tranvías hacían subir a policías secreta (tipología de entonces a los agentes sin uniforme) y a sus mujeres para dar la sensación que estaba todo arreglado, la estrategia no surgió efecto los tranviarios continuaban teniendo que parase cada poco para sacar las trampas que había sobre los raíles. El 6 de marzo viendo que la gente no cedía, se hizo una orden gubernativa en la que comunicaban que los tranvías volvían a su precio original.
En 1953 se inauguró el tramo del Metro Transversal (hoy línea 1 roja) de Glorias a Navas. La siguiente ampliación correspondería al tramo Navas- San Andrés que continuaría por la Meridiana y a un ramal del mismo (que hora pertenece a la línea 5 azul) que desde Sagrera se dirigiría a Horta. La construcción de estos tramos de Metro preveía dificultades para la compañía constructora que solicitó la supresión de la línea de tranvía de la Meridiana o  línea 51.
En 1957 se empezó la verdadera urbanización del trozo Consejo de Ciento, Mallorca, (La plaza de las Glorias todavía seguía con el paso a nivel),  la urbanización de la calle Consejo de Ciento “Consell de Cent” y la Avenida Meridiana la calle Mallorca con Meridiana, permitieron desviar el tránsito de la antigua carretera de Ribas o calle del Clot, que era excesivamente complicado por la estrechez de las vías.
Un año después se tomó la decisión de urbanizar la Plaza de las Glorias y suprimir el paso a nivel allí existente y que era causa de graves problemas para la circulación rodada y para las personas que por intentar pasar con la barrera bajada eran alcanzadas por los trenes. El proyecto consistía en la construcción de un anillo central que suprimiría la circulación inferior. La obra no se realizó en su totalidad y solo se efectuó una cuarta parte (el lado  montaña), para conectar la Gran Vía con la Avenida Meridiana
En 1958 se apruebo la pavimentación definitiva desde la Plaza de las Glorias hasta el Paseo de Fabra y Puig, justo delante de la estación de San Andrés Arenal y en Julio de 1959, se habilitó el tránsito desde la estación de tren hasta el km. 6,275 de la carretera de Ribes, que corresponde a un punto en el que la carretera sufre una bifurcación con un desvió que va hacia Sabadell y Terrassa.
A principios de enero de 1961 quedó inaugurado oficialmente el túnel del tren que va desde Plaza Cataluña hasta el barrio de la Trinidad, Barcelona podría respirar en este aspecto de haber perdido de vista los trenes por ese lado de la ciudad. Unos días más tarde se inauguró el viaducto que salvaría la vía del tren en la plaza de las Glorias, el diseño del viaducto tuvo muchas críticas antes y después de construirlo, ya que en el punto de giro de la recta con la curva existente el ángulo era de 90 grados y eso hacía que más de un coche o camión se vieran involucrados en bastantes accidentes, por lo cual se tuvo que reformar en trazado cosa que quedo acabada en 1973.
La Meridiana, parecía acabada, pero el problema no había hecho nada más que empezar la circulación cada día era mayor, por lo que en 1964 se tomó la decisión de hacer una nueva remodelación de la misma, se dividió la avenida en cuatro zonas, dos centrales de ida y vuelta de circulación rápida para los coches de entrada y salida y dos laterales para el tráfico vecinal y para los autobuses los cuales debían de hacer las paradas habituales que entorpecerían las vías rápidas, al propio tiempo se inició la construcción de unos puentes para que los peatones pudieran pasar de un lado a otro sin tener necesidad de ir a los pasos de peatones que estaban distantes el uno del otro. La decisión de hacer la Meridiana en su carril central como vía rápida, obligaba a reducir automáticamente los cruces a los meramente necesarios por el cruce de calles importantes, Consejo de Ciento, Mallorca, Navas de Tolosa, Felipe II y Fabra y Puig. Se decidió levantar 3 puentes o pasarelas que en ningún momento fueron del agrado del público, menos aun de las personas mayores que debían subir y bajar las escaleras para poder cruzar al lado contrario se ubicaron en los puestos estratégicos donde había mayor afluencia de público, uno a la altura de la calle Aragón, este era un paso obligatorio para aquellas personas que debían ir a comprar al “Mercado del Clot”, otro a la altura de la calle Montaña, ya que este coincidía con la parada del metro “ Clot”, y con la parada de autobuses que iban a la Sagrera, San Andrés y Santa Coloma, el tercero estaba entre las calles Navas de Tolosa y Felipe II, que estas si tenían paso de peatones, pero la zona  tenía mucho movimiento ya que en un lado había la parroquia de San José de Calasanz y el Colegio de San Juan Bosco y por el otro, el cine Rivoli, un mesón muy popular entonces “Mesón Goya” y una discoteca.
En Junio de 1967, se dio un paso adelante para los coches que salían en dirección de Sabadell, Terrassa, Granollers, o Vic, etc. ya que pudieron por primera vez disfrutar del tramo ya terminado de la avenida Meridiana. Durante los veinte años siguientes la Meridiana seguía sufriendo pequeños problemas que se iban solucionando sobre la marcha, pero la Meridiana era una avenida que había cambiado la vida de sus vecinos.
Pero no todo podía ser bueno, la tarde del 19 de junio de 1987, mi mujer me llamo por teléfono (se acercaba la verbena de San Juan y nosotros íbamos a ir a celébrala), quería ir a comprar al Hipercor, y yo la dije que ya iríamos al día siguiente con el coche y no tendríamos que hacer tanto movimiento. Una suerte a las 5 de la tarde me volvió a llamar al trabajo para decirme que había habido un atentado en el supermercado y había muchas víctimas.
La celebración de los juegos Olímpicos del 1992, provoco un cambio importante para la avenida, con la entrada en servicio de las “Rondas de “Dalt” y “Litoral”  la Meridiana dejaba de ser una salida hacía las autopistas y la urbanización del anillo de la plaza de “Las Glorias” había arrebatado a la avenida, la hegemonía de la circulación.  Las mentes pensantes pensaron que la avenida se debía hacer más personal ensanchar las aceras y suprimir carriles  y en el 2001, se hizo por ahora la última  reorganización, veremos cuantos años dura.



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