Estación de Magoria revisada el 1 de septiembre del 2019 - La Barcelona de antes

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Estación de Magoria revisada el 1 de septiembre del 2019

Estaciones de Tren
La Estación de la Magoria, recibió el nombre de la antigua riera que bajaba desde la sierra de Collserola, desembocaba en la antigua riera de Cagadell.  Con el derribo de las murallas a mitad del siglo XIX, Barcelona tuvo la necesidad de sanear la zona de las futuras Ramblas, esto motivo que la riera de Cagadell fuera desviada hacia la zona de las huertas de San Beltrán.
La estación fue una petición de los vecinos de las poblaciones dela parte baja del rio Llobregat “Baix Llobregat”, para poder dar una salida rápida  a sus productos fabriles o de agricultura. Ante la falta de respuesta de la administración muchos de ellos se ofrecieron a financiar   una parte del coste de la llegada del tren junto a sus fábricas y poder comunicar mucho  más fácilmente, sus centros productivos, con la gran ciudad. También argumentaron para su construcción la ventaja que supondría también si esta era utilizada para facilitar la explotación de las canteras de Montjuïc.
La estación de Magoria estaba situada al final de la Gran Vía, entre la fábrica de Can Batlló y la riera de Magoria, en los terrenos de las antiguas villas de Sants y Hostafrancs. Fue construida como terminal de la línea de vía estrecha entre Barcelona y Martorell, obra del arquitecto Josep Domènech i Estapà, para la compañía ferroviaria de capital belga fundada en 1907, Caminos de Hierro del Nordeste de España.
El edificio de dos pisos tenía la planta baja destinada a vestíbulo, taquillas, sala de espera y bar restaurante y la planta superior dedicada a vivienda del jefe de la estación, algo muy habitual en las antiguas estaciones de España. Cerraba el edificio una torre con un reloj coronada por una cubierta piramidal policromada, parecida a  un minarete de las mezquitas árabes, Domènech Estapà, que utilizó ladrillos fabricados con cerámica vidriada y trencadís.
La estación de Magoria, fue inaugurada el 29 diciembre de 1912, se inauguraba en la antigua calle Cortes (actual Gran Vía), como cabeza de línea entra Barcelona y la Anoia. Para comprender un poco lo que representaba hace un siglo esta inauguración, transcribo como acogía en su diario del día siguiente la noticia de la inauguración:
EN EL BAJO LLOBREGAT
Pocas veces, en el cumplimiento de nuestra misión informadora, hemos sentido la emoción que embarga en estos momentos nuestro ánimo, con motivo de la inauguración de la línea de Barcelona a Manresa, construida por la compañía Camino de Hierro del Nordeste de España. Y es que no siempre se da el caso, que ayer se mostró con toda esplendidez, de que al fausto y pompa oficiales acompañen los entusiasmos de toda una comarca, que ve convertida» en realidades sus más caras ilusiones, que contempla por primera vez lo que amargas y frecuentes decepciones 1e habían conducido al considerar como sueño irrealizable.
La comarca del Bajo Llobregat, los importantes pueblos de San Baudilio, Santa Coloma, Pallejà y San. Andrés, que durante tantos años habían luchado con constancia sin igual, con una perseverancia que no bastaron a amortiguar los frecuentes desengaños sufridos, para poseer una línea directa que fomente su comunicación con Barcelona y sirva de vehículo a los productos de su industria y agricultura, sintieron ayer el gozo vivísimo,, la inmensa satisfacción de ver cumplidos sus deseos y pudieron contemplar e1 paso de la locomotora que cruzaba veloz sus feraces campiñas, como heraldo de futuras prosperidades y bienandanzas.
La naturaleza se asoció al júbilo de aquellos vecindarios y un día espléndido de invierno, de temperatura agradable, contribuyó a la mayor brillantez de la fiesta.
En 1919, pasó a manos de la Compañía General de los Ferrocarriles Catalanes (CGFC), cuya prioridad fue reemplazar la estación de pasajeros, construyendo una nueva estación más céntrica. El crecimiento de la línea y la apertura de la calle Cortes, hizo aconsejable en acercar el principio de la línea a la Plaza de España, ya que con motivo de la Exposición Universal y la instalación de la nueva línea de metro transversal (Bordeta-Cataluña), inaugurada el 10 de junio de 1926, con 4.063 metros de longitud y nueve estaciones: Bordeta, Mercado Nueve, Plaza de Sants, Hostafrancs, España, Rocafort, Urgel, Universidad y Cataluña
En 1974 la Compañía General de los Ferrocarriles Catalanes, clausuró la estación. En 1977, al quebrar la compañía de los Ferrocarriles Catalanes, fue anexionada  a la compañía  estatal FEVE (red ferroviaria de vía estrecha), que un año después la traspasa a la Generalidad de Cataluña, propietaria desde entonces de la antigua estación de Magoria
Una vez clausurada la estación, los terrenos de la estación, junto con los terrenos de la antigua fábrica de Can Batlló (industria textil cerrada en 1964), fueron recalificados por el ayuntamiento, para dedicarlos por el Plan General Metropolitano de 1976, al uso público, aunque la transformación en zona verde y equipamientos se demoró varios años.
En 1984, se inauguró en una arte de los terrenos en Campo de Futbol de la Magoria perteneciente a la Unió Esportiva de Sants cuyos antiguos terrenos habían sido expropiados para la construcción del primer cinturón de ronda.
Actualmente se conserva el edificio de pasajeros en Gran Vía de les Corts Catalanes, 181-247, reconvertido en un centro cívico, inaugurado el 2006. Las obras han sido costeadas por la Generalitat, propietaria de la estación, y han costado 650.000 euros. El edificio está calificado como parte del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña como Bien Cultural de Interés Local

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