Las Ramblas - Les Rambles General - La Barcelona de antes

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Las Ramblas - Les Rambles General

Ramblas
Sin duda alguna es el paseo más famoso y conocido de la ciudad en todo el mundo, miles de cuadros y fotografías aparecen de ella cuando se habla de la ciudad, es imposible encontrar un folleto o un anuncio de agencia de viajes de Barcelona en los que no aparezca una foto de ella. Pero las Ramblas que conocemos, no formaron parte de la ciudad hasta el siglo XV, cuando se construyó la tercera muralla.
Con la segunda muralla lo que sería después Las Ramblas no era más que una riera maloliente por la que corrían hacia el mar las aguas que bajaban de Collserola  y que descendían por las diferentes rieras que desaguaban sus aguas de lluvia en el mar, la principal de ellas y la que recogía los caudales de las otras no era otra que la Riera de Malla, “Riera d'en Malla”, que descendía por la futura Rambla de Cataluña “Rambla Catalunya”, atravesaba el llano de la  futura Plaza Cataluña “Plaça Catalunya” y bajaba junto a la segunda muralla denominada de Jaime I “Jaume I”,  desembocando (según fuentes) entre la plaza del Duque de Medinaceli y la Iglesia de la Merçe.
Con la construcción de la tercera muralla, denominada de Pedro el Ceremonioso “Pera el Cerimoniós”, por necesidades de urbanización, se desvió la riera a la altura de Rambla Cataluña por la calle Caspe, bajando seguidamente por la calle Lauria, Ausias March hasta llegar a desembocar en la Riera del Bogatell. Otros nombres que tuvo la riera antes de ese tiempo fueron, Riera Cagadell o Cogodell, Riera Còdals o Codonell, Riera d'en Bonanat, Riera d'en Ponç, Riera d'en Pomet. Nombres que recibía según los terrenos de los sitios por donde pasaba.
Con la construcción de la muralla del Raval en el siglo XV, la parte de la muralla contigua a la antigua riera fue derribada, se pensó que aprovechando el antiguo curso de la riera, para realizar un paseo que fuera desde la Torre de Canaletas, hasta la Torre de las Pulgas “Torre de les Pusses”, que formaban parte de la segunda muralla, situado en el actual monumento a Colón. Los expertos creen que el nombre se debe a la palabra árabe “Ramla” que significa “Arenal”, que debía ser lo que se encontraba al final de la Riera.
Hasta principios del siglo XVIII, junto a la riera pasaba un camino que bordeaba los conventos y murallas. Fue en el año 1704 cuando se empezaron a levantar casas en el espacio ocupado por las murallas en lo que hoy es el espacio de la Rambla de San José, plantándose los primeros árboles. La parte de las murallas junto a los astilleros se derribó en el año 1775; luego se urbanizó el trozo de las Ramblas que quedó convertido en un paseo.
La riera fue desviada y se construyeron los diferentes tramos de las Ramblas (Canaletas, Estudios, San José (de las Flores), Capuchinos y Santa Mónica). A partir de ese momento se construyeron varios conventos, en el lado del Raval. Los cuales desaparecieron con la quema de conventos de 1835.
Hasta 1854, año en que Barcelona rompió el círculo de sus murallas, la ciudad era el hexágono del recinto del siglo XV, que hoy en día es el núcleo antiguo delimitado por las rondas de San Pablo “Sant Pau”, San Antonio “Sant Antoni”, Universidad y San Pedro “Universitat y Sant Pere”, por el paseo de Víctor Pradera hoy “Lluís Companys”, la avenida del Marqués de Argentera “avinguda   Marquès d‟Argentera”, paseo de Colón “passeig de Colom” y la avenida del Marqués del Duero hoy avinguda “del Paral·lel”. La Rambla, era entonces la única vía ancha en el corazón de la ciudad. .  
Las Ramblas “Les Rambles”, tiene 1,2 km. y discurre entre la Plaza de Cataluña “Plaça de Catalunya”, y la Puerta de la Paz “Porta de la Pau”, que recibió dicho nombre por el monumento inaugurado el 28 de febrero de 1875 construido en dicha explanada  por Antoni Rovira i Trias, para conmemorar el final de aquellos años de hostilidades que había tenido la ciudad. El monumento no estuvo mucho tiempo en pie, ya que en 1885 fue derribado para construir el monumento a Colon con motivo de la Exposición Universal de 1888.
Las Ramblas, es la frontera entre los dos barrios históricos de la antigua ciudad bajando de plaza Catalunya
A la izquierda el Barrio Gótico “Barri Gotic” a la derecha El Raval. Dos barrios completamente diferentes en especial en aquellos tiempos. Mientras que en el Barrio Gótico, se conservaba las edificaciones señoriales de la época antigua y romana, en el Raval pese a unos primeros tiempos en el que las edificaciones que daban a las Ramblas eran de una calidad nada despreciable, detrás de ese escaparate se construyó una ciudad lúgubre en la que empezaron a convivir junto a la clase trabajadora de pocas posibilidades, un antro de vicio y libertinaje
Las Ramblas como es conocida mundialmente, estaban divididas al principio en cinco zonas, las cuales tenían una relación directa con el predominio de la actividad desarrollada en la zona. Siendo toda una calle su numeración no era continua sino que cada una tenía su numeración propia, es más la numeración de los diferentes tramos también difería entre ellos, según el tramo en donde estuvieran.
Cuando en el siglo XIX, se empezaron a numerar los edificios, la numeración de las calles de la ciudad iba de mar a montaña. Esto no era lo que se sucedía con las Ramblas, que aparte de tener numeraciones diferentes en cada uno de los tramos, el punto de comienzo de ellas se realizaba a partir del llano de la Boqueria “Pla de la Boqueria”, esto representaba que las numeraciones de las Ramblas de San José, Estudios y Canaletas, iban de mar a montaña, por el contrario Las Ramblas de Capuchinos y Santa Mónica iban de montaña a mar.
Este tipo de numeración representaba un perjuicio grande para todos: foráneos y nativos, ya que si bien a los forasteros les llevaba a dar vueltas, a los nativos, especialmente a los repartidores y a las agencias de transporte, les causaba un perjuicio constante, porque no sabían o no se acordaban de la situación de las diferentes Ramblas. Esta situación fue solucionada en 1955, por el ayuntamiento presidido por el alcalde D. Antonio María Simarro i Puig, que decidió acabar con aquella situación
Las diferentes zonas de las Ramblas:
Rambla de Canaletas: recibe su nombre a la fuente de su nombre. Proviene de una antigua fuente donde unos canalones vertían el agua en una especie de abrevadero, procedía de un depósito situado en la Torre de San Severo de la antigua muralla medieval, con un aljibe que ya recibía el nombre de Canaletas, quizá por las múltiples canalizaciones que desde aquí proveían a diversas fuentes de la zona de las Ramblas. Después de la destrucción de las murallas se instaló una más moderna, y el agua empezó a ser conocida porque venía de una mina de Montcada.
El Kiosco de Canaletas, fue construido en 1877 y mandado derribar en el mandato del alcalde Antonio María Simarro Puig  en 1951. Tiene en su tramo el teatro Capitol anteriormente cine Capitol conocido por  “Can Pistolas” por haberse especializado en películas de tiros, el tramo discurre de Plaza Catalunya a la calle Canuda – Santa Ana y Talleres (Tallers).
Rambla de los Estudios: en este tramo en el lado izquierdo se encontraba desde 1533 el antiguo edificio de Estudios Generales o Universidad “Estudis Generals o Universitat”, construidos en unos terrenos cedidos por el “Consejo de Ciento”, junto a Puertaferrisa, Felipe V, después de la guerra de Sucesión, suprimió la universidad barcelonesa y la trasladó a la población de Cervera, convirtiéndose el edificio en un cuartel.
La Casa Moja llamado también, Palacio del marqués de Comillas construido en 1774, en el lugar que ocupaba una de las torres de la “Puerta Ferrisa” de la antigua muralla medieval. Hoy es Sede de la Dirección General del Patrimonio Cultural, Librería de la Generalitat y Sala de exposiciones Max Cahner. La fachada de las Ramblas se modificó en el año 1934, y se abrieron los pórticos de la planta baja para ensanchar la acera. Desde 1981, se hallan las dependencias de la Consejería de Cultura de la Generalitat de Catalunya, y en el piso superior se conserva la cámara de Cinto Verdaguer, tal como era cuando trabajaba de limosnero del marqués, en cuyo mecenazgo escribió el gran poema L’Atlàntida. En 1934 los jardines fueron ocupados por los Almacenes El Sepu (Sociedad Española de Precios Únicos), que cerró sus puertas el año 2000.
Desde 1904 en el nº 4 se instaló “la Sala Merce”, una de las salas pioneras de cine de la ciudad, que en 1939 ocupo el Cine Atlántico. Radio España también  ubicada en el primer piso, empezó en 1930 como Radio Asociación de Cataluña “Ràdio Associació de Catalunya”, pasando a ser a partir del final de la Guerra Civil “EAJ 15 Radio España” cerró sus emisiones en 1990.
Por el lado derecho encontraras el edificio construido en 1883, de la Real Academia de Ciencias y Artes. Los bajos se abrieron como Cine Martí en 1899, siendo la primera sala construida como cine. En 1903 cerro para realizar unas reformas y no abrió hasta el año 1906 como Poliorama. Alternando la sala como cine y teatro, entre 1937 y 1939 funciono como Teatro Catalán de la Comedia “Teatre Català de la Comèdia”, terminada la guerra volvió a su nombre de Poliorama. En la fachada se colocó el reloj eléctrico que desde 1891 marca la hora oficial de Barcelona, y en el interior hay otro reloj, del año 1869, que además indica la hora de 24 ciudades del mundo, la de la salida y la puesta de sol, tiene un calendario perpetuo y un planetario con los signos del zodiaco.    
En 1881 se instalaron los célebres Almacenes “El Siglo” que llegaron a ocupar una gran parte de esa manzana de la Rambla, el incendio del día de Navidad de 1932, provoco la destrucción total de los almacenes, esto facilito que se pudiera abrir la calle del “Pintor Fortuny”, hasta las Ramblas que hasta entonces terminaba en la calle Xuclá. Con la apertura de la calle, la fábrica de “Tabacos de Filipinas”, que estaba construida con una fachada, tuviera que restructurar el edificio para construir la nueva fachada de la nueva calle.
A continuación se encontraba la Iglesia de Nuestra Señora de Belén “Església de la Mare de Déu de Betlem”. Antes de su construcción, en el lugar hubo desde 1553 una iglesia que fue incendiada en 1671. Se levantó luego la iglesia que fue regentada los jesuitas hasta su expulsión de España en 1767. Con la llegada la guerra civil en 1936, la iglesia sufrió el saqueo y el posterior incendio, su fachada principal está en la calle del Carmen aunque el largo de la iglesia pertenece a las Ramblas y Xuclá.
Rambla de San José: también denomina Rambla de las Flores, (nombre por el que se la conoce en su totalidad en todo el mundo), El origen del nombre de este tramo se remonta al año 1586, ya que en el lugar había construido el convento, de Carmelitas Descalzos de San José. Su localización va desde la calle del Carmen hasta al llano de la Boquería
En el lado derecho nos encontramos al Palacio de la Virreina “Palau de la Virreina”, edificio mandado construir en 1770 por Manuel de Amat i Junient, marqués de Castellbell, dos años antes de su regreso a España, mando construir el Palacete. La precipitación con la realización del proyecto y en el inicio de la obra, sin estar todavía acabado y aprobado el plan de urbanización de las Ramblas, hizo que la primitiva anchura del paseo se recortara unos metros, lo que provoco que la construcción del palacete, tuviera un desvió en la alineación del edificio con respecto a los otros edificios que se construyeron con el plan de la urbanización aprobado, eso provoco el desnivel existente en forma de plaza que hay delante del palacio. En 1880, Rafael Guàrdia, junto al palacio de la Virreina, una tienda de partituras para directores de orquesta y melómanos en general. En 1915, Can Guàrdia pasó a la familia de Lluís Jordà, que fue quien la rebautizó como Casa Beethoven, más tarde, la adquirió la Jaume Doncós y sus hijos. A final del siglo XIX en la década de los 80, se instalaron frente a la puerta de la tienda unas casetas de escribientes “amanuenses” que fueron incendiadas el 18 de marzo de 1954.
Sigue el mercado de San José llamado popularmente “Boqueria”. El mercado fue inaugurado en 1840, pero sus orígenes están al aire libre, ante las  puertas de la antigua ciudad, en la explanada del Llano de la Boqueria “Pla de la Boqueria”, donde vendedores ambulantes y labradores de los pueblos y masías próximas se instalaban con el fin de vender sus productos, antes de que la ciudad se saliera de la muralla de Pedro el Ceremonioso “Pera el Cerimoniós”, con el fin de ahorrar el impuesto de entrada de mercancías a la ciudad. En este trozo están instaladas las paradas de flores que le han dado nombre a las Ramblas en todo el mundo
En el lado izquierdo no encontramos ningún edificio sobresaliente hasta el Palacio Nuevo “Palau Nou”, este edificio no tiene ningún elemento clásico que resaltar, todo lo contrario es un edificio nuevo original y raro que empezó su construcción en 1990 y estuvo acabado en las navidades de 1991. El edificio está dedicado al aparcamiento inteligente de coches.
En la esquina con la Calle Cardenal Casañas, se encuentra la Casa del Paraguas “La Casa dels Paraigües”, el antiguo edificio propiedad de Alfonso Piferrer, había sido construido en 1853 como residencia plurifamiliar, quien había alquilado los bajos a Bruno Cuadros, para abrir una tienda de paraguas, sombrillas y otros complementos. En 1883, Bruno Cuadros, con la autorización de Piferrer,  pidió al arquitecto Josep Vilaseca que lo levantara un piso más y que le diera una uniformidad al conjunto aparte de colocar en la fachada unos objetos decorativos que son admirados por aquellos que pasean por las Ramblas.
En este punto las Ramblas llega al Llano de la Boquería “Pla de la Boqueria” que dividía las dos partes de las Ramblas en cuanto a su forma de numeración, en ella se encuentran cuatro calles importantes en su día para el desplazamiento  de los ciudadanos. Calle Cardenal Casañas que pasando por la iglesia del Pino te acerca a la Catedral. Calle Boqueria que te lleva a la Plaza de San Jaime. Calle Hospital que va directamente hasta el vértice de Ronda de San Antonio y San Pablo, que era una de las salidas de la ciudad amurallada frente al Mercado de San Antonio. Calle San Pablo que pasando por San Pedro del Campo te llevaba al final de la muralla de La Ronda de San Pablo y el Marqués del Duero hoy Paral-lel.
En el nudo de unión entre la Rambla de San José y la de Capuchinos, se encuentra el Llano de la Boquería “Pla de la Boqueria”, que fue donde empezaba la antigua numeración, en  este punto se inauguró en el pavimento central el 23 de diciembre de 1976 por el alcalde José María Socías Humbert, un mosaico diseñado por Joan Miró conocido como “el Pla de l’Ós”, realizado en vibrazo por el artista Llorens Artigas y su hijo Joan Gardy-Artigas.
En este mismo lugar en la esquina que forman la Rambla y la calle de la Boqueria, se encuentra la fuente del “Font del Pla de la Boqueria”, que fue construida en el año 1830, en sustitución de una anterior que había sido derribada en 1818 junto con la torre de la muralla que había en este lugar. Cuando se construyó el Hotel Internacional en 1884, se modificó una parte del hotel, ya que se edificio encima de la terraza que remataba la fuente. Era un lugar de reunión en aquellos tiempos de los vendedores ambulantes que ponían sus paradas a las afueras de la muralla, para evitar el pago de aranceles.
Rambla de los Capuchinos: también denominada Rambla del Centro, en este lugar convivieron varios conventos que fueron quemados en 1835, en especial el de los Padres Capuchinos por el que tomo el nombre. Se encuentran en ella,  “el Gran Teatro Liceo” y el no menos conocido “Café de la Opera”, que fue anteriormente el café restaurante “Antigua del Mallorquín”. Este tramo empezaba en el Llano de la Boquería y la calle San Pablo y acababa en la plaza del Teatro. Era el nudo de unión entre la Rambla de San José y la de Capuchinos, se encuentra en el Llano de la Boquería “Pla de la Boqueria”, que fue desde donde empezaba la antigua numeración.
Fue el primer tramo que se acondiciono como paseo quedo un poco más elevado res resto de la vía. Las noches de ópera, el paseo se transformaba con la presencia de la burguesía que salía del Liceo “Liceu” con sus mejores vestidos, era el lugar escogido por las personas acomodadas para pasear, no se sabe si debido a su cercanía con el Gran Teatro del Liceo y el Café de la Opera. Con tal motivo según los cronistas de la época llamaron al lugar El Terrado “El Terrat”.
A la derecha, el nuevo teatro del Liceo, que tuvo sus orígenes en un teatro en la calle de Escudillers en 1837. En 1844 Joaquim Gispert, compro el antiguo convento de los padres trinitarios que estaban establecidos en el lugar en que está construido en la actualidad y fue inaugurado en 1847. En 1861 el Liceo sufrió su primer incendio quedando parcialmente destruido, solo se salvó “El Vergel” que después se llamó la “Sala de los Espejos” y la fachada de entrada de las Ramblas, las mismas que se salvaron en el incendio de 1994.
Pasada la calle Unión, existió el colegio de San Buenaventura “Sant Bonaventura”. Con la desamortización de terrenos en 1835, tras los acontecimientos anticlericales de la zona, el convento fue abandonado por los franciscanos y en su lugar la familia italiana Durio, construyo un palacete llamado “La Fonda de Oriente” aprovechando parte de la antigua construcción en especial el Claustro, que reconvirtieron en el salón principal como comedor de grandes acontecimientos. Se inauguró el 21 de abril de 1842 y fue un acontecimiento en la ciudad, ya que era el primer hotel de la ciudad en incorporar la iluminación de “Luz de Gas”, novedosa tecnología en aquella época.
En el final de la zona nos encontramos con la calle Conde del Asalto actual “Nou de La Rambla”, esta calle era a principios del siglo XX, utilizada para llegar al centro neurálgico del Paralelo y sus múltiples locales de ocio. Era vía por donde iba y venían las personas que se desplazaban a los teatros y cabarets que ofrecían sus servicios a los clientes.
Al otro lado de la Rambla delante del colegio que después sería el “Gran Teatro Liceo”, estaba ubicada a finales del siglo XVIII, una tasca- hostal punto que era utilizada como punto de salida de los carruajes que se dirigían a los pueblos cercanos y hacía el centro de España. Con la inauguración en 1847 del teatro Liceo, fue transformado en una afamada chocolatería mucho más confortable. La fama que fue adquiriendo el local aconsejo en dar una nueva dimensión al local, inaugurando el café-restaurante, La Mallorquina, negocio que estuvo hasta el año 1928, en que fue adquirido por los antepasados de los actuales dueños, que después de una restauración acorde con los tiempos del  “Modernismo” que imperaba entonces, inauguraron el nuevo local en 1929 como el actual nombre de  El Café de la Opera  “Cafè de l´Òpera”.
Más abajo, la calle Fernando “Ferrán” te lleva hasta la plaza de Sant Jaume, la calle no era como la conocemos ahora era un recoveco de callejuelas que partían desde la muralla, en principio pretendía llegar en línea recta desde las Ramblas al Parque de la Ciudadela. Dio comienzo en 1824 y su recorrido llego solo hasta la Vía Laietana, el primer nombre fue el de Fernando VII de España en honor al rey reinante en aquellos momentos, luego recibió el nombre de Fivaller, hasta el 1910 que recibió el nombre de Fernando, en la actualidad la calle tiene el recorrido de las Ramblas a la plaza de Sant Jaume y el tramo de Sant Jaume a la Via Laietana recibe el nombre de Jaume I.
Después bajando nos encontraremos la entrada a La Plaza Real “Plaça Reial”, que como la mayoría de espacios públicos actuales, en el siglo XIX habían sido conventos o edificios religiosos. Continuando bajando llegamos al último tramo de las Ramblas.
Rambla de Santa Mónica: Con la construcción de la muralla del Raval, en 1774 se derribaron la parte de la antigua muralla que iba hasta el mar, quedando un espacio libre al principio que fue el origen de un espacio delante del “Teatro Principal”  que fue el origen de la Plaza del Teatro. En 1817 se construyó una fuente dedicada a Hércules, a finales del siglo XIX, la fuente fue derribada para construir el monumento a Frederic Soler i Hubert, conocido como Serafí Pitarra, fundador del teatro catalán moderno, que fue un poeta, dramaturgo y empresario teatral.
En la misma plaza empieza la calle de Escudellers. Durante el siglo XVIII fue centro hotelero y restauración, hacia mediados de siglo XIX, lugar de tertulias, a las cuales asistían grupos progresistas. En 1837, un grupo de militares del 8º Batallón de la Milicia Nacional en  una reunión en las que intervenía Manuel Gibert Sans, dueño del primer edificio del ensanche en lo que hoy es la plaza Catalunya, salió la idea de levantar un pequeño teatro con cuyos beneficios pudieran salir de la pésima economía en que estaba el batallón. Gibert fue años más tarde el precursor del Teatro Liceo. La calle que de ser importante hasta la finalización de la guerra civil sufrió una degradación importante con la dictadura siendo uno de los focos del proxenetismo de la ciudad, con la llegada de la democracia, la calle ha vuelto a mejorar ostensiblemente.
En su lado izquierdo encontramos el antiguo edificio del Frontón Colón, en cuyo segundo  piso el 31 de julio de 1853 s se instaló, el estudio Napoleón uno de los mejores de la época. Anaïs Napoleón que junto a su marido era el alma del estudio, fue una de las primeras mujeres que hicieron daguerrotipos en España.  En 1900 hicieron una renovación del edificio construyendo un nuevo estudio. El Frontón Colón sufrió unos años de decadencia hasta que con las obras de olimpiadas de 1992, le realizaron una remodelación como sede de las pruebas de pelota.
Nos encontramos con el pasaje de La Banca en cuyo final encontramos el antiguo edificio construido en 1867 por la Compañía General de Crédito «El Comercio», fue luego sede del Banco de Barcelona, seguidamente le ocupo Crédito y Docks, terminando en 1972 convirtiéndose en el “Museo de Cera de Barcelona”.
La Casa March de Reus, palacio situado en el número 8, esquina con el pasaje de la Banca, actualmente es la sede del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña,
Le sigue el edificio de la antigua Fábrica de Cañones, (hasta finalizar la Guerra de los Segadores “Guerra dels Segadors”, conflicto entre 1646 y 1652 que provoco el “Tratado de los Pirineos” en 1659), fecha en que dejo de fundir cañones, la industria siguió con su actividad pero solo como fundición de campanas. Con su cierre fue la sede del Banco de Barcelona hasta mediados del siglo XIX en el que el banco hizo suspensión de pagos. A principios del siglo XX, fue sede de una institución de Turismo, pasando después a ser cuartel del Somaten. Finalizada la guerra civil, el edificio pasó a depender del Ministerio de Defensa, su interior, fue utilizado como oficinas, viviendas y farmacia militar. En 2003, la Generalitat lo adquirió con la intención de que fuera la sede del Instituto Europeo de la Mediterránea. Hoy en día el edificio está en estado ruinoso.
Luego encontraremos la calle de “Josep Anselm Clavé” que te lleva hasta la iglesia de la Mercè, patrona de la ciudad, cruzando la calle y como final de recorrido, nos encontramos con el Gobierno Militar construido en 1920, que tiene su entrada principal por las Ramblas (aunque su numeración pertenezca al Paseo de Colón). En los terrenos del antiguo Convento de Framenors, cedidos por la familia del Duque de Medinaceli.
Reiniciando el recorrido bajando por el lado derecho nos encontramos con el Teatro Principal. El primer teatro era de madera, que se sustituyó por uno de obra, se incendió en 1787. Se reconstruyó un nuevo edificio. Antiguamente se le llamó “Corral de Comedias” y más tarde, “Casa de la Ópera”. Posteriormente en el año 1847 se llamó “Teatro de la Santa Creu, después de una nueva restauración, cambio su nombre por Teatro Principal. Sufrió dos incendios más, uno el año 1924 y otro en 1933. Se modificó todo el teatro y se inauguró en 1934, con varios espacios diferentes al lado del teatro, fue sede del Ateneo Barcelonés, “La Cúpula Venus”, tuvo en su interior el famoso frontón Jai Alai y en el sótano la sala Latina.
Un poco más abajo está la calle del Arco del Teatro “Arc del Teatre”, después nos encontramos con el antiguo convento de los agustinos descalzos La Iglesia de San José y Santa Mónica “Església de Sant Josep i Santa Mònica”,   que dan nombre a este trozo de la Rambla. La iglesia fue quemada en 1936, después del alzamiento nacional del general Franco, según relata el escritor Ramón Rucabado Comerma, por los pelotones revolucionarios de la CNT que  asaltaron la vicaría y mientras  unos empezaban a incendiar y arrasar el templo, otros arremetían contra el rector  y el vicario de la parroquia a los que detuvieron para llevarlos para ser juzgados ante un tribunal en las dependencias del Sindicato del Transporte que estaba ubicado en el edificio existente en los edificios de la Ramblas que estaban justamente enfrente. Hoy la iglesia se encuentra reconstruida bajo la misma invocación, junto al centro cultural del mismo nombre.
Al final de las Ramblas encontraremos los astilleros, que son los más grandes y completos de tipo medieval que hay en el mundo son del estilo gótico. Se construyeron a lo largo de los siglos XIII y XIV, y se han recuperado después de 1939 como local público, están ocupados por el Museo Marítimo, que se creó durante la Guerra Civil Española y se abrió en el año 1941. El edificio del sector naval de Cataluña ocupa una parte de los terrenos del antiguo cuartel de las Atarazanas que estaba unido a las antiguas atarazanas, el cuartel tenía un anexo que fue derribado  en 1935, para la urbanización de la zona, la llegada de la Guerra Civil, paralizo en principio la realización de las obras. Lo que provoco que las fuerzas anarquistas que se acercaron al cuartel tuvieran serias dificultades para protegerse de las fuerzas golpistas. Esto provoco que en la tarde 20 de julio en uno de los últimos ataques para tomar definitivamente el cuartel muriera el anarquista Francisco Ascaso Abadía.
En la Rambla, tuvo lugar la primera circulación de un transporte público. El primer tranvía que circulo en la ciudad fue por la Rambla y se inauguró el 27 de junio de 1872 fue de tracción animal (propiedad de la compañía inglesa "Barcelona Tramways") que conectaba el Llano de la Boqueria y la plaza de Josepets (actual plaza Lesseps). Tras un clamor popular de los comerciantes abogando por su supresión, por la cantidad de accidentes que provocaban, los últimos tranvías que circularon por la Ramblas fueron el 30 y 33 el día 10 de julio de 1961.
La instalación del metro también marco la vida de las Ramblas en la tercera década del siglo XX, La compañía del Gran Metro que había sido creada para la instalación del primer transporte suburbano que funciono de Lesseps, hasta Liceo, aunque esta no entro en funcionamiento hasta un año después de su inauguración oficial en 1924, los trabajos habían empezado en 1921.El 15 de abril de 1946 tuvo lugar la inauguración de (una de las estaciones fantasma), la estación de Fernando apenas 100 m. de la del Liceo, que con la inauguración de la estación de Atarazanas “Drassanes” el 1 de marzo de 1968, quedo eliminada del servicio.
Pasear por el centro de las Ramblas y encontrarse un rio de gente a cualquier hora del día es lo normal, nativos y turistas suben y bajan rememorando aquellas personas que en un principio no tenían otro sitio para poder pasear, en el que encontraban, información en los kioscos que había en todo el recorrido, flores, algunos puestos de comida en su parte central, no podemos olvidar que cerca del mercado de La Boqueria y hasta la calle del Carmen, diariamente entre otros productos, se podía comprar leche fresca de las vaquerías que existían en la ciudad.
En los años sesenta la Ramblas tenía en las orillas del paseo central unas sillas de madera por las cuales debías pagar unos céntimos para su utilización, esto te daba derecho a estar leyendo, observando o descansando, la picardía de la gente hizo que alguna gente que utilizaba las sillas vacías, cuando se acercaba el vigilante se levantaran para no pagar, fruto de esto y para evitar las continuas discusiones y el control que se debía llevar, en el año 2000, el ayuntamiento tomo la decisión de eliminarlas.
Los domingos por la tarde a partir de la finalización de los partidos, era un espectáculo ver bajar a jóvenes, desde Canaletas,  vociferando “goles a salido goles”, para informar de los resultados de futbol, que se habían celebrado y que se editaban en una hoja con los resultados de los partidos.
Un hecho provoco un gran susto en 1934 a los transeúntes de las Ramblas, el 29 de septiembre cinco aviones del “13 Grupo de Caza” de la base aérea del Prat, tributaban honores al malogrado piloto teniente Eduardo Dalias, que había fallecido pocos días antes en el curso de unas maniobras militares celebradas en la provincia de León, a las tres y cuarto de la tarde, mientras sobrevolaban el entierro uno de los aparatos sufrió un accidente teniendo que aterrizar frente a el teatro Principal, el accidente fue muy aparatoso quedando destrozado el avión Breguet XIX 12-97, sus dos tripulantes quedaron heridos así como un transeúnte que recibió el impacto de un ala.
Hoy en día las Ramblas, continúan siendo un hervidero de gente que pasean por ella unos intentando conocerla y otros evocando la antigua Rambla que conocieron y que para mi era mucho más bonita, sobran tanta paradas en su plano más cercano a la plaza de Catalunya que la han convertido más en un mercado ambulante que en un paseo relajante una mayor atención a las paradas de Flores, que pese a los muchos cambios efectuados han sufrido un deterioro que nada gusta a las antiguas floristas y sobre todo desterrar de una vez por todas a los trileros, que juegan de una forma descarada al ratón y al gato y que son uno de los puntos negros de las autoridades.



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