La Paloma revisada el 20 de septiembre del 2019 - La Barcelona de antes

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La Paloma revisada el 20 de septiembre del 2019

Bailes-Cabarets
Si duda alguna la sala de fiestas La Paloma, ha sido una de las salas de baile  más emblemáticas de la Barcelona del siglo pasado, situada en la calle del Tigre 27, una travesía de la Ronda de San Antonio en el distrito del Raval, fue inaugurada en 1903, como Sociedad Recreativa La Paloma, posteriormente a convertirse en la Nueva Sociedad La Paloma, para pasar a llamarse la Camelia Blanca, que al abandonar el baile y dedicarse al cine se convirtió en el Gran Cinematógrafo Gardenia Blanca, posteriormente se dedicó nuevamente al baile , como en el Gran Casino Nice, que dura hasta el 1914, que se convierte en Venus-Sport, nombre con el que llega hasta el final de la guerra civil, que la españolización de los nombres que obliga la dictadura del general Franco, la convierte en Salón Venus Deporte, para después de un tiempo convertirse definitivamente en La Paloma.
El edificio en sus orígenes, estaba ubicado en el interior de la muralla, era local diáfano, dedicado a taller de fundición que había abierto sus puertas en 1853 con el nombre de “Fundición Josep Comas Hermanos”. Dicho taller estaba dedicado a la decoración y a los trabajos de fundición en bronce. Fue la empresa encargada de realizar  toda la decoración en bronce del monumento dedicado a Colón, inaugurado para la Exposición Universal de 1888. La empresa mantuvo su actividad hasta 1903, en la crisis económica de principios del siglo XX, obligo a cerrar la fundición.
Sus propietarios para poder liquidar las deudas contraídas, tuvieron la idea de reconvertir el edificio en una Sociedad Recreativa, dada la gran extensión y amplitud de la fábrica, en la que aparte de poder practicar el patinaje,  se podrían realizar sesiones de baile, los fines de semana y los días festivos.
Los tres socios de la antigua empresa Sorrilla, Ustrell y Baliarda, crearon la Sociedad Recreativa La Paloma, con la colaboración de Jaume Daura, propietario de gaseosas Reina, con una fábrica en la esquina de la calle Lauria con  avenida Argüelles (actual Diagonal), que les suministraba las bebidas carbónicas que se distribuían en el local y que tuvo un aspecto determinante en la construcción del actual edificio y de la construcción de la Sala de Baile Cibeles.
Para poder realizar la labor de la nueva empresa los tres socios se repartieron las funciones que desarrollarían dentro de la nueva empresa: Sorrilla, efectuaría la labor de administrador, Ustrell regentaría el bar, y Baliarda, sería el que se dedicaría a la parte artística con la dirección de la banda de música.
De La Paloma, se han escrito muchas cosas pero como siempre no todas han sido ciertas, por no haber seguido la evolución del local durante los años de  su existencia. Fue inaugurada en 1903, después de una espectacular reforma. Al ser un local diáfano no solo servía para la realización de bailes, sino también para realizar el deporte de patinaje muy de moda en aquellos tiempos.
La Vanguardia del viernes, 12 febrero 1904, en su edición matinal, comunicaba que la Unión Ultramarina celebraría el próximo lunes, a las diez y media de la noche, un baile extraordinario de máscaras, a beneficio de la misma en la Sociedad Recreativa. El 9 julio 1904, los señores de la junta encargada de la sección de patines: Antonio Ustrell y  Justo Baliarda, repartieron  por la mañana 40 panes entre las familias necesitadas del barrio. El 24 de marzo de 1906, se celebraba a las diez de la noche, un extraordinario baile  con la cooperación de las sociedades recreativas de la ciudad.
Según una entrevista que realizaron a su hijo Ramón en los años 60, debido al escaso éxito del negocio Ustrell vendió sus acciones a Jaume Daura, para saldar la deuda contraída con el negocio del bar. Posteriormente, Daura adquirió a su vez las acciones de los otros dos socios, pasando a ser en 1907, el único dueño del local, el cual respeta el antiguo nombre y convierte el local, en la Nueva Sociedad La Paloma.
Abrió sus puertas sin grandes cambios y el local debido al sitio en que estaba situado, el local está dominado por chulos y “pinxos”, (nombre que se daba en aquella fecha a los navajeros). Ramón Daura autor de la entrevista, comenta que viendo el panorama, con tan solo quince años, comenta a su padre, la necesidad de dar un cambio al negocio y le propone que le deje hacerse cargo del negocio y que le deje ir a Paris, para poder ver las tendencias de las salas de baile de la capital francesa y convertir el bailes en una balsa de aceite.
La primera acción que acomete antes de marcharse a Paris, es la de contratar una serie de camareros forzudos y con los responsables de la policía, que en poco tiempo hizo que los matones pasaran de la pista de baile a los calabozos, que dejo el local en uno de los que menos problemas tuvo en aspecto de seguridad hasta la fecha de la entrevista.
Durante el tiempo en que se realizaran los cambios programados por Ramón Daura, el local sufre constantes cambios.  El 29 de noviembre 1908, abre el local como la Camelia Blanca convocando a las 9 de la mañana a los antiguos soldados, por un asunto urgente. Para avivar la afluencia de público a la sala el viernes 22 de enero de 1909 inserta un anuncio en La Vanguardia un anuncio en el que ofrece títulos de socio para seis bailes de máscaras los días 23 y 30 Enero, 1, 6,13 y 20 Febrero, al precio de 5.50, con interesantes premio de 100 pesetas, al palco mejor adornado. El salón estará transformado con sus magníficos adornos y espléndida iluminación. El 22 de febrero de 1909, con motivo de las fiestas de Carnaval, se celebra un espectacular baile de máscaras. Sigue realizando los fines de semana extraordinarios concursos de baile en el que solo participan 3 parejas.
El sábado 2 de octubre de 1909, se publica en la Vanguardia, que la Camelia Blanca es multada con 50 pesetas, por haber celebrado un baile sin el consiguiente permiso. Como la sala no termina de arrancar, la dirección realiza unas obras para poder realizar proyecciones cinematográficas, algo que está en auge en aquel momento,  el local se inaugura como Gran Cinematógrafo Gardenia Blanca, el 19 de mayo de 1910, ofreciendo dos sesiones diarias: tarde de 4 a 8 y noche de 9 a 12, con la proyección de las películas: Agua amarga, Eugenia Grandit, Vuelta al hogar y otras que no salían en cartel, los precio eran de 20 céntimos la preferencia y 10 la general. Un mes más tarde metido en la guerra cinematográfica ya ofrece la proyección de 12 películas diarias. En la verbena de San Juan, los días 23 y 24 de junio, continua con la programación cinematográfica y el domingo 26 de junio desaparece de las carteleras y el 28 y 29de junio la verbena de San Pedro no ofrece ningún acto.
El domingo  5 de enero de 1913, vuelve a aparecer como Gran Casino Nice (antigua Paloma), anunciando el primero de los cinco bailes que se celebraran con motivo del carnaval del 1913 los días 5, 11, 18 y 25 de enero y 1de febrero. El sábado 2 de mayo de 1914, aparece Venus-Sport anunciando la inauguración de un nuevo espectáculo de “Tiro con Arco”, una nueva modalidad de diversión, que hasta el día anterior había ofrecido el Gran Salón Bohemia, ofreciendo la Entrada Libre a todos los espectadores. El sábado 30 de mayo, se realiza un homenaje al gran maestro de orquesta y fundador del local Justo Baliarda.
A principio del 1915, se termina de colocar la galería corrida del primer piso donde están ubicados los palcos, con cuatro escaleras en ángulo. Se termina el techo de la sala cuya pintura fue realizada por Miquel Moragas, exhibía pinturas de escenas de bailes históricos, según bocetos del escenógrafo del Gran Teatro Liceo Salvador Alarma, sobrino de Miguel Moragas. Las molduras y los relieves con ribetes dorados fueron a cargo del artesano Manuel Mestres. El local fue inaugurado el sábado 9 de marzo, con la  celebración de la “Fiesta de la Media Cuaresma”, con la actuación especial del cuerpo de baile del Liceo, dirigido por  Paula Pamias.
El 5 de septiembre de 1915, Venus-Sport (antes Paloma), ya aparece en los anuncios como Sociedad Anónima. A raíz del Carnaval “Carnestoltes”,  de 1916, los palcos fueron ornamentados con un entrelazado de cañas que formaban unas glorietas. En 1918, Manuel Mestres ebanista y cliente asiduo del local, sugiere a Ramón Daura instalar en el centro de la pista una réplica del Patio de los Leones. Daura amigo de Mestres se vio incapaz de negarle la propuesta del ebanista, que  sería rematada con la gigantesca lámpara de talla que fue inaugurada en 1928. En 1919, crea en la primera planta la Academia Parisina de baile moderno con clases todos los días de 7 a 9 de la noche
En principio la llegada de la guerra civil, no afecta al funcionamiento de la sala, hasta 1938 en que el local es confiscado por la administración republicana, para reconvertida en una galería de tiro. Como a muchas empresas que fueron incautadas una vez finalizada, fue devuelta a sus dueños, que después de los retoques, abre nuevamente sus puertas el domingo 4 de junio de 1939, en el que se celebrarían actos deportivos y bailes los sábados y domingos, como Venus Deporte, por la obligación de españolizar los nombres de locales públicos y comerciales, ordenado por el gobierno franquista.
Ramón Daura, viendo la manera con que actuaba en los aspectos de censura, la dictadura decide adelantarse a los problemas e introduce la figura de un vigilante que con un pequeño bastón en la mano, se pasea entre las parejas con la misión de disuadir  o impedir que las parejas bailasen más apretados de lo normal. Al personaje Daura le denomina  “La Moral”.
En ese momento el local sufre un desdoblamiento de identidad, ya que aunque la gente la conoce como La Paloma, en los anuncios del Local este continúa anunciándose con su antiguo nombre de Venus Deporte, el 4 de enero de 1959 aparece un anuncio de media página en La Vanguardia, anunciando bailes los jueves, sábados y festivos. No es hasta el jueves 1 de julio de 1971 que vuelve a aparecer en la cartelera como La Paloma con la actuación de José Mª Damunt y su gran orquesta, con la voz del cantante, ídolo de todos los públicos, Carlo Franz, cuando no había aparecido unos días antes en las verbenas de San Juan y San Pedro.
El 24 de octubre de 1972, se celebra la Gala 900, un baile de trajes de época a beneficio del nuevo hospital de San Juan de Dios. Parece que en la Paloma entran nuevos aires de programación y es la entrada de su sobrino Pau Soler Ribas, en el negocio, el cual culmina el 16 de julio de 1975, cuando junto a su esposa Mercé March, heredan la sala y toman las riendas del negocio, los cuales sin abandonar las sesiones de baile dan un cambio a la programación del local y añaden nuevos espectáculos.
En las fiestas de Carnaval de 1976, Los habitantes del Pallars  Jussá y  Sobirá, celebraron la Pallaresa, una fiesta que se celebraba desde tiempos ascentrales y que quisieron rememorar los habitantes de la zona. Cerca de la medianoche apareció el gran “Carnestoltes” acompañado de! Alcalde “Batlle” del Carnaval.
El 21, 22 y 23 de febrero de 1977. La Paloma presenta al grupo de teatro experimental estadounidense The Living Theatre con Siete meditaciones sobre el sadomasoquismo político, rompiendo así con el espectáculo banal.
Un año después el modisto Juan Sevilla, presenta en dos ocasiones un desfile de modelos, que estuvo a punto de suspenderse a causa de un pequeño incendio.
En febrero de 1979, con motivo de las segundas elecciones legislativas de la democracia, Esquerra Republicana ERC, realiza su cierre de campaña con un baile  para sus simpatizantes. Dos meses después,  con motivo de las elecciones municipales, se convierte en el cuartel general de los socialistas  PSC,  a las que se presenta Narcis Serra. En ese año la sala celebra sus bodas de platino.
En enero de 1982 participa junto al Palacio de la Música del II Festival de Música Romántica.
En 1985¨,  La Paloma, firma un acuerdo de colaboración con el  promotor Antonio Tejeda, para realizar una serie de veladas de boxeo, que duran hasta que la empresa también programa veladas de lucha libre y Tejada decide suspender las veladas de boxeo.
La Paloma, ya no es el clásico lugar al que va a bailar las personas mayores, sus responsables ante la proliferación del ocio en la ciudad, el cambio de costumbres de los clientes, busca nuevos alicientes con las actuaciones de conjuntos del momento, que atrae a gente más joven a esos conciertos y por consiguiente más decibelios y más ruido a la hora de desalojar el local, lo que provoca la queja de los vecinos a las autoridades municipales.
En ese momento el  ayuntamiento plantea a La Paloma que inicié unos trabajos de insonorización, cosa que se fue posponiendo por el coste y por la dificultad de su realización debido a la decoración de la misma. El cierre de La Paloma se produjo la noche del 31 de diciembre de 2006.
En la actualidad Mercé March, esposa  de Pau Soler Ribas (sobrino y heredero de Ramón Daura), está luchando al haber fallecido su marido junto a su hijo Pau Soler March, para poder reabrir La Paloma, los vecinos están poniendo todos los impedimentos posibles para que esto no suceda.
Hay una cosa que las autoridades municipales tienen que tener en cuenta. La Paloma no se debe ni puede dejar morir, han sido muchos los edificios demolidos por ñla piqueta por culpa de unos ayuntamientos impresentables. Desconozco los problemas que puede representar tener una sala de bailes abierta hasta altas horas de la noche y la molestia que pueda representar para los vecinos.
Pero si hay subvenciones para cosas banales que una vez acabadas nadie las recuerda. Hay que buscar una solución para que el edificio no desaparezca: La Paloma es un patrimonio de Barcelona y como tal el primer responsable para que no desaparezca tiene que ser el ayuntamiento con su alcalde/alcaldesa, no podemos ir dejando la ciudad cada vez huérfana de sus tesoros artísticos.  
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