El Noticiero Universal – “El Ciero” - La Barcelona de antes

Vaya al Contenido

Menu Principal:

El Noticiero Universal – “El Ciero”

Prensa Antigua
Con motivo de la Exposición Universal de final del siglo XIX el 15 abril de 1888 vio la luz, el primer diario vespertino que tuvo la ciudad, su promotor y primer director fue Francisco Peris Mencheta, periodista valenciano que no solo fue el promotor y propietario del Noticiero Universal, sino que fue también el precursor de otros periódicos nacionales y de la agencia de noticias “Peris Mencheta” que durante muchos años fue la una agencia que repartía la información recibida de otros lugares del mundo para otros diarios españoles, en enero 1939 con la fundación de la agencia EFE en Burgos, la agencia perdió su protagonismo.
El diario rápidamente se ganó la confianza de los lectores, siempre con ideas liberales, el periódico no solo se encontraba en los kioscos sino que también se podía comprar en cualquier sitio del centro de la ciudad, vociferado por sus vendedores que con un fajo de periódicos debajo del brazo iban gritando por la calle al mediodía, a la salida de la edición diaria, “el Ciero ha salido el Ciero”.
Posteriormente los continuos viajes a que estuvo sometido por las ediciones de otros rotativos en diferente ciudades españolas y la circunstancia de ser el informador inseparable y veraz de los viajes de los monarcas Alfonso XII y Alfonso XIII, hizo abandonar la dirección del mismo y derogar en José Guardón, para llevar durante unos años la dirección del mismo.
Pero no fue hasta la década de 1920 que el periódico se consagro como el más vendido de las tardes-noches barcelonesas estaba entonces bajo la dirección de Julián Pérez Carrasco.  
Durante la Guerra Civil, el diario fue colectivizado y paso de las manos de sus dueños a un control sindical, en aquellos momentos la dirección del Ciero paso a ser ocupada por el periodista Enric Tubau, que le dio un enfoque catalanista hasta el punto de que sería suspendido durante veinte días por artículos de opinión, en noviembre de 1938 por considerar sancionables los ataques que el diario dedicaba contra el Gobierno Español por su actitud de menosprecio hacia la Generalidad. 
Tras la llegada de las tropas franquistas el 26 de enero de 1939, el periódico volvió a pasar a manos de sus antiguos propietarios, continuándose publicando de una forma normal. Con el nuevo orden que impuso el franquismo la dirección del periódico paso por varios periodistas, primero por José Palou, después Luís G. Manegat y finalmente por el aragonés José María Hernández Pardos. 
Durante los años sesenta el edificio que se encontraba en Roger de Llúria con Diputación sufrió una remodelación importante pada poder instalar la nueva maquinaria de impresión en sus instalaciones, no obstante la antigüedad del edificio no congeniaba con las nuevas tecnologías de impresión que necesitaban otra estructura para poder aprovechar totalmente las nuevas rotativas, por lo que en 1963 sufrió una reforma integral.
El nuevo edificio reformado por del arquitecto José María Sostre Maluquer era de unas líneas rectilíneas que nada tenían q ue ver con las edificaciones colindantes que eran mucho más clásicas.  
En 1972 Higinio Torras Majem propietario de la industria papelera Torras Hostench y el exalcalde de Barcelona José María Porcioles, compraron las cabeceras que editaban “El Noticiero Universal” y la revista “Destino”. La responsabilidad de la empresa fue otorgada por el exalcalde Porcioles a su hijo como gerente y al exfalangista Manuel Tarin Iglesias, como director del mismo.
Con la llegada de la democracia el periódico entro en la órbita de UCD, en esta etapa entraron Juan Tapia como director de publicaciones y Jordi Doménech como director del periódico. La desaparición de UCD hizo entrar a la organización en una depresión profunda que llevo a su recta final. Antes el tándem formado por Javier de la Rosa y Joan Gaspart intentan revalorizar la empresa como nuevos propietarios, el diario abandono su edición vespertina para pasar a salir como otros periódicos por la mañana y reduciendo considerablemente su formato. 
Los cambios no surgieron los resultados apetecidos y la empresa empezo a hacer aguas. En verano de 1985 las dificultades de qestión que atraviesa la empresa se hacen patentes, las dificultades económicas provocan la huelga de los trabajadores que reclaman el cobro de sus nóminas, estos hechos desembocan en tesitura de que el diario tenga que dejar de editarse. El último número del Ciero sale el 31 de octubre de 1985. Le faltaron tres años para llegar al siglo.
 
Copyright 2015. All rights reserved.
Regreso al contenido | Regreso al menu principal