Gran Teatro del Liceo – Gran Teatre del Liceu - La Barcelona de antes

Vaya al Contenido

Menu Principal:

Gran Teatro del Liceo – Gran Teatre del Liceu

Teatros
El origen del Gran Teatro Liceo, tiene sus principios en 1837, cuando un grupo de militares del 8º Batallon de la Milicia Nacional en reuniones que se hacían en una casa de la calle Escudillers, en las que intervenia Manuel Gibert Sans, dueño del primer edificio que se edificó en el ensanche en lo que hoy es la plaza Catalunya, tuvierón la idea de levantar un pequeño teatro con cuyos beneficios pudieran salir de la pésima economía en que estaba el batallón, que no les daba ni para cambiar los uniformes.
El teatro con una capacidad de 600 personas se construyó en la calle Montsio, en el solar del antiguo convento de Montesión, aquel mismo año. Con un éxito más que aceptable, ya que en él no solo se hacía actuaciones liricas, sino también bailes. La Milicia que había sido creada con ocasión de los grandes disturbios de 1835, una vez apaciguada la población fue disuelta en 1838, como en aquel tiempo las cosas eran efímeras el teatro dejo de existir, aunque el local continuo perteneciendo a la sociedad..
Como la fiebre del teatro lirico, había calado en Barcelona que solo contaba con el “Teatro Santa Cruz” después “Teatro Principal” y Manuel Gibert uno de los instigadores del primer teatro propuso la construcción de un teatro mucho más grande que se llamaría Liceo Filarmónico de Montesión, con el fin de promover la enseñanza y la representación de óperas por parte de los alumnos.
Las presiones de las monjas dominicas, antiguas propietarias del convento, para recuperarlo y la falta de terreno para realizar, todo lo previsto hizo que se tomara la decisión en 1848 de abandonar el convento y buscar un espacio donde se pudiera realizar un edificio acorde con las necesidades.
La construcción del Gran Teatro del Liceo se tuvo que hacer mediante las aportaciones de accionistas particulares, ya que a diferencia de otros países, la monarquía española no se hizo cargo de los gastos de construcción del nuevo teatro, esto y no otro cosa, fue el motivo por el que el Gran Teatro Liceo jamás tuvo el clásico “Palco Real” que normalmente podemos ver en todos los grandes teatros de ópera europeos.
En 1844 Joaquim Gispert, socio impulsor, compro el antiguo convento de los padres trinitarios que estaba establecido en las Ramblas, para construir en su solar el nuevo teatro. En su edificación intervinieron numerosas personas entre ellas el propio Joaquim Gispert. Las obras empezaron el 11 de abril de 1845 y terminaron el 4 de abril de 1847 
En 1861 el Liceo sufrió su primer incendio quedando parcialmente destruido, solo se salvo “El Vergel” que después se llamo la “Sala de los Espejos” y la fachada de entrada de las Ramblas, las mismas que se salvaron en el incendio de 1994.
Una vez sofocado el incendio y comprobado cómo había quedado el teatro, el principal trabajo para la sociedad era la reconstrucción nuevamente del edificio, pero como era lógico se debía buscar una financiación que hiciera posible la recuperación del teatro. Para ello se crearon dos sociedades que agrutinaran por separado conseguir la financiación necesaria. La Sociedad de Construcción y la Sociedad Auxiliar de Construcción. Los accionistas de la primera obtendrían, el derecho del uso a perpetuidad de algunos palcos y butacas del futuro teatro. En cambio, los accionistas de la segunda que aportaban el resto de dinero necesario a cambio recibirían la propiedad de otros espacios del edificio, esto dio motivo a lo que se conoce como “El Círculo del Liceo”.
El Liceo se construyó en el tiempo record de un año bajo la dirección de Josep Oriol Mestres. En 1893 en una época de desórdenes por parte de los trabajadores, sindicatos y empresarios durante una representación de opera el anarquista Santiago Salvador, tiro una bomba desde la platea que ocasiono 20 muertos, este episodio fue posteriormente novelado con “La Saga de los Rius”.
En 1936 al comienzo de la guerra civil, como muchas otras cosas el Liceo fue expropiado convirtiéndolo en Teatro del pueblo Catalán, “Teatre del Poble Català”, con la finalización de la guerra volvió a sus antiguos propietarios.
Tras el segundo incendio, ocurrido el 31 de enero de 1994, ha sido reconstruido, respetando su decoración y estilo originales, con importantes mejoras tecnológicas que lo han convertido en uno de los teatros más modernos del mundo.
 
Copyright 2015. All rights reserved.
Regreso al contenido | Regreso al menu principal