El Corte Inglés - La Barcelona de antes

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Cuando nos acercamos a la Plaza Cataluña “Plaça de Catalunya” y contemplamos su monumental edificio, pocos pueden pensar que el monstruo que emerge en el lado Besos de la plaza a principio del año 60 del siglo XX no solo no existía sino que tampoco se presumía que existiese.
Todo empezó con la expansión del asturiano Ramón Areces Rodríguez, que después de haber iniciado su imperio cerca de la Puerta del Sol en Madrid, vio en Barcelona un lugar idóneo para continuar ya que la Ciudad Condal tenía una ganada fama en la explotación de Grandes Almacenes. Can Jorba, El Siglo, El Águila, Almacenes Capitol, El Barato, Casa Vilardell, etc., habían empezado a cambiar el hábito de compra de los barceloneses, pasando de la tienda especializada a un lugar en el que encontrar todo lo necesario.
La primera tienda madrileña se abrió en 1935 en la calle Preciados en el lugar en donde hoy se encuentra con la tienda FNAC de Preciados, desde allí se trasladó al local número 3 de la misma calle esquina con la Calle Tetuán, lugar en la que se encontraban los antiguos Almacenes El Águila en este local empezó a forjarse el gran imperio, en el que se ha convertido el centro.
Con ocasión de las navidades de 1961 la empresa que ya hacía un gran gasto en publicidad, estreno por primera vez el “Logotipo” que le ha hecho famoso en el mundo y que hace reconocerlo con solo mirarlo.
El día 24 de diciembre con ocasión de la nochebuena se decidió lazar un anuncio en el diario ABC, que quedaría para siempre como imagen “Logo” de la marca, un triángulo tipo banderola hacía la derecha con el fondo en negro y en el centro las letras del “El Corte Ingles”. Fue su director de publicidad Joaquín Torres quien lanzo el famoso triangulo. Pero del primer logo al de ahora, en 1972 se realizó un cambio importante y se cambió el fondo negro por el color verde actual.
El primer edificio del Corte Inglés en la plaza de Cataluña se edificó en el número 14 en el antiguo edificio en el que estuvo ubicada la sala de fiestas “Rigat”, entre el Hotel Victoria y el antiguo Casino Militar. La inauguración se produjo el día 20 de septiembre de 1962, coincidiendo con las fiestas de la Merced, como era natural a ella asistieron las principales autoridades barcelonesas y el arzobispo de Barcelona Gregorio Modrego Casaus.
Ramón Areces en su discurso en la inauguración pronuncio unas palabras para quitar el pequeño malestar que se había producido con la llegada de la empresa madrileña. "Nacemos ahora en Barcelona y por ello somos barceloneses con todas las consecuencias", con estas palabras intentaba congraciarse con aquellos que pudieran recelar de su llegada a la ciudad.
El edificio de mármol de tonalidad grisácea y ventanales de vidrio rompía con la uniformidad de las edificaciones de la plaza, con una arquitectura neoclásica Banco de Bilbao, Banco Español de Crédito, Banco Vizcaya y una serie de edificaciones, como Vicente Ferrer, Banco Central (Antigua Banca Arnus), Banco de España, Casa Sicart que habían mantenido una cierta categoría de las edificaciones de la plaza. La apertura del Corte Inglés, había supuesto la desaparición del Salón Rigat uno de los locales nocturnos de más renombre y ambiente de la ciudad.
El primer edificio del Corte Inglés constaba de planta baja y ocho alturas más dos sótanos, en este último empezó a funcionar su primer aparcamiento, que con el tiempo se uniría al parking subterráneo de la empresa SABA de los sótanos de la plaza.
Pronto se comprobó que el negocio era de lo más rentable por lo que la empresa empezó a estudiar la realización de nuevas ampliaciones.
La primera se produjo en 1966, tan solo cuatro años después de su inauguración, incorporando al edificio principal por su parte trasera la finca con fachada en la Ronda de San Pedro. En 1968 se acometió la compra de la casa Vicente Ferrer, para derribarla y unir así los tres edificios, en esa época también empezó a tomar fuerza la utilización de la tarjeta que habían puesto en marcha, yo trabajaba entonces en “Muebles La Fábrica” y nos fue ofrecida a los directores dicha tarjeta, yo que me casaba un año después fui unos que utilizo por primera vez una tarjeta de compra. Mantuvo su diseño original y construyó un tramo de la cafetería panorámica por encima del último piso.
El conjunto de la obra fue realizado por los arquitectos oficiales de aquella época Luis Blanco-Soler y Lorenzo García Bordón. En 1970 se inauguró la unión de los tres edificios con lo que comenzó una nueva época para los barceloneses, a su edificio llegaban artistas de fama que hacían las delicias de los compradores y en las fechas de navidad se puso de moda el adornar la fachada del edificio con el espectáculo de Cortylamdía, los cuales atraían a familias enteras para poder contemplar una serie de secuencias llenas de colorido. Uno de los que más impactaron fue la de Gulliver.
La imagen de unas fiestas de Navidad, llenas de luz y música duraron hasta el año 1991, fecha en la que el Corte Inglés decidió dar un nuevo impulso adquiriendo los derechos de los edificios de la Casa Sicart y Casa Isidre Bonsoms. Esta obra represento una transformación integral de toda la fachada, la cual corrió a cargo de los arquitectos Torres, Martínez Lapeña, Bohigas, Martorell y Mackay. Los cuales le dieron el aspecto que hoy en día conocemos.
Al Corte Ingles se le obligo a colocar en su fachada de la calle Fontanella, el antiguo mirador neogótico que pertenecía a la antigua casa Isidre Sicart construida hacia finales del siglo XIX por Antoni Maria Gallissà
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