Cine Ducal - La Barcelona de antes

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Cine Ducal

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Calle de Bésalu 24, entre las calles Montaña y Nación. Sala cinematográfica construida en la sala de actos y pista deportiva del edificio que albergó la sede del antiguo Ateneo Obrero Martinense “Ateneu Obrer Martinenc”, vinculado al POUM. Finalizada la guerra civil, el edificio fue requisado por el Frente de Juventudes “Falange”, en la que entre otros actos se organizaban excursiones para la juventud, siempre que (los  jóvenes se afiliaran a la organización). En la planta había un local que se había habilitado en su día como Teatro, sala polideportiva y sala de actos, en la que  se ofrecían obras de zarzuela interpretadas por artistas aficionados, partidos de baloncesto, (una vez sacadas las butacas) y algún baile en citas especiales. Pronto desapareció el local de la Falange y en su lugar se instaló un gimnasio, dedicado especialmente a preparar jóvenes que querían  llegar a boxeadores.  
Para albergar el nuevo cine la sala tuvo que realizar una reconstrucción realizada por el arquitecto <Juan María Pujadas Porta y el aparejador su hermano José María. Con una capacidad entre platea y anfiteatro de unos 700 espectadores. No tuvo un gran problema a la hora de la instalación de los servicios y las salidas de emergencia ya que al ver sido anteriormente un local de espectáculos tenía 3 puertas de emergencia que daban a la calle Bésalu. En el vestíbulo de entrada se encontraba a la derecha la taquilla y al fondo a la izquierda un pequeño bar.
Fue inaugurado el 22 de septiembre de 1956, con la proyección de “Teodora” interpretada por Gianna María Canales  y George Marchal y “Nuestro tiempo” por Vittorio de Sica  y Sofía Loren, anunciaba a bombo y platillo  local con la instalación de Refrigeración Carrier.
La programación era muy  seleccionada y tuvo una buena aceptación entre el vecindario que llenaba la sala todos los días. Aguantó bien hasta la década de los 80, fecha en la que en Barcelona hubo una bajada general de asistencia a los cines, por la aparición de los videoclubs
En 1984 dada la falta de espectadores aposto por convertirse en sala X, con el fin de aprovechar el tirón de la abolición de la censura, pero como todos aquellos que se apuntaron a la moda de este tipo de proyecciones, tenían la suerte echada y el 1 de diciembre de 1985, cerraba definitivamente las puertas.
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