Calle Cortes primitiva Gran Via rev. 2-02-18 - La Barcelona de antes

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Calle Cortes primitiva Gran Via rev. 2-02-18

Avenidas
Avenida de las Cortes Catalanas - Avenida de José Antonio Primo de Rivera - Gran Via de les Corts Catalanes
La calle Cortes, era la actual Gran Vía de las Cortes Catalanas “Gran Via de les Corts Catalanes”, por ello he querido realizar una sección especial al nacimiento de esta vía, ya que no tienen nada que ver sus comienzos, con la surgida después de la finalización de la guerra civil. La calle era conocida en el proyecto de Cerdá, como “Vía Letra N Número 11”, con campos y terrenos impracticables que habían sido comprados por los “pobres”, ávidos de enriquecerse con las inversiones realizadas aprovechando la proximidad del derribo de las murallas y la necesidad de la ciudad, a ocupar los espacios de la llanura en el exterior de la ciudad.
En 1900 con el comienzo de su urbanización, el ayuntamiento decidió  llamarla “Calle Cortes”, en memoria del primer congreso solemne celebrado en Cataluña en 1208. Nombre de la asamblea que dio por fruto el encomiado código de los Usos (las Usanzas)  “dels Usatges”, durante el reinado de Jaime I el Conquistador, uno de los más antiguos que se conoce en Occidente y que fue por espacio de siete siglos la piedra fundamental de las constituciones catalanas.
El 4 de febrero de 1931 el ayuntamiento decidió sustituir el nombre de Cortes por el de Avenida de las Cortes Catalanas. Acabada la guerra civil, el 7 de marzo de 1939, el gobierno franquista decidió sustituir el antiguo nombre por el de Avenida de José Antonio Primo de Rivera, (en honor del fundador de Falange Española, que fue fusilado en Alicante el 20 de noviembre de 1936). El 22 de julio de 1979, con la llegada de la democracia se convirtió en la Gran Vía de las Cortes Catalanas “Gran Via de les Corts Catalanes”. Aunque los ciudadanos la conocen como “la Gran Vía”.
Fue una de las principales calles, que se abrieron con la creación del ensanche. Víctor Balagué, en su obra “Las calles de Barcelona, editada en 1865, la nominaba como tal y empezaba su descripción con estas palabras. “Cruzará esta calle la nueva Barcelona en toda su extensión, desde la de Marina hasta la del Llobregat”, calle nº 12 en el plan Cerdá correspondiente a la actual calle Tarragona.
En el proyecto de Cerdá, la numeración empezaba a la altura de la Plaza de España. Pero con ocasión de la unificación de criterios por parte del Ayuntamiento en 1903, dictó una orden para que las calles del ensanche empezaran sus numeraciones, desde el lado mar hacia la montaña y desde el lado del rio Llobregat hacia el lado Besos. Con el fin de conseguir que todas siguieran un mismo sentido en el comienzo en su numeración, acabando conforme fueran creciendo en su desarrollo. Hubo dos únicas excepciones, la calle Cortes, que era la única que tenía la previsión de poder crecer en los dos sentidos, (cosa como así ha sido), por lo que se tomó la decisión de empezar con el número 392 en el cruce de la calle Cortes, con avenida del Marqués del Duero, por el lado mar, nombre que tenía desde 1874, (anteriormente y actualmente Avenida del Paralelo “Avinguda del Paral-lel”, en honor del paralelo: latitud 41º22'34" norte , coincidente con su ubicación) y Las Ramblas, cuyo inicio empezaba en el llano de la Boqueria y la Rambla de San José “Flores”, Estudios y Canaletas, la numeración iba de Mar a Montaña y Capuchinos y Santa Mónica, la numeración iba de Montaña a mar.
La urbanización de la calle se hizo muy lentamente, tenemos que tener en cuenta que en 1901, todavía no se había pensado en prolongar su continuidad más allá de la plaza España (donde en el centro de su actual plaza existía  la “Cruz de Termino, que marcaba el final de la ciudad y las diferentes direcciones a tomar por los viajeros) y acababa justo después de la plaza de las. Glorias. En 1950, (yo vivía en el Clot) y los domingos de verano bajaba con mis padres a la playa de la Marbella y cogíamos un autobús “llamado La Catalana”, en la plaza del Mercado del Clot, que cruzaba por un paso a nivel (del tren que iba hacía  Moncada), el cuál bajaba por la calle de San Juan de Malta pasaba por delante del actual edificio del ayuntamiento de distrito y tenía su final en  Pueblo Nuevo, poco antes de la antigua vía del tren que pasaba por la Costa y que tenía una estación en Pueblo Nuevo. Sin tener ningún atisbo, que hiciera presuponer la futura apertura de la Gran Vía ni de la avenida Diagonal.
En este apartado intentare dar información, de todo cuanto sucedió hasta 1939, fecha en que con el final de la guerra, cambiaron su nombre y sus costumbres.
En la Vanguardia del día 5 de abril de 1913, ya había interpelaciones realizadas en el pleno del ayuntamiento para abrir la calle Cortes desde San Juan de Malta hasta donde se pudiera. En 1917, la comisión de Fomento de Obras y Construcciones proponía la apertura de la calle Cortes hasta la Riera de la Magoria.
El 25 de abril  de 1882, (publicado en La Vanguardia del día 9 de mayo), el alcalde Francisco de Paula Rius y Taulet firmó un decreto autorizando la apertura de la calle Cortes, desde la calle Aribau a Marqués del Duero y para empezar a expropiar los terrenos existentes en su desarrollo. El 23 septiembre 1883, el ayuntamiento anunciaba la inauguración de dicha apertura para el martes 25, coincidiendo con las fiestas de la Merced.
No obstante la apertura no seguía unos criterios lógicos, ya que hasta noviembre de 1883, no fue aprobada la apertura de la calle que iba desde la Rambla Cataluña a la calle Balmes y todavía  no había sido aprobada la construcción de la Plaza de Cataluña. Hasta 1884, no dieron  comienzo las obras de explanación de los terrenos de !a calle de las Cortes comprendidos desde el paseo de Gracia hasta la Rambla de Cataluña.
El día 12 de julio de 1885, salía en la Vanguardia un artículo, en el que se criticaba al alcalde Señor Coll y Pujol, por la falta de ligereza en  la terminación de las obras, cuando hasta el pleno del 8 junio 1886, cuando hasta un año más tarde todavía se insistía en la necesidad de exigir a los propietarios expropiados que firmaran la cesión de terrenos. En aquella época se llegaba a cambiar hasta dos veces en un año al Alcalde, lo que provocaba que la toma de decisiones, ya que los alcaldes se tomaban la dirección con la que soplaba el viento.
En 1886, pese a que estaba proyectada como una de las futuras calles principales de la ciudad, con prioridad en su urbanización tenía que sufrir el continuo tránsito de una parte del ganado que llegaba a la ciudad, que tenía que atravesar la ciudad, hasta llegar al antiguo matadero situado detrás del parque de la Ciudadela, no fue hasta 1891, que se construyó el antiguo matadero de las calles Aragón, Tarragona, Diputación y Vilamari, que estuvo en funcionamiento hasta 1979, con la construcción de Mercabarna.
En 1886, el ayuntamiento decide construir una fuente en el espacio del cruce con la Rambla de Cataluña, la cual fue inaugurada 17 de noviembre del mismo año.
En 1888, se decide construir un monumento dedicado a  la figura de Güell i Ferrer, (fundador del Vapor Vell antigua fábrica textil, La Maquinista Terrestre y Marítima, en 1849,  fundó el Instituto Industrial de Cataluña), en el cruce con Rambla de Cataluña en el espacio central resultante del paseo central de Rambla Cataluña y de los Jardines de la Reina en la calle Cortes, inaugurado el 31 de mayo de 1888. El monumento fue destruido en 1936, a raíz de las revueltas ciudadanas realizadas por grupos anarquistas que tuvieron lugar tras el levantamiento de los militares franquistas. Finalizada la guerra se decide reconstruirlo nuevamente (el incremento del parque automovilístico  aconseja construirlo en los Jardines de la Reina Victoria entre Rambla de Cataluña y Paseo de Gracia obra del arquitecto Joaquim Vilaseca y el escultor Federico Mares), eliminar la pequeña plaza y en su lugar, situar la Fuente de los niños cabalgando peces “la Font dels nens cavalcant peixos”, obra de Frederic Marès situada anteriormente en la Plaza de Cataluña, la cual permitía los giros de los coches, para el cambio de dirección.
En abril de 1895, se empieza a discutir la prolongación desde la calle de la Industria a la Riera de Magoria. El 6 de octubre de 1908, se inaugura las obras de urbanización de la Plaza de España.
Estación de la Magoria, recibió el nombre de la antigua riera que bajaba desde la sierra de Collserola que desembocaba en la antigua riera de Cagadell.  Con el derribo de la muralla y la necesidad de sanear la zona de las futuras Ramblas, la riera fue desviada hacia la zona de las huertas de San Beltrán. Fue concebida para dar servicio a las fábricas que por aquel entonces se habían ido instalando en los terrenos de las antiguas villas de Sants y Hostafrancs y serviría de puerta de entrada de las mercancías que llegaban a Barcelona, fueron muchos de estos industriales los que financiaron una parte del coste de la llegada del tren junto a sus fábricas y poder comunicar más fácilmente, sus centros productivos. La estación también fue utilizada para facilitar la explotación de las canteras de Montjuïc.
La estación inaugurada en 1912, fue obra de Josep Domènech Estapà, que utilizó para su construcción unos ladrillos fabricados con vitrales, cerámica vidriada que hizo que muchos la identificaran con el estilo modernista, cosa completamente errónea ya que Domènech Estapà, fue un detractor público de ese estilo arquitectónico, prueba de ello sus obras de referencia: La prisión Modelo, el Palacio de Justicia, el Palacio Montaner (actual Delegación del Gobierno), el Hospital Clínico, o el Observatorio Fabra.
En 1926, con la inauguración de la estación subterránea de la plaza de España, la Estación de Magoria quedó inutilizada para el servicio de pasajeros, cerró sus puertas definitivamente en 1974. En 2006 después de unos años cerrada se convirtió en un centro cívico de la Generalitat, con equipamientos y centro cultural.
En 1913, el ayuntamiento manda construir al escultor Venancio Vallmitjana, una fuente para ubicarla en la intercesión con la calle Lauria. Este aprovechó una estatua de la diosa Diana que había presentado en la IV Exposición de Bellas Artes de Barcelona de 1898. La estatua que inicialmente estaba desnuda, fue modificada por el escultor tras la petición del consistorio presidido por el alcalde Joaquim Sagnier i Villavecchia, para que cubriese el cuerpo de Diana. Fue inaugurada el 12 de diciembre de 1919.
El 21 de junio de 1928, con motivo de la Exposición Universal de 1929, se intentó dar un gran empujón a la urbanización de la calle Cortes, realizando una reunión extraordinaria en la Cámara de la Propiedad. En ella se llega a la conclusión en realizar un proyecto espectacular para la nueva Barcelona. Hacer navegable el dio Llobregat, hasta su desembocadura en el mar, cosa que no llegaría a realizarse. Un año más tarde en 1930, El vocal propietario de la comisión municipal de Ensanche, don Tomás Burrull, presentó una moción para conseguir un proyecto de apertura de la calle hasta el rio Besos.
Por parte de las autoridades municipales siempre se consideró que la calle Cortes, era una de las vías de Barcelona que estaba predestinada junto con la Diagonal, a ser de las más importantes tanto de entrada como de salida de la ciudad. En 1894, se aprobó por parte del ayuntamiento la apertura de la Gran Vía hasta la calle San Juan de Malta, pero no fue hasta 1966 que se tomó la firme decisión de realizar la apertura total con la reconstrucción de la plaza de las Glorias que serviría de punto de unión de las avenidas Meridiana, Diagonal y Gran Vía de las Cortes Catalanas, con las futuras autopistas hacía Francia y la Costa Brava.
Como podrá comprobarse en las sesiones del ayuntamiento, se presentaban continuas propuestas de proyectos, que no llegaban a ejecutarse, (por los continuos cambios en la gobernabilidad del ayuntamiento), con la única excepción de la apertura hasta el rio Besos, (actual autopista C-32). Con la inauguración el 1 de julio de 1969, de la autopista Barcelona Mataró, (conocida también como A-19, primera autopista de peaje que se construyó en la Península), que unía la  Gran Vía, con la costa del Maresme. Y la autopista Barcelona Molins de Rey, anticipo de las A2 y AP2, daba comienzo el despliegue de comunicaciones por carretera en España
La década de los años treinta fue una de las más tempestuosas no solo de España sino también de la ciudad, las continuas huelgas en distintos sectores tenían la ciudad en una agitación constante. 1931, no obstante fue uno de los más caóticos, el cierre de “La Seda de Barcelona”, como consecuencia del abandono del trabajo el día 18 de julio.
En la madrugada del  22 de julio de 1931, en el número 16 del Paseo de Gracia esquina con la calle Cortes, delante de la casa Losada hizo  explosión una bomba dentro de un pozo de registro en el subsuelo, sobre la acera enfrente de la entrada al inmueble y destruyó un pozo de registro (central de conexiones telefónicas), que dejó incomunicada la ciudad con una gran parte del territorio español.
Durante la Guerra Civil, en marzo de 1938, Mussolini, autorizo una serie de bombardeos sobre la ciudad, que causaron una gran cantidad de muertos y heridos, así como la destrucción de múltiples edificios. En uno de los ataques efectuados en la calle Cortes, las bombas cayeron  sobre un tranvía que circulaba  entre la calle Balmes y Rambla de Cataluña, ocasionando una cantidad enorme de muertos y heridos, también se destruyeron los edificios del lado montaña desde Balmes al teatro Coliseum. El diario La Vanguardia calificaba el 18 de marzo de 1938: la estrategia seguida en el bombardeo de Barcelona como "la fórmula guerrera más canallesca y miserable que haya cabido en cabeza humana".
En su recorrido desde su principio, la calle tuvo en su recorrido las siguientes plazas:
Plaza España, urbanizada en 1908 y re-urbanizada en 1929, con motivo de la Exposición Universal
Plaza de la Universidad, aunque se empezó a urbanizar con la edificación de la Universidad en 1874, la primera transformación se realizo entre 1923 y 1926, con la construcción de la línea del Metro  Transversal (Hoy línea 1 Roja) y la correspondiente estación.
Plaza Tetuán, entre 1930 y 1932, paso a denominarse Hermenegildo Giner de los Ríos, militante del Partido Republicano Radical. Elegido concejal del Ayuntamiento de Barcelona en 1903, finalizada la guerra civil en 1939, volvió a su antiguo nombre de Plaza de Tetuán. Durante la guerra civil en su subsuelo existió el refugio nº 41
La Plaza de las Glorias, aunque siempre tuvo un mismo nombre, sus nominaciones fueron diferente: 19 de diciembre de 1863, Glorias Catalanas. 30 de julio de 1929, Glorias. 4 de febrero de 1931 Glorias Catalanas. 7 de marzo de 1939, Glorias.
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