Convento e Iglesia de San Cayetano revisada el 17 de julio del 2019 - La Barcelona de antes

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Convento e Iglesia de San Cayetano revisada el 17 de julio del 2019

Edi. Religiosos
La orden teatina, fundo su primer convento en Barcelona el 21 de febrero de 1631, por el italiano Plácido Mirto Frangipani, que la introdujo en España, delante del antiguo Seminario Tridentino, en la calle de Montalegre, auspiciada Matías Vilar, conceller electo quien al morir dejó sus bienes a la congregación.
En 1653 los frailes se mudaron a un edificio frente a la casa del Marqués de Aytona, en la plaza Cucurulla, esquina con la calle Boters, residencia que utilizaron hasta que finalizar la construcción del convento de la plaza de Santa Ana (hoy avenida del Portal del Àngel), al que se  trasladaron en 1666
El desaparecido convento e Iglesia de la Expectación de Nuestra Señora y San Matías, este último nombre en recuerdo de su primer benefactor, fue dedicado posteriormente a la invocación de San Cayetano. El conjunto estaba situado entre la desaparecida calle Gobernador y la calle Capellanes, la puerta de la iglesia, tenía su entrada delante de la calle Canuda. Hoy estaría ubicado en la plaza de Carles Pi i Sunyer y el edificio municipal que acogió el Instituto Municipal de Estadística.
El convento fue construido para poderlos trasladar de su domicilio provisional, siendo inaugurado en 1666, una vez los teatinos residieron en el convento iniciaron la construcción de la iglesia, cuya puerta principal, estaba frente a la calle Canuda, fue bendecida el 23 de febrero de 1670 con el nombre de la Expectación de Nuestra Señora y San Matías, en memoria del magistrado municipal Matías Vilar, que fue su benefactor.
La fachada de la iglesia estaba presidida por una estatua de San Cayetano, de 2,12 metros de alto, colocada en una hornacina, abierta sobre la puerta principal, obra del escultor Miquel Sala de Cardona, a ambos lados de la hornacina su habían construido dos ventanas circulares que iluminaban el interior de la iglesia. Un frontón triangular remataba la fachada de la iglesia.
La fachada lateral mucho más austera había sido la primitiva entrada del convento, y daba a la antigua calle  del Gobernador (actual  Duran y Bas), por ella se accedía directamente al crucero de la iglesia. La iglesia estaba coronada por una base cuadrada rodeada de almenas y una cúpula semiesférica sobre que formaban el cimborrio, que permitía iluminar y ventilar el interior de la iglesia.
El interior de estilo renacentista estaba formado por una sola nave de 26,60  metros de largo y 8,15 de ancho. El ábside lo formaban tres pequeñas capillas, en la intersección de la nave central y el crucero, había construida una gran cúpula semiesférica, con una linterna circular. El presbiterio y varias capillas que estaban cubiertos por lunetos (bóveda pequeña, en una bóveda o cúpula que suele servir para iluminación).
El interior de la cúpula, estaba decorado con frescos  del pintor y grabador Manuel Tramulles, con un retablo en el que participó el artista de Vic Pedro Costa, que ocultaba el muro del ábside.
Las diferentes capillas estaban dedicadas que rodeaban el interior de la iglesia se repartían de la siguiente manera: la que estaba situada al lado del Evangelio, contigua al crucero, estaba dedicada a San Cayetano, la capilla del Salvador que servía para la comunión de los fieles. La capilla dedicada a San Julián, patrón de los tenderos de telas, que se cuidaban de su culto. La capilla dedicada a la Virgen del Rosario, otra a la Virgen del Pilar, otra al Santo Sepulcro y por último al Sagrado Corazón de Jesús. La de San Andrés Avelino, que era cuidada por la congregación del Santo, en la que se realizaban los actos dedicados al santo y por último  la del montepío de San Joaquín y Santa Ana. El coro que se hallaba sobre la puerta principal, se llegaba  por el triforium (pasillo lateral) que salía del crucero como un balcón que cruzaba sobre del altar de San Andrés Avelino.
El 7 de abril de 1748, la orden que quería ampliar el convento revisó un proyecto de ampliación del convento, en el que se pretendía adquirir las casas de la calle Capellanes  hasta la calle del Gobernador y la casa Freixes de la esquina de la plaza de Santa Ana, pretendían rectificar la línea de las dos calles y abrir otra calle por el extremo oriental del edificio, para realizar un claustro detrás del templo y reorganizar el convento alrededor del mismo. En 1816 se habilito en la parte del convento una escuela para sordomudos que permaneció activa hasta el 1823
En 1836,  el decreto del gobierno de cerrar las iglesias al culto y la exclaustración de las órdenes religiosas, el edificio fue confiscado, se convirtió la iglesia en un edificio normal, se eliminó la hornacina de la fachada con la estatua de San Cayetano, se dividió el templo en dos pisos, se abrió un balcón en el lugar que ocupaba la hornacina y se eliminó el santo.  
Para eliminar del interior su pasado religioso, las paredes fueron blanqueadas con cal, eliminando así los frescos de la cúpula y las paredes, los dos edificios fueron dedicados a albergar a diversas instituciones. El convento quedo convertido en los juzgados municipales, y el templo la parte baja fue utilizada como cuartelillo de bomberos y el piso como escuelas municipales.
En 1837, el gobierno viendo la saturación que sufría la Universidad de Cervera, decidió utilizar el antiguo convento, como un anexo de la Universidad, en el que se impartían algunas materias secundarias para aliviarla. Posteriormente en 1843, hubo nuevo cambio de criterio pasando a convertirse en escuela de sordomudos a la que incorporaron la escuela de ciegos que había sido fundada en 1820.
Durante la guerra civil, el convento y la antigua iglesia fueron bombardeados, dejándolos en pésimas condiciones, que provocaron que en la primera mitad de la década de 1940, empezara su derribo, en su lugar se construyó  el Instituto Municipal de Estadística, un edificio de estilo neoclásico que seguía los gustos arquitectónicos de los primeros años del franquismo, fue inaugurado el 26 de enero de 1955, coincidiendo con el decimosexto aniversario de la liberación de Barcelona.
Posteriormente el terreno que había delante del edificio fue readaptado y convertido en la Plaza de Carles Pi i Sunyer (en honor del primer alcalde elegido por sufragio universal en 1934), fue inaugurada el 21 de julio de 1989.
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