Antigua Iglesia y Convento del Carmen Revisada el 30 de mayo del 2019 - La Barcelona de antes

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Antigua Iglesia y Convento del Carmen Revisada el 30 de mayo del 2019

Edi. Religiosos
El antiguo Convento e Iglesia del Carmen fue fundado en 1292, estaba construido en unos descampados que había a las afueras de la segunda muralla, en los terrenos que hoy los edificios construidos en la calle del Carmen 40.
La construcción de la tercera muralla (del Raval en el siglo XV), provoco el desvió de la riera D’en Malla, y en los terrenos cercanos a la actual Rambla, se empezaron a construir conventos de diferentes congregaciones, al amparo de los continuos ataques que recibían fuera de la ciudad, en la que era del todo imposible encontrar terrenos para su ubicación.
La construcción del convento en principio no fue muy bien vista por el Párroco de la Iglesia de Santa María del Pi, ya que el nuevo convento se encontraba dentro de su  demarcación y el futuro convento carmelita podía interferir en el desvió de los feligreses de la parroquia y dejaría de recibir parte de los donativos que recibía de ellos. Lo que represento un duro enfrentamiento entre el prior de los carmelitas, con el obispo de Barcelona y el párroco de Santa María del Pi, con continuas amenazas de excomunión y con incursiones realizadas con hombres armados, que tuvieron continuidad hasta bien entrado el siglo XI
Una vez construido el convento, en 1294, empezó a construirse la Iglesia, era un edificio de nave única con ábside poligonal y capillas laterales entre los contrafuertes. Los gremios costeaban el mantenimiento de  algunas de estas capillas, donde disponían de mobiliario y retablos al mismo tiempo que contribuían a la construcción del templo. La entrada se hacía por una puerta lateral, que daba a la calle del Carmen. Al principio del siglo XIV,  se construyó en la zona norte un claustro, al final del siglo XIV y principios del siglo XV, se construyó un segundo claustro al norte del primero y, en los siglos XVI y XVII, se reedificó el primer claustro.
La congregación (pese a los impedimentos sufridos por parte de las autoridades eclesiásticas), empezó a tener una importancia dentro de la ciudad entre feligreses y autoridades, lo que conllevo que en 1323, se alojara en sus aposentos el rey Jaime II de Aragón, en una visita que realizó a nuestra ciudad.
Pronto los carmelitas, empezaron a tener una relevancia no solo entre los ciudadanos, sino también entre las autoridades,  que les autorizaron a convertir parte del convento en 1333,  en un colegio donde se daba enseñanza superior a miembros de la orden.
Entre los siglos XVI y XVII, se reconstruye el claustro y se funda el colegio de Santo Àngel, en la Rambla. Con motivo de la guerra de Sucesión, el convento entra en una etapa de decadencia que culmina en 1714. Posteriormente la vida en el convento se fue normalizando hasta el siglo XIX. Durante  la Guerra de la Independencia,  el convento fue saqueado por las tropas francesas. 1835, fue un año de grandes disturbios, en el que el convento fue asaltado, muchos religiosos fueron asesinados, y la iglesia totalmente quemada, lo que provocó que la comunidad se dispersara.
En 1838 los edificios que ocupaba el convento fueron desamortizados, pasando a manos del ayuntamiento, el cual los restauro, después del mal estado de conservación tras los disturbios de 1835, para  utilizarlos provisionalmente, (como la Universidad de Barcelona, que desde 1715,  había estado instalada en la Ciudad de Cervera por orden de Felipe V, como única Universidad de Catalunya, como castigo a la ciudad de Barcelona, por los incidentes de 1714), hasta su trasladó a al edificio que se estaba construyendo en el ensanche (actual “Edificio Histórico”), cuyas obras empezaron en  1863 y terminaron, en 1882.
Finalmente el conjunto se derribó en 1874 y el solar fue re urbanizado. Las piedras fueron vendidas para hacer fundamentos. La Condesa de Moragas compra las piedras con la intención de iniciar la construcción de una iglesia en la masía (de su propiedad) de Cal Tondo, en San Adrián del Besos. Una vez montada los terrenos fueron adquiridos por Antoni Rocamora, quedando  la portada de estilo Gótico, en medio de los campos de cultivo abandonada, durante unos 115 años, La construcción de la autopista A 19, Barcelona-Mataró le da notoriedad y se encuadra dentro del paisaje de la salida de Barcelona.
Gaietà Barraquer i Roviralta en “Las casas de religiosos en Cataluña durante el primer tercio del siglo XIXy a la web “monestirs.cat “, por su colaboración en fotografías y dibujos.

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