Hotel Colon Revisado el 26 de julio del 2018 - La Barcelona de antes

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Hotel Colon Revisado el 26 de julio del 2018

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Derribado el Café Colón Arturo Vilaseca, se pone en contacto con Andreu Audet i Puig, arquitecto que entre otros edificios construyó: el Casino de La Rabassada, La sala Edén Concert y el Teatro Apolo entre otros, para que le construyera el nuevo hotel que se edificaría en el solar en que había estado el Café Colón.
El proyecto se realizó en estilo modernista, constaba de planta baja y dos pisos. La fachada conservaba los grandes ventanales de la planta baja del antiguo café en el que destacaba una cúpula que presidía la esquina con Paseo de Gracia. Para su construcción  ni Vilaseca ni Audet, no escatimaron ni profesionales ni materiales entre otro podemos reseñar: constructor, F. Riera; pintores decoradores, Vilaró e hijo, las vidrieras corrieron a cargo de Rigal y Compañía; la carpintería corrió a cargo de Larcegai, los  cerrajeros, a cargo de la empresa A. Montserrat e Hijo de Escorza; los muebles fueron construidos Montells, las  cortinas y persianas, fueron realizadas por Martínez Valles, la parte de tapicería y sedería por Malvehy y Galiano y asa podríamos continuar con los mejores especialistas de yesería,  parqué, metalistería, papel pintado, equipos de telefonía, electricidad, ropa de mesa  y servicio de habitaciones, calderas porcelanas y cristalería.  Un verdadero equipo que dejo el hotel para ser inaugurado oficialmente el día 21 de octubre de 1902, un día antes de abrir sus puertas al público, según contaba la Vanguardia del día siguiente en su página número 2.
En un anuncio del día 21, presentaban al hotel como una auténtica maravilla;
Miércoles 22 a las diez de la mañana
Confortables y elegantes habitaciones y salones para personajes, familias y turistas,  con cuartos de baño inherentes y lavabos con agua corriente a distintas temperaturas. Luz eléctrica en todo el hotel. Ascensor silencioso, Teléfono en todas las habitaciones. Salones de lectura con piano y armónium. Peluquería e intérpretes para todos los idiomas, servicio de correos y telégrafos, Cocina cosmopolita, revistas y periódicos de Europa y América. Con servicio de ómnibus a las estaciones y muelles. Góndola automóvil a la llegada de todos los vapores y para recreo de los, señores pasajeros. Coches de gran lujo con parada fija frente al hotel para uso exclusivo de los señores clientes.
Disponía de sesenta habitaciones y tenía un servicio propio de aparcamiento de carruajes. Bien pronto consiguió un prestigio tanto o más grande que tuvo el antiguo Café, lo que aconsejo en el 2016, de buscar nuevas soluciones ya que el hotel se había quedado pequeño. Aprovechando ampliación para la renovación de todos sus servicios.
Se continuaron  aprovechando los grandes ventanales de la planta baja y se aumentó la capacidad de habitaciones y servicios y se aumentó la altura anterior de 2 a 7 plantas. La remodelación se hizo en dos fases con el objetivo de mantener la actividad del hotel. Su fachada exterior, paso del modernismo  a un estilo mucho más sobrio como era el novecentismo.
La terraza del Hotel Colón se hizo popular en un tiempo corto, por la cantidad de tertulias que se celebraban en ellas y también de los tertulianos que acudían.  (entre ellos) desde su llegada a Barcelona Federico García Lorca era un habitual a ellas, según fuentes de aquellos tiempos otro de los habituales era Rómulo Bosch y Alsina, hombre de negocios, político, presidente de la Junta de Obras del puerto de Barcelona y promotor del Muelle Bosch Alsina, hoy Moll de la Fusta, “Muelle de la Madera” , que fue uno de los fundadores del parque de atracciones del Tibidabo y alcalde de Barcelona entre los meses de Julio a Diciembre de 1905, murió asesinado por un tiro que según algunos cronistas fue efectuada en aquella terraza. Fue bisabuelo materno de Mercedes y Lorenzo Milà.
En la terraza del edificio, unas enormes letras reproducían el nombre del hotel. En la esquina del edificio con el Paseo de Gracia, una Cúpula adornaba la finalización de la construcción. El 14 de noviembre de 1924, tuvo lugar en ella, la inauguración de la primera emisora de radio de España EAJ1 Radio Barcelona.
La sublevación del 18 de julio de 1936, fue una fecha que marcaría la historia del hotel. Al día siguiente fue uno de los puntos en que se refugiaron los militares golpistas para desde allí poder defender el golpe, cosa que no lograron por la intervención de las fuerzas republicanas que tras una actuación rápida , recuperaron el hotel y parte de la ciudad, arrestando a todos los militares que allí se encontraban. Posteriormente el edificio fue confiscado para la causa republicana convirtiéndose, en la sede de las Juventudes Socialistas Unificadas, del PSUC y de la UGT. Durante todo el periodo de la guerra civil, en la fachada lucían grandes retratos de Lenin, Trotsky así como anuncios con eslóganes contra el golpe de estado. El interior se convirtió en el cuartel General de operaciones.
La finalización de la guerra, supuso el principio del fin del hotel, que había quedado destrozado con la utilización del edificio por parte de las fuerzas del PSUC y UGT, lo que supuso el intentar hacer remodelación para ponerlo otra vez en activo, cosa que no fue posible a pesar de los intentos en reflotarlo. En 1941 el arquitecto Eusebi Bona presentó dos  proyectos para intentar mantener el edificio nuevamente como hotel, con un edificio mucho más sobrio con una forma redondeada en la esquina del edificio rematada con una cúpula semi esférica en la terraza y otro con el mismo edificio eliminando la cúpula del terrado.
La suerte estaba ya echada el régimen franquista quería borrar cualquier vestigio de uno de los edificios que durante la guerra había sido un poco la propaganda de una oposición al golpe de estado  por lo que ye decidió que fuera derribado.
Se pensó en construir un edificio que no tuviera que ver con el ramo de la hostelería pero que a su vez pudiera dar una nueva imagen  a la plaza. El Banco Hispano Americano que desde 1914, tenía su sede central en la calle Fontanella, 6-8, que encontró la oportunidad para levantar un nuevo edificio que ampliara la imagen de la institución en un punto importante de la ciudad. El hotel fue derribado en 1943, seguidamente empezó la construcción del nuevo edificio obra de Eusebi Nona i Puig, arquitecto muy reputado que había realizado: la remodelación del Palacio Real de Pedralbes, el edificio de La Unión y el Fénix Español, en el paseo de Gracia. Diseño un edificio monumentalista con una torre central y esculturas de Federic Marès.
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