Casino de la Rabasada - Casino de la Rabassada - La Barcelona de antes

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Casino de la Rabasada - Casino de la Rabassada

Parques
El Casino de la Rabasada actualmente en ruinas, fue un hotel y casino situado en la carretera de la Rabasada que aunque esta en el término de San Cugat del Vallés, para todos estaba considerado el Casino de Barcelona, estaba en la carretera que salía de la calle República Argentina hacia San Cugat antes del desvió que lleva al Tibidabo.
Si bien en su tiempo fue uno de los edificios más emblemáticos de la Barcelona burguesa de principios del siglo XX, hoy es un lugar lleno de ruinas y de misterio, que no indica el glamour que en su día se vivía en su suelo.
Con la ejecución de las obras del Tibidabo, la clase burguesa, necesitaba nuevos horizontes de diversión, la carretera de la Rabasada era un lugar cercano a la ciudad y que permitía ir al Tibidabo y a los pueblos cercanos y tenía la ventaja que al estar a las afueras era un sitio prohibitivo para la clase obrera, por eso se aprovecharon unos terrenos para en 1899 construir el Gran Hotel Casino de la Rabasada “Gran Hotel Casino de la Arrabassada”. Junto al Casino el arquitecto Andreu Audet i Puig, proyecto una zona de atracciones con una “montaña rusa”, algo que entonces era lo más moderno en relación a atracciones.
La obra tuvo coste fuera de lo normal para aquellos tiempos se calcula que que supero los dos millones y medio de pesetas, si hacemos comparativas con ahora el valor seria impresionante, como es natural una obra de esa envergadura necesito de un tiempo acorde y no fue hasta el año 1911 que se pudo hacer la inauguración ala que asistieron unas 300 personas.
El casino fue el símbolo del lujo de una ciudad en plena expansión económica, al que no le faltaba de nada, hotel con habitaciones de lujo, restaurante con amplios comedores, salones recreativos, oratorio público y un parque de atracciones.
Los precios debían de ser normales para la época aunque ahora nos parezcan raros. El Hospedaje costaba desde 8 pesetas sin desayuno y el Restaurante podía ser a la carta y Cubierto, este costaba desde 5 pesetas.
En el Casino, los prohombres de la ciudad querían demostrarse el potencial económico que poseían , apostaban grandes fortunas con la ilusión de ganar, pero no todos poseían la suerte que buscaban, en la ruleta, se perdieron grandes fortunas, un año después de su inauguración el gobernador civil prohibio el juego en el recinto, dejando solamente abierto la parte de ocio, esto motivo un declive en el negocio y la quiebra de la sociedad se hizo realidad. 
Los jugadores llegaban en funicular o con los automóviles de la misma sociedad del hotel que salían del centro de Barcelona. En julio de 1911 se inauguró una línea de tranvía, para crear una vía de comunicación fácil entre la ciudad y el casino. La línea estuvo en servicio hasta finales del año 1938 y fue utilizada por los barceloneses que huían de los bombardeos y por el personal del cuartel en que se había reconvertido el casino. 
Lo que paso después es difícil explicar, ya que mientras unos comentan que el casino volvió a abrirse para la “Exposición Universal” y que después fue cerrado por el General Primo de Rivera, en una ocasión lei una reclamación por parte de un familiar de los últimos propietarios, que desmentía tal información y exigía una rectificación. Yo al final pongo una copia de dicha reclamación.
SEGÚN UNAS INFORMACIONES 
Con motivo de la Exposición Internacional de 1929, el casino volvió a abrir lo que rehabilito el negocio, pero eso solo duro el tiempo de la exposición, al poco tiempo el general Primo de Rivera decretó la prohibición del juego nuevamente. Las instalaciones del hotel, restaurantes y atracciones siguieron funcionando pero poco a poco las grandes fortunas dejaron de asistir a los eventos buscando nuevas sensaciones hasta que en 1930 se tomo la decisión de cerrar el complejo, el último en cerrar las puertas fue el Restaurante. 
Como es lógica la desidia entro en funcionamiento, el complejo se fue deteriorando, durante la guerra civil se utilizaron los túneles de las atracciones, como refugios contra los bombardeos. En 1940, se tomó la decisión de derribarlo, en el lugar solo quedan algunos restos que recuerdan el esplendor de otros tiempos. 
SEGÚN UN FAMILIAR
He leído en «La Vanguardia», en una página en color del domingo 17 cte., un artículo que me ha divertido mucho sobre el casino de la Rabassada, que desde el año 1912 ó 1913 fue propiedad de mi familia que la compró a una sociedad anónima que se fue al cielo…
No discuto lo referente al año 1911. Aún no había nacido cuando inauguraron el Casino, pero en el año 1912 o 1913 estaba ya en La Rabassada donde vivía. Por consiguiente hubiese sido un poco difícil que no me hubiese enterado de la existencia del juego, aunque por referencias familiares. El señor J. Leonard se ha armado un lío con lo que fue y lo que no fue. No hubo nunca en la Rabassada pisos amueblados. Hubo, como era costumbre en los restaurantes de la época, salones, comedores, reservados en total 6 y en la foto se ven las ventanas moriscas de dos de ellos. Hubo además de nuestra vivienda particular, habitaciones, ya que en el año 16 ó 18 en La Rabassada se alquiló parte de ella para hotel-restaurante y así se quedó y fue siempre hasta que mi familia lo guardó entero como finca de recreo en por allí el año 1930. Por consiguiente el juego duró un par de años del 1911 al 13 máximo y si las voces de los croupiers aún resuenan en los bosques es que, evidentemente, hay mucho eco por allí… Recuerdo haber oído comentar que Canalejas que tenía que dar la autorización para reanudar el juego (después de la adquisición por mi abuelo del Casino), fue el día antes asesinado en Madrid y nunca más hubo juego en La Rabassada. Esto debía ser en el año 1912 o 13. En cuanto a la noticia de que el general Primo de Rivera ordenó el cierre del Casino, me hace mucha gracia. El general Primo de Rivera, que era un buen amigo, estaba en La Rabassada el día antes de la proclamación de la Dictadura, y recuerdo que me recomendaron no comentar su presencia.
Si un extenso sudario verde cubre los escasos restos del difunto Casino, es porque en 1936 se apoderaron de él e instalaron en nuestra vivienda y en la parte inhabitada del antiguo Casino un cuartel de Carabineros. Lo dejaron tan destruido, tan maltrecho, que en 1940, para evitar accidentes, se tuvo que acabar de derribarlo.
Esto también forma parte de la historia de La Rabassada.
Aunque con algunas inexactitudes, me ha hecho mucha gracia el artículo. Le ruego lo comunique al autor. La verdad es siempre la verdad.
Esta es la historia de un casino, que sirvió a una clase de personas durante un corto espacio de tiempo, si suben a la Rabassada y se acercan a ver las ruinas, busquen, a lo mejor todavía encuentran fichas.
 
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