Cine Casablanca 1 - 2 – Casablanca Kaplan - La Barcelona de antes

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Cine Casablanca 1 - 2 – Casablanca Kaplan

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Paseo de Gracia, 115, frente a los Jardines de Salvador Espriu, con dos salas, Casablanca 1 y Casablanca 2, fue presentado al mundillo cinematográfico y a la prensa, con el mítico nombre del film dirigido por Michael Curtís, en noviembre de 1980, unos días antes de su estreno oficial. El acontecimiento atrajo a una gran cantidad de cinéfilos que abarrotaron las dos salas. Se programó un refrigerio espectacular con la proyección de unos fragmentos de “Casablanca” y “Johnny Guitar”, con el fin de que los asistentes al acto, pudieran comprobar el funcionamiento de la sala.  
Los cines eran propiedad de la empresa “Els cines del Passeig de Gracia” y habían sido decorados por Gisbert. La sala 1, con una capacidad de 200 espectadores, tanto las butacas como la decoración estaba realizada en tonos marrones y en la sala 2, con una capacidad de 145 espectadores predominaban los tonos amarillos. Completaban a parte de los servicios, un pequeño bar conocido como “Rick 's Café” y un pequeño espacio de intercambio entre los espectadores.
La programación de las dos salas, correría a cargo del Círculo A, especializada en la programación de las salas de Arte y Ensayo, supervisada por el crítico cinematográfico Jaume Figueras. La inauguración tuvo lugar el 13 de diciembre de 1980, con la proyección en versión original (subtitulada): en la sala 1, se proyectó “Ekraserhead”  (Cabeza borradora), de David Lynch y el corto “Asparagus” y en la sala 2  “Johnny Guitar”, de Nicholas Ray y el corto “Recuerdo” de Jean Seberg.
El punto más álgido de la programación en aquella época dirigida por Jaume Figueras, sucedió en las Navidades de 1989, con el estreno de la película “Bagdad Café”, de Percy Adlon, contratada para proyectarse en las fiestas de Navidad (se estrenó el 22 de diciembre)  y se mantuvo en cartel hasta el 31 de julio de 1992. Pese a los inicios halagüeños, el cine resulto tener un defecto difícil de solucionar,  no se había insonorizado bien y durante las proyecciones el espectador escuchaba  los ruidos exteriores de coches y autobuses que bajaban por la Riera de San Miguel.
La competencia de otras salas cercanas y su errática programación y la falta de calidad de algunas proyecciones contribuyeron al descenso de espectadores. Esto fue la consecuencia de que en diciembre de 1991 los cines Casablanca pasaron a ser propiedad del empresario Julián Mateos.
El viernes 28 de julio de 1995, para conmemorar los 100 años del invento del Cine, se estrenó la película “A Matter of Life and Death”  (Una cuestión de Vida o Muerte), en España  "A vida o muerte", una película realizada en 1946, por Michael Powell y su socio Emeric Pressburger, interpretada por David Niven. Estaba rodada en blanco y negro (las escenas del cielo) y en color, el tratamiento fotográfico era una de las virtudes del film.
La película que se estrenaba actualmente, estaba  realizada por Martin Scorsese, admirador incondicional de la obra de Michael Powell, que había adquirido los derechos de la película, para proceder a una restauración de la misma, que sería realizada por Thelma Schoonmaker, viuda de Michael Powell, que trabajaba  como montadora del director norteamericano Martin Scorsese.
En 2005, los cines fueron adquiridos por Salomón Shang, un productor cinematográfico que aprovechó la ocasión para estrenar sus propias películas y su socio Alberto del Val, que añadieron al cine el nombre Casablanca Kaplan, que contrataron como programador al crítico de cine Alejandro G. Calvo, director de la revista “Miradas de cine”.
Salomón Shang, fue un controvertido productor que fue acusado por varios miembros de la Acadèmia del Cinema Català de amañar en su beneficio las votaciones de los premios Gaudí.
La crisis económica que sufrieron los cines pequeños y la aparición de las multisalas en los hipermercados, fue la causa del cierre de cines tan históricos como Rex o Alcázar.
Cerró sus puertas el 5 de abril de 2011, con la proyección de Cisne Negro de Darren Aronofsky y el documental Hammada de Anna Bofarull, acuciado por las deudas e impagos,  Salomón Shang abandono todo aquello que tuviera que ver con la cinematografía y traslado su residencia a la isla de Mallorca, donde fue encontrado muerto el 22 de mayo de 2014.
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