Casa de Xifrè Revisada el 18 de Julio del 2018 - La Barcelona de antes

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Casa de Xifrè Revisada el 18 de Julio del 2018

Edi Particulares III
La casa de Xifrè, es un edificio representativo de la Barcelona del 1800, debe su fama entre otras varias cosas,  a ser el primer edificio español en ser fotografiado. Para ello se tuvo que utilizar una técnica primitiva, que en aquellos tiempos se conocía como daguerrotipo.
Pese a los esfuerzos por parte de los historiadores no se ha llegado nunca a encontrar una copia de dicha (fotografía), en mis primeros años de investigación había circulado por internet una fotografía que algunos desaprensivos, habían hecho circular como autentica, la fotografía pertenecía a la Casa Cuadras, que se encuentra a continuación de la Casa Xifrè más cercana a Vía Layetana. Realmente al observar la fotografía y contemplar la casa se apreciaba la casa  y se veía la muralla a la izquierda, algo del todo imposible ya que tendría que haberse vista a la derecha. A parte los ángulos de la casa Xifrè son de 90º y en la fotografía la casa salía con un pequeño chaflán.
Josep Xifrè i Casas, nacido en Arenys de Mar en 1777, emigro a Cuba donde hizo fortuna como tantos indianos con el comercio de ultramar. Regreso a Barcelona al cabo de los años y deseo so de continuar viendo el mar desde su domicilio, se puso en contacto con los arquitectos, Francesc Vila y Josep Boixareu, en 1836, a los que encargo la construcción de un edificio para él y sus familiares, en un terreno cercano a las murallas, en el mejor sitio de la ciudad en aquel momento.
Josep Xifrè fue el inspirador de los planos de la construcción, la fortuna amasada en Cuba, hizo que antes de decidirse a su construcción, visitase diversas ciudades europeas para observar las diferentes construcciones que se realizaban en ella
De todas las ciudades que visito la que más le gusto fue Paris y entre todas las construcciones que vio, los edificios que más le impresionaron, fueron los que había visto en la Rue de Rivoli entre a plaza de La Concorde  y el Museo del Louvre. Xifrè quedo tan impresionado con aquellos edificios que exigió a sus constructores una edificación idéntica. El edifico causo furor en aquella época, al contemplar aquella mole, con una fachada se podían contemplar una serie de medallones con personajes notables y otros con motivos de tipo mitológico, a los que diversos autores confirieron un sentido de simbología masónica. Algunos de estos relieves hacen referencia a rostros de famosos navegantes: Colón, Elcano, Magallanes, Pizarro, también aparecen relieves con temática marítima y niños que recuerdan los angelitos de cuadros de pintores como Miguel Ángel o Rubens.
El edificio estaba  dotado de  soportales, en el que convivieron diferentes comercios que hicieron con  su belleza un reclamo de fácil identificación, los cuales se anunciaban con el slogan como “Los  Porxos d'en Xifrè” los Porches de Xifrè.  La planta baja fue destinada a comercios. Uno de los primeros en inaugurarse fue un café-restaurante como los parisinos, que asombrara en aquellos tiempos por un gran lujo. El local disponía de siete puertas  por lo que termino llamarlo las 7 puertas, “las 7 Portes”
Junto al restaurante las 7 puertas se instaló una de las primeras horchaterías que se inauguraron en la ciudad, se conoció como Horchatería del Tío Nelo, un valenciano cuyo nombre era Manuel Arnal, que servía sus productos servía vestido de labrador. En invierno vendía turrones y buñuelos y estuvo funcionando hasta después  de la Exposición Universal de 1888.  
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