Casa Planas Revisada el 10 de julio del 2018 - La Barcelona de antes

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Casa Planas Revisada el 10 de julio del 2018

Edi. Particulares II
Estanislao Planàs i Armet, fue un agente de aduanas y accionista ferroviario,  que adquirió un solar en la antigua Calle Cortes (actual Gran Vía)  633. Se puso en contacto a principios del Siglo XX, con Enric Sagnier i Villavecchia, reputado arquitecto en aquellos tiempos, (había proyectado el templo del Sagrado Corazón de Jesús en el Tibidabo, la Aduana del Puerto, el Palacio de Justicia, Edificio de La Caixa de Vía Layetana, etc.), para que le construyera un palacete en el cruce de la calle Roger de Lauria, con Gran Vía, enfrente mismo del solar que unos años más tarde se construiría el Gran Hotel Ritz.
La obra se inauguró en 1901 y constaba de semisótano, entresuelo y principal, el edificio quedaba rematado por una cúpula piramidal central adornado a ambos lados de una cornisa ondulada.
Al fallecer Estanislao Planàs, el edificio paso a ser propiedad en 1907, de su hijo Josep Planàs Admell, el cual decidió dar al edificio una actividad mucho más lucrativa que la de simple casa particular. Contacto nuevamente con Sagnier para que le realizase una restructuración  y convertir el palacete en un edificio de pisos de alquiler. Mando eliminar la cúpula superior que remataba el palacete para que Sagnier le ganara tres alturas, manteniendo en lo posible la cornisa original para no eliminar la armonía del cierre del edificio.
En la década de los 1960, nuevamente se decidió dar más altura al edificio y se pensó en buscar a un arquitecto, que se olvidó de  su profesión en alas de facturar un nuevo proyecto, se encontró con un ayuntamiento especulativo que solo pensaba en autorizar cualquier tipo de proyecto, sin tener en cuente el más mínimo rigor arquitectónico y autorizo a Antón Pineda, le realización de una de las mayores aberraciones en el arte de remontar edificios (pueden ver la secuencia de dicho desastre en las fotografías de la web labarcelonadeantes.com), con un remonte especulativo, ya que suplemento los dos pisos sin eliminar la cornisa anterior  construyendo otra superior que daba a la fachada un aspecto deplorable, si a esto le añadimos que en los dos nuevos pisos no habían puesto balcones, sino simplemente ventanas se veía a simple vista el desastre de la obra.
A finales de 1990,  el edificio fue adquirido por la empresa constructora de “Núñez y Navarro”, (antiguo presidente del Futbol Club Barcelona), que después de desahuciar a los antiguos inquilinos, realizo una rehabilitación integral del edificio, eliminando el entresuelo para poder construir un parking,  regenero totalmente la fachada eliminando la doble cornisa del edificio i colocando balcones en todos los pisos, con lo que dejo el edificio con una construcción de aspecto clásico, lejos del esperpento anterior.
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