Casa Pascual y Pons Revisada el 25 de mayo del 2019 - La Barcelona de antes

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Casa Pascual y Pons Revisada el 25 de mayo del 2019

Edi. Particulares II
El actual Paseo de Gracia, era un era un camino de tierra que comunicaba las murallas de Barcelona por la Puerta del Ángel,  con la antigua villa de Gracia, que empezó a cambiar en 1827 con la realización de un paseo arbolado. En 1841, el ayuntamiento convoco un concurso para promover el desarrollo de la ciudad. En 1852 se colocaron las primeras farolas de gas, pero no fue hasta el 9 de agosto de 1854, que con el derribo de las murallas, el paseo en 1890 cogía un impulso que convirtió el paseo en una de las zonas más destacadas de la ciudad.
El actual edificio Pascual y Pons fue el conjunto de dos casas construidas en el solar que ocupó el antiguo teatro Novedades inaugurado en 1869 como Salón Novedades y derribado  en 1884. Fueron edificados entre 1890 y 1891, por el arquitecto modernista Enric Sagnier i Villavecchia, para las familias de Sebastià Pascual y de Alexandre Pons, aunque para ser más exactos deberíamos decir que los dos edificios pertenecían a una misma familia ya que pese a que los edificios llevaban el nombre de Pascual y Pons, que eran los cabezas de las dos familias, solo servía para diferenciarlos. En uno habitaba la familia de Alexandre M. Pons Serra, en el de Sebastià Pascual, habitaba Isidra Pons mujer de Pascual y hermana de Alexandre.
El edificio ocupa la primera manzana del Paseo de Gracia lado Besos, finaliza en las calles Caspe y Ronda de San Pedro, de forma poligonal consta de planta baja (dedicada a  locales comerciales, planta principal (como era costumbre en aquella época), dedicada a los propietarios (de ahí el termino principal), tres pisos más que los propietarios dedicaban al alquiles y un sesto nivel debajo del cerramiento, que recibía en aquellos tiempos el nombre de “Golfas”, donde se guardaba  y tenían los servicios del edificio.
Sagnier realizo una fachada simétrica con tendencia gótica, que desde el exterior daba la sensación de pertenecer a un solo edificio. La planta baja estaba configurada con diferentes tipos de aperturas para los locales comerciales y una puerta de piedra en estilo neogótico, que daba entrada a las escaleras de los dos pisos principales.
La planta principal es la más emblemática del conjunto, con ventanas de tracería con una altura destacada de inspiración gótica, con  balcones en los que destaca la barandilla de piedra calada.
Los dos pisos superiores  disponen de balcones rectangulares en la fachada del Paseo de Gracia y ajimeces trilobuladas en el tercero con la salvedad de que la penúltima ventana  está convertida en balcón con barandilla de hierro. Ajimez, palabra que proviene del árabe, es una ventana de dos aberturas dividida verticalmente en dos partes iguales separadas por una pequeña columna sobre la que se apoyan los dos arcos de medio punto. La sexta planta corresponde con la zona de cierre con aberturas de escasa altura, en la que se apoya el remate del edificio.
Sagnier utilizó una unión especial entre la parte de la fachada del Paseo de Gracia, con las partes que coincidían con la calle Caspe y Ronda de San Pedro, con dos torres que partían desde la planta baja en forma semicircular en la Ronda y poligonal en la calle Caspe, que acababan en dos pináculos con escamas, siguiendo la forma de las torres. En el centro de la fachada del Paseo de Gracia destaca una puerta en el vestíbulo de la finca, con una escalera noble de mármol y barandilla de piedra con tracería, (que subían al piso principal de las dos familias), en la que destaca el pilar que la sostiene, decorada con la figura de un mono que toca el violonchelo y unas cristaleras emplomadas.
La terminación de los edificios en la Ronda de San Pedro y en la calle Caspe tenían una terminación más baja que el resto de los de los dos edificios,  un suplemento bajo con un solo piso de altura para poder dar luz a las habitaciones de los pisos superiores, en Ronda de San Pedro y la entrada de la cochera que llegaba a un jardín interior en la calle Caspe. Posteriormente  las dos partes  se remontaron. A la altura del resto del edificio.
En 1905, Alexandre Pons propietario del edificio de Paseo de Gracia con la Ronda de San Pedro, decidió dedicar la parte más baja del edificio de la Ronda de San Pedro nº 1, a montar una granja aprovechando el incremento de ciudadanos que acudían a  la zona para ver la nueva urbanización del Paseo de Gracia. El local fue decorado por el arquitecto Alexandre de Riquer. Fue conocida como Vaquería Pons, en la que se vendían: leche, huevos, mantequilla, quesos y productos de agricultura, en 1908, María Bonell, viuda de Alexandre Pons, fundo la empresa Granjas La Catalana.
El éxito de la granja, hizo que la Camisería Comas que tenía su tienda en la antigua calle Fernando VII en el barrio gótico (Actual Fernando), decidió trasladarse en 1912 a la zona, se puso en contacto con Luis Sagnier, que había sido el arquitecto del edificio,  para que proyectase una tienda en la misma esquina, eso suponía el derribo de las ventanas de la torre para poder ubicar la puerta de entrada. La nueva tienda, que consiguió un gran éxito entre los clientes de la clase burguesa de la ciudad, consiguió en el 1913 el primer premio de diseño Luis Sagnier repetía el premio que un año antes había conseguido con la Pastelería Llibre de la Plaza de Cataluña.
La Sastrería y Camisería Comas y Cía., era en aquellos momentos la tienda de más prestigio que había en vestuario masculino en Barcelona, en ella no solo se podían encontrar las más prestigiosas marcas mundiales, sino que se había especializado en el vestuario y los utensilios del tenis, un deporte entonces exclusivista solo al alcance de bolsillos adinerados, Santiago Comas, dictaba desde su tienda la vestimenta de la clase alta de la ciudad. También tenía la exclusiva de  ser el centro de inscripción para los principales campeonatos que se celebraban en las principales plazas europeas.´
En la misma fecha Sebastià Pascual, llega a un acuerdo con Ricardo Palou (Propietario de la Perfumería Lafont ubicada en Fernando VII 61, primera perfumería fundada en la ciudad, inaugurada en 1790), para abrir en el nº 4, con puerta en la zona de la parte poligonal.
El fallecimiento de una parte de la familia, abandona el edificio y el piso principal es alquilado: en 1916 fue  el The Anglo American Bank y posteriormente en 1920 por el Banco Holandés del Mediterráneo. En 1922 La casa Pascual y Pons, es adquirida por la empresa “Sociedad Catalana de Seguros Contra Incendios a Prima Fija”,  que había sido fundada en 1864, por Ferrán de Delás i de Gelpí, hoy Catalana de Occidente.
El cambio en la propiedad del edificio, da paso a rentabilizar la planta baja de los edificios, convirtiéndolos en bajos comerciales. La primera decisión que tomo la empresa  fue la remontada de los dos edificios y alinearlos con el resto. El cerramiento de la parte del edificio de la calle Caspe, elimino la entrada de carruajes hacia el jardín que propicio abrir el primer comercio que se instaló en la calle Caspe nº 2. Fue la cafetería Bracafé, fundada por Germán de Erausquin, el 29 de abril de 1931
El 23 de diciembre  1932, de la mano de Esteve Sala Cañadell, se instaló en el Paseo de Gracia 4, chaflán con la calle Caspe, el restaurante Euzcadi (el cual al finalizar la guerra civil, se vio obligado a cambiar de nombre, con motivo del decreto del gobierno del general Franco de castellanizar los nombres comerciales, convirtiéndose en el Restaurante Navarra), Sala que quería dar al local un ambiente de gastronomía vasca, dio la dirección del restaurante al antiguo director del restaurante la Puñalada Domingo Riereta.
En 1982 la casa Comas cerró sus puertas, la forma de vestir, había cambiado y los trajes a medida iban desapareciendo, las camisas habían dejado de hacerse a medida y el deporte del tenis ya no solo era exclusivo de la élite.  Su lugar fue ocupado por la Caixa Catalunya para hacer un lugar de exposición de pintura.
En 1984 la casa Pascual y Pons sufrió un proceso de rehabilitación por el taller de arquitectura Martorell, Bohigas, Mackay, dado el deterioro sufrido por los años. Se toma la determinación de volver la esquina a su forma original, eliminando el espacio comercial.
En la actualidad Catalana de Occidente ha emprendido un proyecto de reforma que convertirá el edificio, en la sede de oficinas de alto nivel en régimen de alquiler, los bajos y la planta principal se destinara a alguna gran cadena comercial. Este proyecto ha obligado a anular los contratos de alquiler a los siguientes establecimientos: Restaurante Navarra, Cafetería Bracafé, Cafetería de la Radio, Heladería Dino.
El proyecto, el proyecto tiene licencia de obras municipal, aprobada en el 2015, incluye la construcción de cinco plantas subterráneas, cuatro de ellas de aparcamiento, con acceso en rampa desde la calle de Caspe. Yo desde esta misma web criticaba al ayuntamiento del alcalde José María de Porcioles, por el destrozo de edificios modernistas durante la dictadura. Ahora en plena democracia con un ayuntamiento de La alcaldesa Ada Colau de la formación de En Comú Podem, coalición de ideología catalanista, socialista y democrática, situada en la izquierda del espectro político, formada por Barcelona en Comú, En Comú Podem, Iniciativa per Catalunya Verds, Esquerra Unida i Alternativa, Catalunya en Comú y Podemos, deja destrozar interiormente un edificio modernista.
En plan de realización de a remodelación interior del edificio, se divide en dos partes:
PG2 – Restauración y rehabilitación integral del edificio, que consiste en sustituir los muros de carga por pilares y posteriormente, la realización de nuevos forjados.
PG4 – Demolición interior del edificio conservando totalmente su fachada y la excavación del sótano y la realización de una nueva estructura, se realizará un aparcamiento.
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