Casa Lorenzo Fradera revisada el 23 de junio del 2019 - La Barcelona de antes

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Casa Lorenzo Fradera revisada el 23 de junio del 2019

Edi. Particulares II
La Casa Lorenzo Fradera fue construida en el número 307 de la calle Cortes (actual Gran Vía 647), en 1872, por Josep Domínguez i Valls, en la esquina con la calle Bruc, construido en estilo ecléctico su fachada estaba coronada por un vistoso reloj en el centro. El proyecto original tenía bajos, entresuelo, principal y dos alturas.
El 12 de julio de 1886, Antonio Gaudí, presenta un proyecto, para derribar el edificio de la calle Conde del Asalto número 7, para construir  el Palacio Güell, como edificio familiar de  Eusebio Güell, el 17 de julio, el arquitecto municipal  Antonio Rovira Trías, aconsejaba desestimar el proyecto de Gaudí, por no cumplir el Art. 25 de las Ordenanzas Municipales, que exigía tribunas de hierro y cristal en las fachadas en lugar de la que proponía Gaudí, que eran de piedra, además era preciso que a ambos lados de la tribuna se dejase una zona de respeto con los vecinos colindantes.  
Lorenzo Fradera, prohombre barcelonés, con domicilio en aquel entonces calle Conde del Asalto, en el edificio contiguo donde Gaudí debía construir el Palacio, concedió el 15 de septiembre de 1886, permiso por escrito ante el ayuntamiento de Barcelona, para que, pudiera derribar y construir el edificio que estaba adosado a su palacete, para que Gaudí pudiera construir el Palacio Güell.
Puede que Josep Domínguez, construyera uno de los edificios más polifacéticos de la ciudad, ya que Lorenzo Fradera, consiguió que pasaran por su edificio, las principales empresas de aquellos tiempos y un número de hoteles que pasaran a la historia del edificio.
A primeros del siglo XX acogió el Consulado General de Francia, que hasta entonces había estado en la Puerta del Ángel 25. En 1920, se instaló en el primer piso las oficinas centrales de la compañía inglesa de seguros contra incendios Northern. Al mismo tiempo. En ese mismo año abrió sus puertas, L’Hotel de France, primer establecimiento hotelero que abrió en el edificio y que durante bastante tiempo, ofrecía también algunos días en sus instalaciones la consulta del doctor M. Glaser, que se anunciaba en la prensa como:
La nueva pelota anatómica DE COMPRESIÓN SUAVE, de M. Glaser, de París, 63, Boulevard de Sebastopol, es la única que detiene de un modo radical, sin ninguna molestia, las hernias más voluminosas y más rebeldes.
En mayo de 1925, el “Hotel de France”, se convirtió en la Pensión Frascati, que se anunciaba como: Casa de primer orden, especial para familias y extranjeros. Gran confort, agua corriente  luz eléctrica y timbres en todas las habitaciones. Salas de baño, excelente cocina italiana y francesa. Ascensor eléctrico día y noche. Conversación en trances, inglés, alemán e italiano. Calle Cortes (Granvia), 647, entre Hotel Ritz y calle Gerona, que convivio con la empresa de maquinaria eléctrica Brown-Boveri, fundada en Baden Suiza 1891, por Charles Eugene Lancelot Brown y Walter Bover, que estaba ubicada en el entresuelo. En 1932  se convirtió en la Pensión Torres, que se había trasladado desde la Vía Layetana. Durante la Segunda República el edificio acogió el Casal Francesc Macià, lugar habitual de mítines y actividades políticas de Esquerra Republicana de Catalunya. Finalizada la guerra el hotel se convirtió en el Hotel Estoril.
En 1950, el edificio inició una restructuración de sus servicios en los pisos superiores, con 90 plazas, (pasando su propietario a ocupar uno de los pisos del entresuelo, convirtiéndolo en su residencia particular), convirtiéndose en un hotel de primera categoría, pasando a ser el Hotel Residencia Habana. La zona inferior es ocupada por la academia de primaria y secundaria Liceo Manjón, propiedad de  Isabel Benavides 'Echave-Sustaeta, que ocupa una parte del piso principal, hasta 1975, fecha en que se traslada a la calle Manigua 58. La planta baja es ocupada por las empresas: Hijo de Ramón Almirall S.A. e Hijos de Higinio Majem S.L. El propietario del hotel también tenía su residencia privada en la segunda puerta del entresuelo. 1972, marca un hito en la existencia del hotel Habana, su propietario, se hace cargo del resto del edificio, afronta una nueva restructuración en un hotel de 101 plazas, mejorando ostensiblemente los servicios del comedor.
En 1988, el hotel que había entrado a formar parte de la cadena Silken, encarga un proyecto de remodelación integral a Joan Juanpere i Miret, en el que se remonta un piso, (al antiguo edificio), encajándolo con el reloj de la fachada y añadiendo al hotel la finca colindante de la calle Bruc
En 1991, marca el aspecto original del antiguo edificio, convirtiéndolo en el actual  Gran Hotel Havana, que pese a las reformas sufridas durante más de 100 años de existencia, ha sabido conservar el estilo de su primitivo aspecto.
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