Casa Ignacio Sierra Revisado el 24 de agosto de 2018 - La Barcelona de antes

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Casa Ignacio Sierra Revisado el 24 de agosto de 2018

Edi. Particulares I
Una de los edificios desaparecidos con una historia desconocida, incluso para los barceloneses, es el que ocupa la plaza de Cataluña esquina con las Ramblas. En principio cuando la muralla ocupaba ese trozo de la ciudad antigua, el lugar pertenecía al huerto perteneciente a la iglesia de Santa Ana, en los que con el derribo de la muralla destacaba sombríamente las ruinas de la Sala Capitular de la antigua Colegiata.
Posteriormente en ese lugar en 1868, fue construido un barracón en el que se empezaron a representar obras de teatro clásicas conocido como Teatro Talía. Al principio fue una sensación nueva,  pero pronto los empresarios se dieron cuenta que las obras basadas en la mitología griega y los temas bíblicos, les hacían tener cada día menos público, por lo que decidieron cambiar totalmente de género.
De Paris, había llegado una nueva sensación “El Can-Can”, que aunque había nacido en 1840, no fue hasta 1858 que lo popularizo Jacques Offenbach con “Orfeo en los Infiernos” y los empresarios del Talía decidieron apostar por incluir espectáculos con dicho baile de faldas largas pero que las bailarinas aprovechaban para poner sus piernas al aire arremangando sus faldas y enseñando sus muslos.
El revuelo causado por el espectáculo, pronto se hizo famoso en la ciudad, esto ocasiono verdaderas trifulcas entre puritanos y liberales, estos enfrentamientos culminaron  el 4 de julio de 1871, una vez finalizada la función, se suscitó una revuelta entre ambos bando que provoco la muerte de dos militares. Este grave incidente hizo que el teatro tuviera que cerrar en el mes de septiembre de 1872.
En aquel momento apareció Ignacio Sierra, que compro el solar como inversión en 1876, en el que se instalaron en el segundo piso, las oficinas generales de la Sociedad Española de Electricidad. El 2 de junio 1892 (después de una completa restauración se inauguró), el Gran Hotel Restaurante Continental, (primer hotel construido en la plaza Cataluña), propiedad de Francisco Soler. La Vanguardia del día después elogiaba al hotel con estas palabras:
Un hotel digno de Barcelona que pueda competir ventajosamente con los mejores del extranjero. Ascensor, biblioteca y salón de lectura, donde se ven todos los periódicos y revistas españolas y extranjeras, gabinetes para la toilette, para baños y duchas, salón de piano; cuanto pueda apetecer el más exigente en estas materias.
En 1925 fue comprado para realizar en nuevo edificio de la Banca Arnús, que estuvo en activo hasta 1947. En 1948, el edificio fue adquirido por el Banco Central, que se hizo célebre por el atraco perpetrado el día el 23 de mayo de 1981, al que se le atribuyeron connotaciones políticas. Posteriormente fue adquirido por la multinacional de tiendas de moda "Mark & Soencer", “Sfera” y el “Corte Ingles”.
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