Casa Gallart - Palau de Les Heures Revisión 23-06-2018 - La Barcelona de antes

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Casa Gallart - Palau de Les Heures Revisión 23-06-2018

Edi. Particulares I
La finca donde se construyó la casa Gallart, fue adquirida en 1893, por Josep Gallart i Forgas, un gerundense de la zona del Bisbal, a su regreso de Puerto Rico, donde había ido a trabajar muy joven en una explotación propiedad de sus tíos de caña azúcar. Tras el fallecimiento de estos, Gallart, se hizo cargo del negocio hasta 1885, fecha en que decidió vender todos los negocios y regresar con su familia a Barcelona.
Gallart que junto a su esposa Mercedes Folch Parellada  y sus hijos, tenía su residencia particular en el número 10 de la Rambla de Cataluña, busco un lugar para pasar con tranquilidad las temporadas de verano.  Su primer objetivo fue comprar una finca agrícola y residencial en el distrito Horta-Guinardó propiedad de Jaume Martí-Codolar, pero al negarse este a su venta, tomo la decisión de adquirir el 18 de octubre de 1893, otra finca cercana propiedad también de Martí-Codolar, conocida como Can Duran, por un valor de 21.000 duros, (105.000.- pesetas actualmente 631,06 euros).
La construcción, (que recuerda el estilo de los palacios franceses), fue realizada por August Font i Carreras, arquitecto que había realizado el desaparecido “Palacio de Las Bellas Artes” de la Exposición Internacional de 1888 que estaba situado en el actual Paseo de Lluis Companys y Paseo Pujadas y de la plaza de toros “Las Arenas”), que encontró en Adrià Piera, un excelente colaborador en del  diseño de los jardines de la casa.
El exterior del  tenía cuatro torres redondas, rematadas por picos cónicos. Todo el conjunto, quedaba asentado sobre una gran terraza rematada con balaustrada de piedra que gozaba de una perspectiva de los jardines. Piera  había colocado una cantidad de hiedras que dieron un nuevo nombre a la casa, por la que fue conocida entonces y es conocida ahora Palacio de las Hiedras “Palau de Les Heures”.
El interiormente del palacio constaba de semisótano y tres plantas. La fachada de más de 80 m. estaba realizada totalmente en terracota. En la planta baja, el vestíbulo de entrada comunica a la izquierda con un amplio comedor, seguido de una sala de billar, que estaban separadas por una mampara que permitía su eliminación con motivo de grandes solemnidades y aumentar la capacidad de comensales. (Cuando Alexandre Gallart i Folch, jurista y político, diputado a las Cortes Españolas durante la Segunda República y diputado por la Generalitat, regaló la mesa de billar y todos sus utensilios al Casino Regionalista de Horta). A la derecha, estaba situado un Gran Salón de Bailes de unas dimensiones como las de la parte izquierda, decorado en un estilo Luis XV, al final de él una puerta que daba al exterior había construido  un arco adosado que daba paso a la capilla y permitía los días de lluvia, bajar del coche sin mojarse.
La segunda planta había una gran mesa de mármol y el despacho de Josep Gallart, que fue destruido durante la Guerra Civil. La tercera planta estaba ocupada todos los dormitorios de la familia, orientados casi todos a la zona del jardín. También tenía una habitación que había dedicado a guardar todo lo que concerniera a su pasión por la fotografía, que se complementaba con el laboratorio que se había hecho instalado  en una de las torres.
Gallart había dado órdenes a August Font, de que no se escatimara nada, quería que la finca fuera capaz de competir con la  del Marqués de Alfarràs, situada a continuación de la suya, (actual parque del Laberinto de Horta). Las circunstancias hicieron que José Gallart, pudiera disfrutar muy poco de su finca, tan sólo dos veranos ya que murió en 1898, dejando al frente de todo a su hijo José Gallart Folch.
La obra tenía un aspecto afrancesado con cuatro torres redondas, rematadas por picos cónicos, que están asentados en una gran terraza con balaustrada de piedra, del que se puede apreciar la vista de todo el jardín. De la parte central del edificio parten unas escaleras que te acercan al mismo, en el que predominas la hiedras, de aquí perdió su antiguo nombre el cual conserva a día de hoy. Palacio de las Hiedras “Palau de Les Heures”
La familia Gallart, celebraba en el palacete dado su cercanía a la ciudad, cualquier manifestación familiar que requiriese reunión de una cantidad importante de personas, en 1924 se celebró en la Capilla del Palacete  la boda de su hijo 1924 José Gallart Folch con Elísea Rubió Balaguer
Tras la muerte de su padre José Gallart, se dedicó a su a ejercer su profesión. Siguiendo la tradición industrial de su familia, José Gallart Folch se titula en 1920 en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona. Comenzó montando un negocio con Jaime Clavell, compañero de estudios. Maunque muy pronto entro a trabajar en La Hispano-Suiza a propuesta de Damián Mateu. Con la finalidad de formarse para asumir la dirección técnica de la fábrica. En 1921 se trasladó a Guadalajara para desempeñar un puesto de director técnico en La Hispano, una filial de la casa de Barcelona, y al año siguiente entró definitivamente en La Hispano-Suiza. Desde entonces, su vida profesional estuvo siempre ligada a los cargos directivos de la prestigiosa fábrica de automóviles.
Su dedicación a la industria le hizo abandonar la conservación del Palacio de Les Heures, el cual quedó abandonado hasta la Guerra Civil, fue requisado por la Generalitat para convertirlo  en la residencia oficial del presidente Azaña en Barcelona, aunque nunca llegó a ocuparlo.
La virulencia de los bombardeos que sufrió Barcelona durante la guerra civil, aconsejó la utilización del mismo como refugio por parte del Presidente de la Generalitat Lluís Companys y varios de los miembros de su gobierno, ya que se ubicaba lejos de los principales objetivos estratégicos perseguidos por la aviación franquista. Fue durante esta época cuando con el fin de garantizar la seguridad de Companys se construyó un refugio antiaéreo.
Durante el transcurso de la guerra civil Josep Gallart i Folch, dirigió una carta al general Alfredo Kindelán, responsable de la Aviación franquista, en la que le que proponía que bombardease el Palacio ya que no quería que se lo destrozasen. Resguardado en la sierra de Collserola, el conjunto de les Heures resultaba difícil de atacar desde el aire, por ese motivo no fue tenida en cuenta su petición.
En 1939 terminada la guerra civil, el hijo de José Gallart, recuperó la residencia y empezó la  restauración del mismo, para reparar los daños sufridos tanto por el edificio como por los jardines del palacio, aunque nunca más volvió a ser habitado, lo que provoco el comienzo de un período de degradación en el que sufrió numerosos robos y expolios.
En 1958 la Diputación de Barcelona lo adquirió para convertirlo en el campus Mundet, para acoger diferentes dependencias universitarias. En 1972, la Diputación proyecto derribar el Palacio para construir un edificio nuevo y moderno, pero las protestas ciudadanas hicieron retroceder la propuesta. En 1992 la Diputación firmó un contrato con el arquitecto Norman Cinnamond, para restaurarlo y para convertirlo en la sede de los estudios de formación continuada de las Heures. Vinculado actualmente a la Universidad de Barcelona y a la Fundación Bosch i Gimpera
El refugio se encuentra actualmente en un magnífico estado de conservación e incluso funciona perfectamente su instalación eléctrica adaptada a los tiempos modernos. Se accede a través de una puerta metálica que se encuentra en el almacén subterráneo del palacio bajando unas escaleras que llevan a un túnel con una bóveda de hormigón y paredes de ladrillo de unos 40 metros de longitud.
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