Casa Ferrer Vidal Revisada el 19-8-2018 - La Barcelona de antes

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Casa Ferrer Vidal Revisada el 19-8-2018

Edi. Particulares I
Situada en el 114 del Paseo de Gracia, la decapitación de su coronamiento y la proximidad del edificio de la antigua Casa Fuster (actual Hotel Fuster), la hacen pasar desapercibida para los transeúntes que pasan en frente de ella.
fábrica de cemento Portland, cofundador en 1904, de la Caja de Pensiones para la Vejez y Ahorros, actual “La Caixa”. La casa era propiedad de la Luis Ferrer Vidal i Soler, (hijo de una familia de la alta burguesía catalana), empresario que entre otras cosas había sido: diputado, senador, mecenas, cofundador de  
Contrató en 1914 por Eduard Ferrés i Puig, la construcción de un edificio en el Paseo de Gracia, por encima de la Avenida Arguelles (hoy Diagonal), como residencia familiar que fue finalizada en el 1916. Su fachada en aquellos momentos, destacaba por una originalidad que se apartaba de lo realizado hasta la fecha por otros arquitectos modernistas.
La fachada como casi todos los edificios de aquellos tiempos estaba dividida por su anchura en cinco partes. La planta baja tenía cuatro puertas para locales comerciales y la quinta y última de la izquierda era la entrada al  edificio, con una altura importante ya que llegaba hasta el entresuelo del edificio, en su parte alta estaba colocado en piedra el escudo familiar que lo daba un aire de prestigio.
El entresuelo tenía un balcón a la derecha y le seguía un frontal de tres ventanales con puertas de cristal, sin salida al exterior. Le seguía el piso principal, (residencia familiar), en la que destaca una gran tribuna con arco rebajado y vidrieras, que ocupa los tres cuerpos centrales de edificio, a los dos lados  sendos balcones con balaustradas de piedra. Le sigue un piso con cinco balcones y a continuación se construyeron dos pisos en los que la excepción era que los balcones de los extremos se convertían en sendos miradores y los tres centrales tenían un acabado con arco.
El cerramiento del edificio era lo más espectacular manteniendo la forma de los pisos inferiores, tenían unos acabados en piedra trabajada en los dos pisos de los extremos y en el piso central se construyó una cúpula mirador que destacaba sobre los demás edificios de la zona.
Unos años después de la finalización de la guerra la ciudad sufrió la fiebre de la remontada, las nuevas ordenanzas municipales, habían cambiado la altura de las nuevas edificaciones y los propietarios de las antiguos edificios, que en la mayoría de los casos eran los herederos, no tuvieron reparos en remontar los edificios construidos a principios de siglo con tal de lograr unos beneficios atípicos, si a esto se sumamos unos gobiernos municipales nefastos en conservar el erario arquitectónico de la ciudad, colaboraron el los desastres arquitectónicos sufridos.
A la casa Ferrer Vidal, le tocó el turno en 1947, siendo entonces alcalde José María de Albert Despujol, el que permitió descabezar el edificio con el fin de aumentar dos piso su altura. Dentro del desastre que esto produjo en la vistosidad del edificio, la realización de dicho remonte fue uno de los mejores que se hicieron y cuando hoy observas el edificio y desconoces su pasado encuentras el edifico con un aire clásico moderno.
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