Casa Estruch y Museo de la Armeria Revisada el 26-06-2018 - La Barcelona de antes

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Casa Estruch y Museo de la Armeria Revisada el 26-06-2018

Edi. Particulares I
Casa Estruch, propiedad de Josep Estruc i Comella famoso coleccionista de armas, fue  construida en 1887 por Jaume Bernades  i Mir estaba situada en la esquina izquierda de la actual  Plaza Catalunya  donde confluían  la Rambla Cataluña y la que sería la actual Ronda Universidad, hacia solo dos años de la desaparición de la estación de Martorell  inaugurada en 1854, que estuvo en servicio hasta octubre de 1882, fecha en la que dejo de prestar servicio, posteriormente permaneció abandonada hasta 1886, en que fue expropiada por el gobierno y derribada   
Aunque la estación se clausuró en octubre de 1882, quedando abandonada hasta finales del 1884. En 1886 el Estado lo expropió y se empezó a su derribo para poder urbanizar la zona,  fecha que el ayuntamiento autorizo la apertura de la calle de Ronda desde el Paseo de Gracia hasta la Rambla de Catalunya.
Josep Estruch i Comella, empresario y banquero fundador junto con otros financieros del Banco de Barcelona, (miembro de la junta directiva) y famoso coleccionista de armas, mando construir una casa de cuatro plantas como residencia particular y junto a ella en el lado izquierdo construyó otro edificio de 20 metros de ancho por 10 de largo que dedicaría a museo, “Museo Armería Estruch”.
Fue junto a la Casa Gibert y la Casa Estruch, los edificios con más categoría que se construyeron en el descampado de las manzanas 39 y 40 de la futura Plaza de Catalunya, podemos añadir a ellos El Café del Siclo XIX, conocida como “La Pajarera”, el resto de edificaciones por temor a posibles cambios de orientación en la designación el lugar como “Plaza” no dejaron de ser barracones de madera ante el temor de un posible cambio legislativo.  
La concesión para la celebración de la Exposición Internacional de Barcelona de 1888, hizo replantear al gobierno de la nación su negativa a cambiar el proyecto del Plan Cerda, por lo que promulgo una Real Orden en el  Boletín Oficial, de fecha 4 de setiembre de 1886, en el que se procedía a convocar un Concurso de urbanización de la Plaza de Cataluña, conforme a las bases datos en dicho boletín.
Este decreto paralelizo, la fiebre de las fuerzas vivas de la clase alta de la ciudad, en ocupar los terrenos con nuevas mansiones, que corrían el peligro de desaparecer en un tiempo no muy lejano.
Finalmente  en 1901 comenzó el derribo progresivo de todos los edificios construidos en el lugar para poder empezar la primera urbanización de la Plaza.   
En 1902, el arquitecto municipal Pere Falquès i Urpí, ajardino la plaza trazando dos grandes vías de veinte metros que unían la Rambla de Cataluña con el Portal del Ángel, y el Paseo de Gracia con las Ramblas; el resto estaba ocupado por parterres con magnolias, plátanos y flores diversas, el resto era un espacio de tierra perfectamente allanado. Detrás había quedado la lucha de una ciudad, por conseguir una ilusión, la de situar una plaza, donde poder encontrar un poco de aire y sosiego (pensemos en aquellos tiempos), donde otros querían construir edificaciones.
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