Convento e Iglesia de San Francisco de Paula Revisada el 3 de octubre del 2018 - La Barcelona de antes

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Convento e Iglesia de San Francisco de Paula Revisada el 3 de octubre del 2018

Edi. Religiosos
La historia de la iglesia de San Francisco de Paula comienza el 16 de marzo de 1597, con la colocación de la primera piedra, del convento iglesia y huerto. Su ubicación estaba localizada en la calle de su mismo nombre (actual calle Palau de la Música), construida por los frailes de la orden de los Mínimos, fue inaugurada el 27 de julio de 1608, por el Obispo de Barcelona Raphael de Rouirola.
La orden se había establecido en Barcelona el 7 de febrero de 1573 en la capilla de Sant Bertrán, situada cerca del camino que llevaba a la Virgen de Puerto por la parte baja de Montjuïc, cerca de la pedrera que durante mucho tiempo abasteció de piedra a las construcciones de aquella época, entre ellas Santa María del Mar. En un lugar lleno de huertos, que pronto se conoció como las Huertas de Sant Bertrán “les Hortes de Sant Bertran”, donde estuvieron, (exceptuando un corto espacio de tiempo que ejercieron su apostolado en la actual zona de las Ramblas), hasta el 22 de marzo de 1578.
Fecha en que con motivo de los peligros que representaba para la orden el lugar por las continuas escaramuzas por parte de piratas, la ciudad  ofreció a la comunidad un lugar donde instalarse en la  Cruz Rota (la Creu Truncat “la Creu trencada”, después Cruz de San Francisco “Creu de Sant Francesc”, fuera de la muralla en el Portal Nou. En este lugar estuvieron hasta el 1589, fecha en la que se trasladaron,  al lugar donde ahora se levanta el Palau de la Música. Posteriormente el viejo monasterio fue vendido en 1606.
La Iglesia, junto con el convento y la huerta,  lindaba con la calle Alta de San Pedro y la parte posterior de la casa  con el número 14, que llegaba hasta la esquina del callejón de San Francisco o del Huerto de la Faba “Hort de la Fava”, por la parte norte llegaba hasta la muralla que se encontraba en la actual calle Trafalgar y por el oeste con las casas de la calle Junqueras
La Iglesia construida en una única nave, tenía varias capillas laterales dedicadas a varias invocaciones entre los contrafuertes laterales y un claustro construido con tres niveles, dos niveles con galerías y un tercero, cerrado. La comunidad de los frailes mínimos fue suprimida con la desamortización de 1835, frailes fueron expulsados  y la iglesia paso a ser solo parroquia
En 1854, sufrió un terrible incendio, en el que perdió una parte del edificio y el retablo del altar mayor. Se repararon los desperfectos causados por el incendio, pero no fue hasta 1885, que se realizó una restauración completa del edificio y de su decoración. Se aprovecharon las paredes maestras y se construyó un nuevo techo, se realizó una nueva fachada de mampostería sin adornos sencillamente pintada, que de no ser por la torre del campanario le daba un aspecto exterior, poco parecido al de una iglesia
El  31 de mayo de 1904, es aprobada la construcción del Palau de la Música, en los que estaba instalado el claustro del convento, la operación recibe el visto bueno de ayuntamiento, iglesia y el consorcio que debe de construir el Palau. La operación tiene un coste de  240.322,60 pesetas y después del derribo del claustro que un solar de 1350,75 metros cuadrados. La construcción será dirigida por Lluís Domènech i Montaner.
La primera piedra del Palacio de la Música, se colocó el 23 de abril de 1905 y su inauguración tuvo lugar el 9 de febrero de 1908 con la bendición del cardenal Casañas,  junto al presidente del Orfeó Català, Joaquín Cabot Rovira y el director del Orfeó Lluis Millet, junto a otras personalidades de la ciudad.
El programa de la inauguración estuvo compuesto por los siguientes temas:
El cant de la Senyera, del maestro Millet
Els Xiquets de Valls, del maestro  Claré,
Rapsodia», de  Gigoüi.
La Mare de Deu de J. Nicolau.
Pensarnent,  de Daniel
Alleluia, de Haendel.
Els Segadors.
El 20 de julio de 1936, La iglesia sufrió el asalto de las anarquistas que incendio (sin reparar al riesgo que corrían  los edificios colindantes por la estrechez de las calles)  y el saqueo todas las reliquias y tesoros artísticos, que encontraron en ella. Finalizada la guerra hasta que pudo empezar su restauración, los servicios de la parroquia fueron trasladados provisionalmente a la iglesia del Colegio Condal, en la calle Amadeo Vives, (antes Cameros), pasando el despacho auxiliar a establecerse en la calle Alta de San Pedro, núm. 19, segundo segunda.
La falta de presupuesto hizo que no se empezara su restauración hasta mediados de la década de los cuarenta y esta se realizó con muy poco presupuesto y rigor, lo que hizo difícil el poder devolverla a su antiguo esplendor. La fachada nunca fue completada y dio desde entonces la imagen de una iglesia inacabada, (como presagiando su posible fin). Fue inaugurada oficialmente el 1 de octubre de 1950, bendecida por el Obispo de Barcelona doctor  Gregorio Modrego Casaús, El oficio solemne de la inauguración fue celebrado por el párroco Jaime Guixa. Al acto asistieron el teniente de alcalde del distrito Pedro Roma, el rector de la Universidad doctor Luño; vicepresidente de la Caja de Pensiones Luis Soia y los miembros de la Junta de Obra y Reconstrucción..
En 1996, hubo varias reuniones entre el ayuntamiento, miembros de la iglesia y del Palau de la Música, con el fin de estudiar la venta, de la iglesia con el fin de ampliar el Palau de la Música. Como la operación superaba en 30 millones el límite permitido por la Santa Sede que era de 100 para ser tramitada directamente por el clero español, se tuvo que pedir permiso a la Santa Sede para que autorizara la operación.   
En la Vanguardia del 28 de noviembre el arzobispo Ricard Maria Carles , publicaba una nota en la intentaba influir en la población ante las continuas quejas de esta por el posible derribo de la iglesia con una nota que decía “la iglesia es un edificio de la posguerra, que no está catalogado y que carece de interés arquitectónico”.
En 1996 en plena democracia con un  alcalde socialista Pascual Maragall, un gobierno autonómico de Convergencia y Unió Jordi Pujol, un presidente del gobierno del PP José María Aznar y arzobispo Ricard Maria Carles, se perdía uno de los muchos edificios, que en alas de un progreso han dejado la ciudad sin una iglesia que para los creyentes y los que no lo eran era un edificio que había guardado tesoros artísticos y tumbas de los antiguos reyes de Aragón. Tres partidos políticos completamente diferentes: PP, PSOE Convergencia i Unió y la propia Iglesia Católica, habían dejado que se perdiera una iglesia que había sido construida en 1598.
La Academia de Sant Jordi denunciaba en marzo de 1991: delante de la opinión pública a las instituciones por la dejadez en salvaguardar los edificios históricos de la ciudad, con la siguiente nota.
La Real Academia de Bellas Artes de Sant Jordi:
Delante de la serie de despropósitos de las diferentes autoridades con referencia al expolio un memorial de agravios en el que acusamos a las instituciones -Ministerio de Cultura, Generalitat, Diputación, Ayuntamiento y Obispado- de haber creado una situación de "crisis de los monumentos, debido a su concepto equivocado de su restauración", incumpliendo las propias normativas y ordenanzas. El informe ha sido remitido al Síndic de Greuges. (Que lógicamente en la mayoría de los casos se lava las manos)
La relación de quejas de la academia incluye 21 edificios. En ella cuestiona el proyecto de aparcamiento en el entorno de la iglesia románica de Sant Pau del Camp; la destrucción del pasillo y del salón del siglo XVIII del Fossar de les Moreres, incluidos en el catálogo monumental del Ayuntamiento; la demolición de más de la mitad de la Casa Serra, obra de Puig i Cadafalch, para construir la nueva sede de la Diputación de Barcelona, así como la pérdida del carácter de jardín romántico de la plaza Reial y el abandono y deterioro sufrido por las farolas de Gaudí.
El informe es especialmente duro con la reforma del Palau de la Música, tanto por la pérdida de la acústica como por la recomposición exterior, "que ha destrozado totalmente la vecina iglesia de Sant Francesc de Paula", cuando la obra "se hizo con aportaciones del Ayuntamiento y la Generalitat y con el consentimiento del arzobispo". Igual dureza es dirigida al plan especial del Gran Teatre del Liceo.
La Academia lamenta que se destruyera el Palau Vedruna (Vía Layetana), excepto la fachada, para levantar un hotel, y denuncia el proyecto de demolición de la Casa Sicart, situada encima de las bóvedas del Portal de l’Àngel y la casa más antigua de la plaza Catalunya (1867), con partes modernistas.
Otras acusaciones se refieren a la Casa de la Caritat (demolición de la mitad de la manzana, incluida en el catálogo del Patrimonio Histórico Artístico). Las contradicciones entre las diversas administraciones, como el sucedido entre la Generalitat y el Ministerio de Cultura con respecto al Palau Nou de l'Abat, en Poblet, cuyo último proyecto prevé la desaparición de gran parte del ala del siglo XVIII. Y se sorprende de que en la Casa Batlló se estuvieran haciendo obras sin permiso y tuviese que ser la denuncia de un vecino la que permitiera paralizar las obras. "No se comprende cómo un edificio monumento nacional y uno de los más conocidos y admirados \ de Barcelona pueda ser objeto de tan manifiesta ilegalidad sin que ninguna inspección municipal o de la Generalitat lo detecte inmediatamente. La irresponsabilidad de la propiedad y de los técnicos es sólo comparable con el descuido de las autoridades en materia de patrimonio".
El 10 de marzo de 1998, la Vanguardia publicaba nuevamente un artículo, en la que daba por hecho la realización del derribo de la iglesia y la ampliación del Palau de la Música:
La ampliación del Palau de la Música mediante el derribo de la iglesia anexa, la de Sant Francesc de Paula, parece que no encontrará obstáculos en el arzobispado, por lo que el proyecto .se podrá. Impulsar en breve. Y es que el consejo presbiteral; un organismo asesor del arzobispo, participado por sacerdotes, dio el viernes pasado luz verde a la demo lición de la iglesia, según informa ron ayer fuentes del arzobispado de Barcelona.
Derribada la iglesia, el edificio modernista de Lluís Domènech i Montaner, que ya fue ampliado una vez hace unos años, se sometería a su segunda reforma. Para ello, el arquitecto Óscar Tusquets —autor de la primera ampliación— ha preparado un proyecto que prevé el uso del espacio ahora ocupado por la iglesia para la construcción de un edificio con un auditorio de 600 butacas y servicios complementarios.
Pese a la aprobación del proyecto por el consejo presbiteral, la operación aún deberá esperar a la firma, que podría tener lugar en el plazo de un mes, de un convenio entre el arzobispado, el Ayuntamiento de Barcelona y la fundación Orfeó Català- Palau de la Música. El arzobispado también deberá consultar la operación con  la Santa Sede, al tratarse de una obra con un presupuesto que excede los cien millones de pesetas.
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