Teatro Barcelona revisado el 30 de julio del 2019 - La Barcelona de antes

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Teatro Barcelona revisado el 30 de julio del 2019

Teatros
El desaparecido teatro Barcelona, tuvo el solar dedicado al mundo del espectáculo, en su principio albergo al Café, Restaurante y Cervecería Alhambra, cuyo local que ocupaba toda la manzana que iba desde la Rambla de Cataluña hasta el paseo de Gracia con una puerta que daba a la futura plaza de Cataluña.
La entrada que tenía por la Rambla de Cataluña, iba directa a un salón de billares, los que deseaban disfrutar de los servicios del café restaurante, entraban preferentemente por la entrada del Paseo de Gracia. Los edificios se unían en su parte central, por un jardín que carencia de suelo firme y las mesas estaban asentadas en un suelo de tierra,  con entrada desde la plaza de Cataluña, primitivo edificio, que sirvió para reemplazar otros locales que existieron anteriormente y que estaban dedicados al ocio. El solar donde se construyó, formaba parte de la propiedad de Narciso Pla, quien en 1875 construyó en la esquina con la Plaza Cataluña, un edificio diseñado por el arquitecto Francisco de Paula del Villar.
El edificio estuvo en activo hasta el año 1905, en que se decidió dividir el local en dos partes continuando el restaurante en el Paseo de Gracia dejando el edificio de la Rambla de Catalunya con un local cinematográfico con el primitivo nombre de “Cine Alhambra” y por el Paseo de Gracia en el Cinematógrafo “Belio-Graff” de en el teatro Goya, en el  los hermanos Mariano y Manuel Belio Gracia que ya poseían otros cines con el mismo nombre en la Rambla de Santa Madrona.
El segundo edificio fue el “Salón Cine Doré”, fue inaugurado el día 25 de diciembre de 1908, había sido decorado, por Salvador Alarma y Miquel Moragas i Ricart, que dotaron el edificio de un estilo modernista. Ampliando la capacidad del antiguo edificio Alhambra. Su programación se basaba en proyecciones cinematográficas y actuaciones musicales.
A primeros de  abril de 1922 el Dore cambia de propietarios y el día 15 abre nuevamente como Salón Eslava, bajo la dirección de la empresa Eldorado. Su colaboración duro poco tiempo ya que el edificio fue derribado para construir el Teatro Barcelona que se inauguró el 7 de marzo  de 1923, con la obra “Mamá suegra” y con la actuación de la  Banda municipal y coros. Emil Sauer.
El teatro fue construido por el arquitecto Josep Anglada i Artigas, con una fachada con un estilo afrancesado que presentaba elementos de estilo barroco. Constaba de planta baja y dos pisos, el segundo con tres ventanas arqueadas entre pilastras, coronado por un frontal curvo. En la parte superior terminaba con dos esculturas y un pináculo central en el que en el centro, estaba ubicado un ovalo en el que figuraba el nombre del teatro. En el interior la platea, estaba rodeada de palcos y en un lateral estaba ubicado un pequeño bar que era asaltado en los descansos por los espectadores. Le seguían dos pisos en forma de herradura que bordeaban la sala.
Desde su estreno se representaron las antiguas y nuevas obras teatrales interpretadas por los mejores artistas de la época: Ismael Merlo, Adolfo Marsillach, Fernando Guillen, Licia Calderón, María Asquerino, Ethel Rojo. No solo se celebraron funciones teatrales, sino que en su escenario actuaron los cantantes más famosos de la época: Carlos Gardel que había actuado en 1925 en el teatro Goya y en 1927 en el Principal Palace y que volvía en enero de 1928 con la compañía de Rosita Rodrigo, posteriormente después de la guerra civil actuaron entre otros: Adamo, Raphael, Luis Aguile y otros muchos artistas.
El 6 de octubre de 1935 se celebró un recital poético convocados por los diversos ateneos obreros de Federico García Lorca y Margarita Xirgu, dirigido a los obreros de Cataluña.
Finalizada la guerra civil, volvió la actividad  el viernes 24 de febrero de 1939, a las 10 de la noche, con el debut de la Compañía de Comedias Cómicas de Rafael López Somoza, presentando una función a beneficio de Auxilio Social. Con la reposición de la comedia, en tres actos, de Pedro Muñoz Seca y Pedro Pérez Fernández, “Anacleto se divorcia»”.  En el anuncio de todos los teatros al final del anuncio se leía.  Saludo a Franco. ¡Arriba España!
El 1 de agosto de 1958, tuvo lugar la presentación especial de la compañía de actores de Radio Madrid que bajo la dirección de Guillermo Sautier Casaseca, que presento en el teatro ¡¡¡La Casa del Odio!!! Un gran acontecimiento para la ciudad, ya que podía conocer en persona, a todos aquellos actores que eran seguidos en las novelas a través de Radio Barcelona de la Cadena Ser
Con la llegada de la democracia el 21 de Septiembre de 1978, a las 10,45 h. noche, se estrenaba  Oh ¡Calcuta!, una obra que los únicos españoles que la habían visto, había sido en el extranjero, porque había estado prohibida a causa de los desnudos
El 24 de septiembre de 1982 tuvo lugar el estreno de la última obra que se representó en el teatro, una obra escrita y dirigida por Adolfo Marsillach  e interpretada por con Fernando Guillén y Rosa María Sardà, “Yo me bajo en la próxima, ¿y Usted?”, que obtuvo un importante éxito ya que en principio estaría en cartelera hasta el mes de abril del próximo año, con indicios de una prórroga automática.
Pero las cosas se torcieron en el mes de diciembre, una inspección urbana por los Servicios de Inspección Urbanística del Ayuntamiento, en el inmueble colindante, observaron que la estructura triangular de madera del techo del teatro habían cediendo, habiendo perforado la pared del inmueble.
Este informe fue transmitido al Servicio de Extinción de Incendios el 10 de diciembre, el cual lo comprobó a principios de febrero, informando al Gobierno Civil. Se realizó  una inspección conjunta con arquitectos del Ayuntamiento de Barcelona y del Gobierno Civil, en la dictaminaron el inminente cierre del local ante el evidente peligro de la posible caída de las placas de yeso del cielo raso y del derrumbe total del techo.
El martes 10 de febrero el ayuntamiento, ordenaba a la gerencia del teatro, el cese de actividades, mientras no se llevaran a cabo las reparaciones que en su día se indicaron
El teatro que estaba arrendado a una empresa madrileña que seguía a distancia los acontecimientos, había sido estudiado por el ayuntamiento (dada su situación en el centro de la ciudad), para convertirlo  en el ilusionante teatro municipal. En 1986, la Caja de Ahorros de Sabadell, había comprado el inmueble, para realizar una venta no lucrativa en 1987, para convertirlo. Se estudiaron diversos proyectos por los servicios de Cultura del Ayuntamiento, pasándoselos con un informe positivo para la adquisición del teatro al entonces alcalde, Narcís Serra. Pero el departamento de Urbanismo había archivado el informe y no había activado la gestión.
El Ayuntamiento como siempre en vez de acelerar de nuevo el proyecto, prefirió dormirlo, ya que estaba enfrascado con los preparativos de las Olimpiadas de 1992.
Barcelona tiene un largo historial de provocar decepciones a la ciudadanía, no importa el partido que gobierne. Sus políticos gobernantes, solo se preocupan de destruir todo lo que ha hecho el gobierno anterior (aunque este bien hecho), para imponer sus propios proyectos, lo que ha servido para tener una parte de la ciudad impersonal, en la que ha primado la destrucción de los edificios importantes. Una muestra palpable la tenemos en la Plaza de Catalunya, en la que se han perdido los edificios emblemáticos.
El jueves 27 de agosto de 1987, comenzó el derribo del teatro Barcelona, que duraría menos de un mes. Una vez esté totalmente desmantelado en su solar,  se edificó un hotel de siete plantas y 110 habitaciones  y una la sala de espectáculos, con capacidad para 300 o 400 espectadores  diseñado por Oriol Bohigas, Josep M. Martorell y David MacKay. Una serie de desavenencias ya que en el proyecto estaba como condición que se construyera un espacio teatral, hicieron que el proyecto fracasase.
Posteriormente los empresarios Antonio Pascual y Josep L. Ferré, presentaron un proyecto en el que construiría un pequeño teatro. Levantaron un edificio en el que construyó un edificio moderno de oficinas, en la planta baja y los dos primeros pisos, se inauguró el 30 de septiembre de 1993, la New Canadian Store, una tienda dedicada a l ocio, cuyos empresarios se habían comprometido a la construcción de un pequeño teatro.
En el acto de inauguración el entonces primer teniente de alcalde y responsable del área de urbanismo Lluís Armet, cuando  iba a cortar la cinta de ritual, con la tijera en la mano, se dirigió a los dueños de la nueva aventura y les dijo: “Supongo que volveréis a abrir el teatro, ¿no?”.
El 15 de septiembre de 1995, en el interior del New Canadian Store, abría sus puertas Barcelona City Hall, con un aforo para 360 personas, un restaurante espectáculo que pretendía rememorar los éxitos del “Scala” o  “la Belle Apoque”.
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