Bar Canaletas - La Barcelona de antes

Vaya al Contenido

Menu Principal:

Bar Canaletas

Bares y Restaurante
La historia del Bar Canaletas está íntimamente ligada al desaparecido Kiosco con el mismo nombre, que fue inaugurado en 1901 en la Rambla de Canaletes, propiedad de Esteve Sala i Cañadell, que al comprobar el éxito logrado por el kiosco, decidió abrir un bar en el que se pudiera celebrar, las victorias y las tertulias que se realizaban en la calle pero de una manera más cómoda y al abrigo del frio y la lluvia.
El 19 de junio de 1916, abrió el bar Canaletas, frente a la fuente y el kiosco, para dar a entender a la clientela que el local iba a mantener la misma línea que el kiosco, en un principio se servían cafés, tapas, bocadillos y pasteles, pero con un mayor grado de confort para sus clientes. El aumento de la afluencia de clientes y la petición por partes de estos de una mayor selección de  especialidades, hicieron que a los pocos años se convirtiera también en restaurante.
El local era una especie de oficina del Barcelona en la que los socios podían realizar varias gestiones referentes a sus carnets de socio, lo que motivo que Esteve Sala, adquiriera la tienda de fotografía situada en el local de al lado. Se habilito en el local el “Saló de Sports”, en el que se organizaban actos de diversa índole, para fomentar el deporte. Organizo una peña de tertulianos de los diarios “Stadium” y “El Mundo Deportivo”, en el 21 de noviembre de 1916  se realizó la junta general ordinaria de la Real Federación Atlética Catalana.  
Esta vinculación de  Esteve Sala, le llevo a formar parte de la directiva del Barcelona ocupando varios cargos entre ellos la de vocal en la temporada 1915-1916, fue Presidente en la temporada 1934-1935 y tesorero en la temporada 1935-1936 en la que fue presidente Josep Sunyol i Garriga el cual fue fusilado en Madrid en la Sierra de Guadarrama  por las tropas del general Franco.
En 1928 el local fue ampliado con la tienda de fotografía que había justo al lado y que fue anexionada al bar. Con esta remodelación el bar incorporó un elemento que en adelante constituiría el símbolo más personal del interior del local. Un mostrador ovalado en el centro de la planta que la clientela pronto le apodo como la piscina. En el centro los camareros se dedicaban a atender a los diferentes clientes que se acercaban a este peculiar mostrador
Las paredes estaban decoradas con pinturas de Utrillo y de Andreu, pudiéndose contemplar  desde el altillo decorado con barrotes de madera la impresionante algarabía del interior del local.
En los años treinta Esteve Sala  tuvo la idea de contratar a Miguel Boadas Parera, un cubano hijo de un matrimonio de Lloret de Mar que había emigrado a Cuba y que de regreso a Barcelona se especializo en la realización de cocteles, empezó a trabajar en varios locales: la Maison Dorée, el Bar Moka, el Bar Núria, pero se consagró como barman en el Bar Canaletas. En donde estuvo una temporada antes de montar su propio negocio muy cerca del bar y que no era otro que la famosa coctelera Boadas en Ramblas esquina con Tallers.
Terminada la Guerra Civil en 1940, se realizaron unas obras para adaptarlo también como restaurante rápido, compitiendo con su vecino Bar Nuria durante los años de la dictadura en un lugar siempre repleto de clientes compitiendo  junto con el Bar Zúrich en uno de los lugares más céntricos de la ciudad.
En 1940, recién terminada la Guerra Civil, se instaló un restaurante rápido y a lo largo de los años de la dictadura, el local volvió a consolidar, con permiso de su vecino Bar Núria, un lugar prominente como bar cosmopolita y siempre lleno de clientes en ese sector tan transitado de la Rambla.
En 1979, cambio  de propietario y el local fue sometido a una profunda reforma, para adaptarlo a las nuevas tendencias que lo equipararan a los nuevos establecimientos construidos. La reforma no tuvo larga vida, la llegada a España de las grandes cadenas de comida basura, buscaron en adquirir para sus cadenas locales céntricas y consolidadas en el ramo de la restauración. El Bar Restaurante Canaletas no fue una excepción y la cadena  de hamburgueserías Burger King, se lo comió en 1982, no ha sido por desgracia el único otros por desgracia han sucumbido al imperio de la comida basura.

Regreso al contenido | Regreso al menu principal