Calle Balmes - Carrer Balmes - La Barcelona de antes

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Calle Balmes - Carrer Balmes

Calles
La calle de Balmes, junto con la calle Muntaner son las dos calles más largas dirección mar y montaña de Barcelona, en principio la calle Balmes solo llegaba hasta la Diagonal, pero en un proyecto aprobado en 1908, se consideró la necesidad de encontrar una solución para aquellas personas que desde la adhesión de Sarria y San Gervasio, deberían trasladarse a Barcelona. Nace en la calle Pelayo, Vergara y llega a la Plaza John F. Kennedy.
Desde el principio de la apertura de la Avenida del Tibidabo, los vecinos de las villas de Sarria y San Gervasio, estaban muy enojados, la tranquilidad que hasta entonces habían tenido, se había truncado de una manera radical, ya que la moda de subir a la montaña, les acarreaba una incomodidad grande, las calles no estaban preparadas para tales movimientos y pronto empezaron una guerra con las autoridades de Barcelona, máxime desde el momento que sus ciudades habían quedado anexionadas a la gran ciudad.
En ese momento las asociaciones de vecinos mantuvieron constantes reuniones con los responsables urbanísticos para encontrar una solución a sus problemas, si exceptuamos la villa de Gracia que tenía una comunicación directa con la gran ciudad, ellos solo tenían pequeños caminos y una cantidad de riales que eran los que bajaban en esa dirección.
Los trabajos se dirigieron directamente a la Riera de San Gervasio que por su posición era la que podía ofrecer una mejor canalización hacia la ciudad. Desde luego haciendo pequeñas modificaciones ya que como todos sabemos las rieras por lo general no siguen un camino recto.
Otro problema que se encontraron fue también, el posible desalojo y derribo de algunos edificios para que la calle tomara forma.
D. Vicente de Moragas, presidente de la Asociación de Propietarios del barrio de San Gervasio, envió el día 7 de noviembre de 1907, al Alcalde de la ciudad, D. Domènec Joan Sanllehy i Alrich, una carta con la memoria descriptiva que formaba junto al proyecto de la prolongación de la calle de Balmes, la copia de la cual transcribo seguidamente.
D. Vicente de Moragas, presidente de la Asociación de Propietarios de San Gervasio, al Alcalde de la ciudad, al Alcalde de la ciudad, D. Domènec Joan Sanllehy i Alrich,el día 7 de noviembre de 1907. Memoria descriptiva. “Proyecto de prolongación de la calle de Balmes o sea continuación de la Gran Avenida del Tibidabo hasta la Gran Vía Diagonal”.
Objeto de la obra Puede afirmarse que desde que, hace seis años, se inauguró el ferrocarril funicular del Tibidabo, la afición de los barceloneses a la montaña ha ido en aumento creciente, así como que ha crecido también el número de las familias que viven durante todo el año en San Gervasio utilizando las torres que antes sólo habitaban en el rigor del verano. De tal modo se ha acrecentado el movimiento de personas y vehículos de todas clases entre el centro de la Capital y las arterias de la montaña, que la circulación a lo largo de la calle Mayor de Gracia se hace cada día más difícil; y particularmente ha venido a agravar el mal, el creciente número de los automóviles que a cada momento transitan por dicha vía, sobrecargada por este exceso de tránsito, que no guarda proporción con las desmedrada anchura que posee en muchos de sus puntos.
Ciertamente que la hermosa calle de Muntaner podría aliviar, y alivia, el exceso de movimiento de la calle Mayor de Gracia; pero las personas y vehículos que proceden del paseo de Gracia o que a este se encaminan, la calle Muntaner resulta bastante excéntrica, de modo que no resuelve satisfactoriamente la dificultad de que se trata. La solución que se propone es radical. Se trata de unir la Gran Avenida del Tibidabo, que es la más importante arteria de la montaña, con la Gran Vía Diagonal, en un punto que dista poco del paseo de Gracia, de modo que a la vía proyectada podría afluir la circulación de dicho paseo de Gracia, así como la de la Rambla de Cataluña y la de la calle de Balmes, vías del Ensanche de cuya importancia es excusado hablar aquí..
Trazado La vía que se proyecta no es una línea recta, pues a ello se opone de un modo prácticamente irremediable, el relieve del terreno. Hay que salvar el obstáculo que éste 96 La prolongación de la calle Balmes y su unión con la avenida Tibidabo ofrece pasando por la garganta que resulta entre los cerros llamados Putchet “Puxet” y el turó de Gil 111, garganta que da origen a la riera de San Gervasio, de modo que esto por sí solo ya indica que la solución que se propone es la que la Naturaleza misma ha señalado. Claro es que sería impropio seguir el curso de la Riera en todo su desarrollo, pues su recorrido es sinuoso, sin que el gran número de recodos que forma esté justificado por grandes movimientos del terreno; así es que fuera del ya indicado punto de paso obligado, el trazado se amolda en parte, a las vías ya existentes, como, por ejemplo, la calle de Orteu, y en el resto, se procura unir las alineaciones obligadas por medio de curvas de gran radio, que dan lugar a hermosas perspectivas en la futura calle.
El trazado no afecta a fincas de importancia cuya expropiación pudiera constituir un obstáculo difícil de salvar. Se ha atendido a buscar una solución de carácter práctico, más bien que a delinear sobre el papel una magnífica avenida, imposible de llevar a cabo. Anchura de la calle La prolongación de la calle Balmes y su unión con la avenida Tibidabo 97 El resto del perfil longitudinal acusa rasantes poco inclinadas, de modo que el tránsito de todas clases podrá hacerse cómodamente en la calle objeto del presente escrito. Perfiles transversales Se han representado algunos, en la hoja correspondiente de los planos, para indicar la relación de la calle que se proyecta con las ya existentes que la cruzan.
Cuando se ha tratado de calles con edificaciones, se ha respetado la rasante de éstas; pero cuando sólo ha habido que tener en cuentas fincas rústicas, con su cerca, no se ha creído inconveniente modificar algo una parte de la rasante de la calle transversal, para establecer la debida concordancia entre la nueva vía y las ya abiertas. Uniones espaciales La unión oblicua de la vía en proyecto con la Gran Vía Diagonal y con el paseo de San Gervasio, en su cruce con la avenida del Tibidabo se ha resuelto por medio de chaflanes curvos, pues los chaflanes rectilíneos desiguales, dan lugar a una figura poco agradable. El enlace de la vía en proyecto con la calle de Mercedes112 y con el mercado de San Gervasio se realiza por medio de una gran plaza triangular que ha de contribuir notablemente al embellecimiento de aquel paraje, y ha de ser una mejora importante para la barriada. Cloaca central.
Objeto de la obra Puede afirmarse que desde que, hace seis años, se inauguró el ferrocarril funicular del Tibidabo, la afición de los barceloneses a la montaña ha ido en aumento creciente, así como que ha crecido también el número de las familias que viven durante todo el año en San Gervasio utilizando las torres que antes sólo habitaban en el rigor del verano. De tal modo se ha acrecentado el movimiento de personas y vehículos de todas clases entre el centro de la Capital y las arterias de la montaña, que la circulación a lo largo de la calle Mayor de Gracia se hace cada día más difícil; y particularmente ha venido a agravar el mal, el creciente número de los automóviles que a cada momento transitan por dicha vía, sobrecargada por este exceso de tránsito, que no guarda proporción con las desmedrada anchura que posee en muchos de sus puntos.
Ciertamente que la hermosa calle de Muntaner podría aliviar, y alivia, el exceso de movimiento de la calle Mayor de Gracia; pero las personas y vehículos que proceden del paseo de Gracia o que a este se encaminan, la calle Muntaner resulta bastante excéntrica, de modo que no resuelve satisfactoriamente la dificultad de que se trata. La solución que se propone es radical. Se trata de unir la Gran Avenida del Tibidabo, que es la más importante arteria de la montaña, con la Gran Vía Diagonal, en un punto que dista poco del paseo de Gracia, de modo que a la vía proyectada podría afluir la circulación de dicho paseo de Gracia, así como la de la Rambla de Cataluña y la de la calle de Balmes, vías del Ensanche de cuya importancia es excusado hablar aquí.
Trazado La vía que se proyecta no es una línea recta, pues a ello se opone de un modo prácticamente irremediable, el relieve del terreno. Hay que salvar el obstáculo que éste 96 La prolongación de la calle Balmes y su unión con la avenida Tibidabo ofrece pasando por la garganta que resulta entre los cerros llamados Putchet y turó de Gil111, garganta que da origen a la riera de San Gervasio, de modo que esto por sí solo ya indica que la solución que se propone es la que la Naturaleza misma ha señalado. Claro es que sería impropio seguir el curso de la Riera en todo su desarrollo, pues su recorrido es sinuoso, sin que el gran número de recodos que forma esté justificado por grandes movimientos del terreno; así es que fuera del ya indicado punto de paso obligado, el trazado se amolda en parte, a las vías ya existentes, como, por ejemplo, la calle de Orteu, y en el resto, se procura unir las alineaciones obligadas por medio de curvas de gran radio, que dan lugar a hermosas perspectivas en la futura calle.
El trazado no afecta a fincas de importancia cuya expropiación pudiera constituir un obstáculo difícil de salvar. Se ha atendido a buscar una solución de carácter práctico, más bien que a delinear sobre el papel una magnífica avenida, imposible de llevar a cabo. Anchura de la calle La prolongación de la calle Balmes y su unión con la avenida Tibidabo 97 El resto del perfil longitudinal acusa rasantes poco inclinadas, de modo que el tránsito de todas clases podrá hacerse cómodamente en la calle objeto del presente escrito. Perfiles transversales Se han representado algunos, en la hoja correspondiente de los planos, para indicar la relación de la calle que se proyecta con las ya existentes que la cruzan.
Cuando se ha tratado de calles con edificaciones, se ha respetado la rasante de éstas; pero cuando sólo ha habido que tener en cuentas fincas rústicas, con su cerca, no se ha creído inconveniente modificar algo una parte de la rasante de la calle transversal, para establecer la debida concordancia entre la nueva vía y las ya abiertas. Uniones espaciales La unión oblicua de la vía en proyecto con la Gran Vía Diagonal y con el paseo de San Gervasio, en su cruce con la avenida del Tibidabo se ha resuelto por medio de chaflanes curvos, pues los chaflanes rectilíneos desiguales, dan lugar a una figura poco agradable. El enlace de la vía en proyecto con la calle de Mercedes112 y con el mercado de San Gervasio se realiza por medio de una gran plaza triangular que ha de contribuir notablemente al embellecimiento de aquel paraje, y ha de ser una mejora importante para la barriada. Cloaca central
La calle Balmes, debería sacrificar a aquellos habitantes cercanos a la Riera de San Gervasio que es por donde tenían previsto realizar la calle, un dia de1908 se decidió, la realización de la misma.
Los principales edificios que podemos encontrar son:
Edificio Mutua Universal en Balmes (Balmes, 17-19).
Casa Pons i Trabal Balmes, 81
Palacete Pérez Samanillo, sede del Cículo Ecuestre, en la confluencia con la Avenida Diagonal.
Sede del Banco Sabadell, en la confluencia con la Avenida Diagonal.
Casa Josep Filella, Balmes, 149.
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