Almacenes Alemanes – Almacenes Capitol - La Barcelona de antes

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Almacenes Alemanes – Almacenes Capitol

Comercios
Los antiguos Almacenes Capitol tuvieron su inicio como Los Almacenes Alemanes que se iniciaron en 1917 en la calle Pelayo, Barcelona se había subido al carro de las tiendas tipo almacenen las que se intentaba vender varios tipos de artículos a la vez con tal de atraer al gran público.
Aunque los almacenes acabaron en los bajos de los edificios del nº 22, 24, 26, empezaron en un solo número importando artículos de importación de cristal alemanes, en 1929 tuvo una primera ampliación con la que la tienda amplio su gama de productos con utensilios de cocina y menaje de hogar. 
En 1940, los Almacenes Alemanes, pasaron a llamarse Almacenes Capitol y unos años más tarde en 1949 tuvo lugar la segunda y definitiva ampliación añadiendo a la lista de productos la sección de moda y la de los complementos, querían captar un mayor número de nuevos clientes. Para la unión de los diferentes edificios y para ganar espacio, se aprovecharon patios interiores, jardines privados, bajos interiores de edificios contiguos, La entrada consistía en tres estrechos pasillos que te llevaban a una zona interior central más amplia y con varios escalones que servían para diferenciar y unir las diferentes secciones.
En 1950 pusieron la novedad de colocar en cada puerta de entrada unos mostradores pequeños y movibles que utilizaban para ofrecer al público que paseaba por la calle grandes ofertas de productos económicos y que al adquirirlos todavía te regalaban algún otro elemento, La gente los llamaba “Charlatanes de feria”, pero lograban que una gran muchedumbre se acercara y escuchara las cualidades del producto.
La crisis de finales de los años 70 y la falta de un diseño y calidad en los productos y la abertura en 1962 de “El Corte Ingles”, que se encontraba a tan solo 200 metros unido a la novedad en el estilo de venta, empezó a afectar a “Los Almacenes Capitol” que aún tuvo fuerzas para hacer pequeñas reformas y realizar algunas innovaciones de productos, pero los cambios no tuvieron el efecto deseado. En 1980 presentaron el primer concurso de acreedores, pero este no dio un resultado apetecido y volvieron a presentar un nuevo concurso de acreedores que solo sirvió para certificar el cierre definitivo en 1982. 
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