Acuario de la Barceloneta Revisado el 27 de febrero del 2019 - La Barcelona de antes

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Acuario de la Barceloneta Revisado el 27 de febrero del 2019

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Uno de los tres acuarios que ha tenido la ciudad,  fue inaugurado el 22 de junio de 1963, por el general Francisco Franco, dentro del recinto del edificio del Instituto de Investigaciones Pesqueras, aprovechando una visita que realizo a Barcelona con motivo de la celebración de la final de la Copa del Generalísimo, entre el Futbol Club Barcelona y el Real Zaragoza
Anteriormente existido un pequeño acuario construido en 1888, con motivo de la Exposición Universal, en un edificio construido en la trasera de la fuente de la Cascada Monumental del Parque de la Ciudadela. Llevaba el sello de Antoni Gaudí, que colaboro en parte del diseño.
Tenía una superficie de 120 metros cuadrados  y estaba dividida en dos secciones: una fluvial en la que se exhibían peces de agua dulce y otra marina en la que se exhibían pequeños ejemplares de peces, crustáceos y mariscos de la costa mediterránea.  La dificultad en aquellos tiempos, de proveerlo de agua marina hacía imposible poder presentar peces de un tamaño demasiado grande. Hoy en día si nos acercamos al parque de la ciudadela, podemos apreciar los medallones con lagartos que custodiaban la puerta de entrada.
El nuevo acuario inaugurado por Franco, estaba situado al final del Paseo Nacional (actual Juan de Borbón), entre dos antiguos baños que existían en aquella época en la Barceloneta el Astillero que estaba al principio de la calle San Miguel y Los Baños de San Sebastián, (uno de los más distinguidos de la sociedad Barcelonesa), por sus excelentes instalaciones.
Frente al acuario una plazoleta servía de parada a los diferentes tranvías que llegaban principalmente en verano de los diferentes barrios de la ciudad. El acuario estaba emplazado en la planta baja, El resto del edificio estaba destinado a albergar la biblioteca, el laboratorio y las oficinas del Instituto.
La sala que estaba dedicada al acuario, estaba distribuida en su parte exterior por 44 departamentos o tanques en el que se  exhibían gran cantidad de especies marinas de todas las partes del mundo, en su parte central una gran piscina estaba destinada a albergar las tortugas y a la climatización de los nuevos ejemplares que llegaban.
La euforia de visitantes que tuvo al principio, fue cayendo progresivamente en la renovación de las especies que se exhibían y un abandono en el mantenimiento de las instalaciones, que repercutió en la estabilidad del edificio que había sido construido sobre antiguos arenales que sufría graves problemas estructurales de cimentación que provocaron en octubre de 1987, se desmantelara  el acuario, trasladando todas la especies al Zoo de Barcelona.
En su lugar, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas “CSIC”, que era propietario del edificio, quería instalar el Instituto de Investigaciones Pesqueras y el Instituto de Ciencias del Mar. En la realización del proyecto, el CSIC tenía previsto invertir cíen millones de pesetas en obras de refuerzo de los cimientos, acondicionamiento interior y la modernización de los equipos.
La designación de Barcelona para la realización de las Olimpiadas de 1992, provocó que se rehabilitara la zona, lo que hizo que desaparecieran: los antiguos baños de la zona, los chiringuitos de la Barceloneta y el antiguo edificio que albergaba el acuario.
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